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Importantes cambios en el algoritmo de Facebook harán que cambie notablemente el contenido que te aparece en tu News Feed

En las últimas semanas Facebook ha introducido un nuevo algoritmo que modifica el tipo de contenido que aparece en el News Feed de los usuarios. Con esto Facebook pretende responder a grandes críticas que ha recibido en los últimos 2 años por su papel en diseminar las llamadas "fake news"  que se cree que han influido en elecciones como la que ganó Trump en Estados Unidos o el Brexit en el Reino Unido. Asimismo, con esto se busca reaccionar al hecho de que los usuarios de la red social en los últimos años han empezado a postear menos contenido "orgánico", es decir fotos, videos y texto de su vida personal. 

A grandes rasgos el algoritmo nuevo da prioridad al contenido que comparten las personas y no las páginas -medios, empresas y demás-, con la intención de generar conexiones entre individuos. En las últimas semanas, los usuarios deben de haber notado que aparecen menos publicaciones de sitios de noticias y más de amigos o personas con las que están vinculados. "Estoy cambiando el objetivo que tienen nuestros equipos de producto, de ayudarte a encontrar contenido relevante hacia ayudarte a tener interacciones sociales más significativas", dijo Zuckerberg al anunciar el cambio hace unas semanas. El fundador de Facebook argumenta que existen estudios que muestran que las redes sociales sólo son buenas para la salud de los individuos si les ayudan a "conectar con personas que quieren". Y, por el contrario, el uso pasivo puede ser, según su análisis, pernicioso. Por ello el algoritmo fomentará contenido que genera interacciones, como pueden ser buscar recomendaciones, noticias locales o familiares, y  contenido que en general es discutido activamente. 

Por cierto, debemos mencionar que el meme de que el nuevo algoritmo limita a 25 amigos el contenido que te aparece en tu sección de noticias es falso. Al contrario, uno podría esperar que aparezca más contenido de tus amigos que antes, si bien es cierto que Facebook puede restringir el contenido de ciertas personas que determina como spammers o promotores de noticias falsas.

También, para lidiar con el tema de las fake news y el contenido basura, Facebook planea evaluar las páginas para determinar si su información es confiable; las páginas que considere como poco fiables serán penalizadas.

Zuckerberg ha dicho que el cambio de algoritmo es su forma de contribuir al bienestar del mundo, aunque esto incluso signifique el riesgo de que Facebook deje de crecer. Algunos críticos, sin embargo, han visto en esto una medida reaccionaria que puede aislar a las personas del contenido noticioso de valor y crear cámaras de ecos cuyo nivel de discusión puede ser aún más bajo. Por otro lado, también puede ser leído como una forma de obligar a que las compañías gasten más dinero en publicidad para aparecer en el News Feed. Y falta ver el criterio que se use para determinar qué sitios son dignos de aparecer en el News Feed y si esto no genera una forma de censura. 

Es evidente que Facebook tiene un enorme poder y está buscando responder a las críticas globales que está recibiendo; en ese sentido, si realmente está dispuesto a sacrificar ingresos por el bienestar colectivo -como su discurso mantiene-, la medida, aunque puede ser problemática para muchos sitios, a la larga debe aplaudirse. Claro que queda por ver si es realmente un interés altruista lo que mueve a la compañía.

Mientras tanto puedes hacer un par de cosas para asegurarte de que el contenido que te interesa siga apareciendo. Por una parte puedes ir a las preferencias del News Feed o Sección de noticias, en la parte superior izquierda y hacer clic en "Editar preferencias", luego manualmente se puede indicar qué personas o páginas se quiere que aparezcan primero (picando donde dice "Todo" para ver las páginas). Puedes también comentar y compartir el contenido del sitio que te interesa con mayor frecuencia, para asegurarte de que siga apareciendo el contenido. Y por último, puedes visitar la página de Facebook que te interesa y dar clic en el botón que dice "Siguiendo" y luego "Ver primero" (en inglés "Follow" y luego "See first").

 

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Si es que esto sucede —y siempre con esa condicionante— me pregunto si no nos ocurrirá como al hechicero que toma a sus apariciones como autónomas y llega incluso a enamorarse perdidamente de sus espectros. Esto sería la máxima narcosis narcisista, usando el término de Marshall McLuhan. En esto hago eco del maestro budista Alan Wallace, quien cree que la realidad virtual puede ser la máxima tecnología del samsara —samsara es el mundo ilusorio cíclico en el que estamos atrapados en un loop debido a la ignorancia de nuestra condición verdadera, es decir, que en realidad no somos personas, somos Buda, conciencia iluminada—. Ya que la realidad virtual, en teoría, puede producir paraísos sensoriales, espacios de suntuosidad libre del dolor donde podemos ser quien siempre quisimos pero quien nunca pudimos ser en la vigilia, podríamos perder la motivación para realizar nuestras tareas espirituales en el mundo “real”. Podríamos estar creando una generación de “Napoleones de sofá” con sus headsets de conquistadores de la galaxia.

Por supuesto la realidad virtual tiene un enorme potencial en otro sentido más positivo, como puede ser la educación e incluso la meditación. Pero uno tiende a pensar que la tecnología será cooptada —como ha ocurrido con toda la tecnología digital— por los imperativos del mercado capitalista, es decir, como un arma para hacer más dinero. Se poblará el espacio íntimo de nuestra mente de una compleja dinámica de mercado, de deseo y agendas ulteriores. Lo podemos ver hoy con los jóvenes que viven pegados a sus teléfonos: la tendencia es al aislamiento, a la virtualidad, a tener relaciones siempre mediadas y no a la presencia o a la utilización de la tecnología como un medio para pensar y sentir el mundo y transformarlo verdaderamente.

En la cosmología budista, dentro del samsara, existen mundos superiores al nuestro, el cual es el mundo del deseo; son mundos de calma extática, de placer supremo que pueden durar eones, como si se tratara de un cuasi eterno masaje de plumas, en los cuales habitan ciertas deidades. Aunque esto puede parecer atractivo, el Buda enseñó que es una crasa ilusión perseguir estos estados de placer ya que pese a su larga duración son impermanentes —los dioses tendrán que caer del cielo—, y por lo tanto tarde que temprano se traducirán en sufrimiento y en reciclaje dentro del samsara, lo cual denota ignorancia. En realidad la única verdadera motivación, según el budismo, es la sabiduría, la verdad de que el mundo en el que existimos es sufrimiento, pero que existe la liberación de este sufrimiento. Para ello es necesario tomar un camino que corte a través de la membrana samsárica hacia el estado de reconocimiento de la esencia innata o nirvana. En otras palabras, es necesario darse cuenta de dónde estamos parados y enfrentar la realidad con todas sus incomodidades e inconveniencias; la realidad virtual, por otro lado, presenta, como nunca antes, una forma de escapar de esto, mas no de liberarse.