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Niñas exploradoras hacen una pequeña fortuna vendiendo galletas afuera de expendedora de marihuana

Sociedad

Por: pijamasurf - 02/21/2018

Estas niñas exploradoras saben que los munchies son una oportunidad de negocio

En el 2014, en el auge de la marihuana médica en California, el LA Times reportó sobre una chica de 13 años, parte de las llamas, Girl Scouts, que hizo una pequeña fortuna al vender galletas afuera de una expendedora de marihuana médica en San Francisco. La niña de 13 años, que ya despuntaba como una futura mujer de negocios, alcanzó a vender 117 cajas en 2 horas, colocándose afuera de la Green Cross. La chica tuvo que pedir que le surtieran más galletas en los primeros 45 minutos. Esta historia se convirtió en algo viral, despertando en otras niñas exploradoras la posibilidad de capitalizar el caso de los munchies. Sin embargo, este hecho hizo que algunas organizaciones locales, como la de Colorado, prohibieran a las niñas que emularan el suceso de éxito.

Dicha prohibición no fue efectuada con rigor en California, y actualmente, con el nuevo boom que representa la legalización de la cannabis recreacional en este estado, han surgido nuevas emprendedoras que cosechan las mieles de los munchies. Y es que, en general, la legalización implica una derrama económica para diversos sectores. Aunque también es cierto que ahora tienen una fuerte competencia con la industria de la inventiva marihuana comestible. 

Diversos medios estadounidenses reportan ahora de una niña exploradora que generó unos mil 500 dólares en 6 horas, después de vender 300 cajas afuera de una tienda de cannabis llamada Urbn Leaf. La tienda incluso utilizó esto como promoción para atraer clientes. Dulces, galletas y fuertes porros, o algo así.

Legalmente es lo mismo vender galletas afuera de una tienda de cannabis que de cualquier otro lugar, pero algunas organizaciones siguen ventilando sus dudas de que esto sea algo bueno y consideran que las niñas corren el riesgo de ser expuestas al uso de la cannabis. "¿Está bien que una joven niña venda galletas cerca de un negocio que vende sustancias que alteran la conciencia?", se preguntan algunos.

Por cierto, en Colorado, las autoridades que organizan a las niñas exploradoras han anunciado que cambiaran sus políticas y dejarán que las niñas vendan galletas afuera de las tiendas de cannabis. Finalmente entran en sintonía con los tiempos, y seguramente quieren parte de este pastel.

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En algunas partes de Estados Unidos se discute prohibir el porno... ¿Y las armas?

Sociedad

Por: pijamasurf - 02/21/2018

Ante un nuevo tiroteo en una escuela en Estados Unidos, algunas comparaciones traen a la mesa la urgencia de discutir en serio el tema de las armas

Ante una nueva tragedia por un tiroteo masivo en una escuela en Estados Unidos, vuelve a animarse la discusión sobre el papel de las armas en estos episodios sociopáticos de violencia -y si deberían de prohibirse-.

En la revista The Atlantic se cuestiona el hecho de que los conservadores en Estados Unidos consideran que la pornografía es un tema que merece discutirse seriamente como digno de prohibición, mientras que las armas son consideradas un derecho inalienable por el mismo grupo de personas. En Utah, el estado mormón que es también el que más pornografía ve en Estados Unidos, se ha declarado oficialmente que el porno es una "crisis de salud pública" y se estudia hacer que sea ilegal para los servicios de Internet proveer pornografía. El tema es delicado, ya que por una parte es cierto que existen muchas personas adictas a la pornografía, cuya vida es dañada seriamente por estos contenidos y, como dice un profesor de estudios bíblicos, el porno en sus representaciones fantasiosas del sexo crea conflictos de autoimagen y suele presentar a las mujeres  como objetos sexuales siempre disponibles, entre otras cosas. Por otro lado, es evidente que prohibir el porno significa una supresión de las libertades personales.

Surgen preguntas del orden de si el gobierno debe establecer políticas para limitar los resultados y tratar a los individuos afectados o debe anticiparse y atacar causas e influencias que pueden tener luego consecuencias indeseadas para la sociedad. 

El caso del porno es complejo, pero al menos los daños que produce son generalmente autoinflingidos; en el caso de las armas, la libertad personal se traslapa con la seguridad de los demás. Y mientras se discute esto, en Florida, el estado donde ocurrió la última matanza (y donde han ocurrido varias en los últimos años), cualquier persona de más de 18 años puede adquirir una poderosa AR-15, el arma predilecta de los últimos tiroteos masivos, diseñada no para producir placer o fantasía, sino para maximizar "el daño", además de munición suficiente para matar a cientos de personas. Y no sólo eso: en Kansas, el candidato republicano al Congreso está regalando armas AR-15 como parte de su campaña electoral.

Así las cosas en un país que, como decía una reciente editorial, más que tener un problema de enfermedades mentales tiene la enfermedad de armar a sus enfermos mentales.