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Científicos observan la increíble fusión de 14 galaxias, el objeto más grande de todo el universo

Ciencia

Por: pijamasurf - 05/04/2018

De manera sorprendente, en los primeros años del universo se formó una extraña conflagración de galaxias

Por una extraña conflagración, un cúmulo -o como ha sido llamado, un "embotellamiento"- de galaxias se está formando y llegará a convertirse en el objeto más masivo del cosmos. Se trata de unas 14 galácticas fusionándose en las profundidades del espacio -o al menos desde nuestra perspectiva, ya que este fenómeno ocurrió hace miles de millones de años-.

Con perplejidad, los científicos han informado, en la revista Nature, sobre este asombroso descubrimiento de 14 galaxias en proceso de colisión en la frontera del universo observable. El objeto en formación, observado con un poderoso telescopio, es comparable a 10 mil supernovas estallando al mismo tiempo. Se trata de un nodo de alta energía en el que, además, estas galaxias están creando estrellas a una velocidad mil veces mayor que la común en la Vía Láctea. Esto está ocurriendo a unos 12.4 mil millones de años, lo cual indica que esta increíble bola generadora de estrellas se produjo relativamente pronto en la historia del universo. Si seguimos las fechas científicas del Big Bang, el objeto se habría formado cuando el universo tenía apenas unos 1.4 mil millones de años. El objeto desafía los conocimientos científicos actuales y es considerado una singularidad. 

Esta imagen del telescopio ALMA en Chile muestras las galaxias en proceso de fusión:

Aunque se perciben 14 galaxias en las imágenes telescópicas, en realidad los científicos creen que debe de haber muchas más, las cuales no son lo suficientemente brillantes, por lo que se trata de algo así como la zona más activa del universo.

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Hacer esto antes de un examen diferenció las notas del mismo grupo de estudiantes

Ciencia

Por: pijamasurf - 05/04/2018

Esta forma de prepararte podría hacer toda la diferencia entre alcanzar o no un objetivo

Hace poco reseñamos en Pijama Surf un estudio realizado a lo largo de 30 años en el que se demostró que el ser humano es creativo y quizá incluso genial por naturaleza, pero esa capacidad intelectual queda sofocada poco a poco debido, en parte, a un sistema educativo y social basado más en el orden y la repetición y no tanto en la innovación y el pensamiento arriesgado.

Dicha conclusión también sugiere, por otro lado, que todos somos dueños de un potencial del que no siempre estamos al tanto, pero también, que a veces no creemos tener. Pensamos que las personas que “saben”, que destacan en tal o cual disciplina o que tienen siempre las mejores notas en la escuela son “mejores” o tienen algo especial, pero lo cierto es que son tan iguales como cualquiera de nosotros.

La diferencia, si acaso, consiste en el nivel de conciencia con que alguien se aboca a una tarea. Mientras que algunos lo hacen con distracción, impaciencia, temor o desconfianza, otros simplemente se entregan a ello, buscando además la mejor manera de realizar la tarea.

Así lo demostró un estudio conducido por investigadores de la Universidad de Stanford, quienes buscaron conocer el efecto que la reflexión sobre el estudio y la toma de conciencia podrían tener en el desempeño escolar.

El experimento consistió en tomar a un grupo de estudiantes que enfrentarían el mismo examen. 10 días antes de éste, los investigadores tomaron a la mitad del grupo para entregar a cada uno de los estudiantes un cuestionario breve en torno a la prueba, dividido en tres partes:

· La primera tenía preguntas sobre la calificación que querían obtener, la importancia para su propia formación de obtener dicha nota y qué tan probable era, a su juicio, que la consiguieran. 

· En la segunda parte, se le pidió al estudiante pensar sobre las preguntas que podría esperar encontrar en el examen.

· En la tercera, el estudiante debía señalar 15 recursos con los que podría prepararse frente a la prueba (sus apuntes de clase, los libros del curso, bibliografía complementaria, estudiar con amigos, tomar una clase particular, etc.) y, en un segundo momento, se le pidió clasificar estos mismos de acuerdo con su utilidad y su viabilidad reales, es decir, si de verdad podría ponerlos en práctica y le serían provechosos.

La otra mitad del grupo sólo recibió un recordatorio sobre la fecha futura del examen.

Cabe mencionar que para prevenir alguna desviación significativa en los resultados, los investigadores tomaron a un grupo homogéneo en cuanto a su desempeño escolar, su motivación para estudiar e incluso sus notas generales.

De acuerdo con los resultados del examen, los estudiantes pertenecientes a la primera mitad del grupo obtuvieron mejores calificaciones que los del grupo de control. En el caso de la notación escolar estadounidense, esta mejora significó que estudiantes que recibían notas de B+ llegaron a la A (para el sistema decimal, esto equivale a una ganancia de entre 5 décimas y un punto en la calificación).

Según Patricia Chen, la investigadora que dirigió el estudio, esto sugiere los beneficios del pensamiento estratégico aplicado al estudio y en general al trabajo intelectual, mismo que, a su juicio, permite desarrollar el potencial que cada persona posee para aprender y poner en práctica lo aprendido. Al respecto, declaró:

Con frecuencia los estudiantes comienzan simplemente a estudiar sin pensar, antes de siquiera haber planeado qué usar, sin entender por qué están usando cada recurso y sin planificar cómo usarían el recurso para aprender de manera efectiva.

En este sentido, el estudio de Chen puede mirarse también como una manera de hacer que el estudiante tome conciencia de lo que está haciendo y no sólo lo haga porque sí. Así, aunque el experimento se realizó en un contexto universitario, lo cierto es que sus bases podrían servir para otras situaciones de nuestra vida que impliquen la consecución de un objetivo.

 

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Imagen de portada: Joey Guidone