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Muere Miguel Sánchez Navarro Redo, explorador del "México desconocido"

Sociedad

Por: pijamasurf - 02/05/2018

Sánchez Navarro Redo fue un importante editor, explorador y promotor en general de la cultura y la natura mexicanas

El pasado 4 de febrero del 2018 en Los Cabos, Baja California Sur, murió el editor, explorador, líder del movimiento ambientalista mexicano y padre de familia Miguel Sánchez Navarro Redo. El filántropo y explorador mexicano realizó importantes labores para la preservación de la naturaleza y la difusión cultural en México a través de la organización civil Pronatura y la editorial México Desconocido, entre otras organizaciones y empresas. 

Sánchez Navarro Redo se desempeñó como presidente y editor de México Desconocido, revista que fuera fundada por el multipremiado periodista y explorador Harry Möller en 1977. Por su labor con esta publicación y la editorial del mismo nombre recibió en el año 2003 el premio Premio Nacional Juan Pablos al Mérito Editorial. La labor de México Desconocido fue única, ya que en su momento llego a ser mucho más que una revista de turismo o de viajes: se convirtió en una publicación de historia, arte, ecología, biología, antropología y en general de divulgación de lo mejor que tenía México. La revista fue, bajo su dirección, una continuación de una profunda tradición de exploradores mexicanos y extranjeros que históricamente han ayudado a preservar la belleza y la diversidad de la cultura y los recursos naturales del país a través del conocimiento y el respeto de las tradiciones y el medio ambiente. Científicos, académicos, fotógrafos y periodistas trabajaron, en ocasiones en conjunto con instituciones gubernamentales y educativas, para dar a conocer ese "México desconocido", creando un importante archivo fotográfico e historiográfico y produciendo diferentes recursos para informar, educar y preservar lugares, tradiciones y especies de flora y fauna. La editorial además editó cientos de libros especializados, produjo una serie de televisión con el nombre La aventura de México Desconocido y varias piezas documentales. 

Miguel Sánchez Navarro Redo también fue reconocido por su labor por la restauración y la preservación del patrimonio natural de México, desempeñándose como presidente del consejo directivo de Pronatura México, una organización que actualmente lleva a cabo una importante labor conservacionista y en favor de la sustentabilidad ambiental.

Dos de su principales amores fueron sin duda los libros y el mar, encabezando él mismo exploraciones en los mares y océanos de las costas mexicanas (aunque también en las profundidades de la selva). Existe una clara coincidencia entre los libros y los mares, que son justamente aquellos elementos por excelencia que tiene el ser humano para aventurarse y conocer lo desconocido. La familia y amigos de Sánchez Navarro Redo lo recuerdan con cariño en su postrera aventura a lo desconocido. En palabras de su amigo y colega Hans Hermann:

Don Miguel Sánchez Navarro Redo explorador, conservacionista, filantrópo, patrón de las artes, esposo, padre y amigo -- el día de ayer falleció uno de las más grandes figuras de México y del movimiento ambientalista y de conservación, quien unió a todas las Pronaturas de México  para constituirse en una sola familia, a lo que él orgullosamente llamaba "El Sistema Pronatura".

Hace 35 años empezaron mis aventuras con Miguel, el proyecto y sueño era Pronatura, viajábamos saltando de ciudad a ciudad y de país a país como verdaderos vendedores de ilusiones, promoviendo la riqueza y maravillas naturales de México y el gran futuro de este país y su gente. Miguel estaba enamorado de la península de Baja California y del mar de Cortés, fue ahí donde vivimos muchas de nuestras aventuras -- desde el hundimiento de barcos para formar arrecifes artificiales, hasta nuestro último viaje a Cabo Pulmo y a la isla Espíritu Santo para promover la protección efectiva de la isla. Cada viaje juntos era como abrir un libro lleno de sorpresas, de cada encuentro aprendía con sus enseñanzas y con su ejemplo.

Miguel ha influido en toda una generación de líderes de conservación, deja un gran legado en su extraordinaria familia, en México, en Pronatura, y en todos los que tuvimos la oportunidad de ser sus amigos y trabajar con él. Ayer falleció mi Jefe, mi gran amigo y mi hermano -- siento un profundo vacío, que habrá que llenar día a día trabajando con la misma generosidad y pasión que nos dejó como ejemplo.

Descanse en Paz mi querido Miguel Sánchez Navarro Redo. 

¿Cómo fue que las farmacéuticas nos convencieron de que la depresión debía ser tratada con fármacos?

Sociedad

Por: pijamasurf - 02/05/2018

El problema de esta manipulación informativa fue la masificación de los medicamentos a pesar de que una o miles de millones de personas, quizá, no lo necesitaran

La conciencia de que existe una conexión entre mente y cuerpo ha estado presente desde tiempos ancestrales. Por ejemplo, Galeno de Pérgamo, médico y filósofo griego, defendió la idea de que una persona depende de cuatro fluidos o humores corporales –la sangre, la bilis amarilla, la bilis negra y la flema– y que aquel que predominara en su cuerpo sería capaz de definir su temperamento –sanguíneo, flemático, colérico y melancólico–. De hecho, y sin afán de planificarlo, esta se convirtió en la teoría base de cada una de las ciencias de la salud para brindar un bienestar general para gran parte de la población del planeta. Sin embargo, ¿es posible que una mala interpretación de esta teoría pueda generar toda una manipulación informativa por parte de las farmacéuticas?

Por un lado, la teoría hipocrático-galeánica sostenía que si en el cuerpo existía un desequilibrio de algún fluido, se requeriría un método natural para disminuirlo; por ejemplo, si un individuo sufría de exceso de flema –como una oleada de tristeza–, Galeano lo invitaba a irse unos días a la playa, en donde el sol restablecería el nivel de sus humores. Por otro lado, los avances en la investigación y la ciencia tanto médica como psicológica han desarrollado herramientas adecuadas para los cada vez más complejos trastornos, malestares y enfermedades que inundan el planeta. Al mezclar ambos fenómenos se puede llegar a la conclusión de que hay ocasiones en que el ser humano necesita apoyo especializado, cuando la situación se sale de sus manos –como una úlcera o una depresión mayor que produce problemas en alguno o varios aspectos de la vida–; no obstante, en la mayoría de las ocasiones uno posee los recursos y las herramientas necesarias para superar victoriosamente alguna enfermedad o crisis emocional –por factores externos–.

Entonces, ¿cómo fue que las farmacéuticas y algunos médicos se encargaron de hacernos creer que las enfermedades mentales sólo debían ser tratadas con fuertes fármacos? Parece ser que fue una suma de factores: primero, la teoría de Hipócrates-Galeano fue desplazada por el mesmerismo, éste por la frenología y esta última por el psicoanálisis; segundo, las crisis sociales, políticas y económicas causadas por las dos guerras mundiales del siglo XX desencadenaron aislamiento, pobreza, eventos trágicos y, evidentemente, depresión o ansiedad; tercero, la venta de fármacos que agilizaban el proceso del psicoanálisis –exclusivos para pacientes con niveles socioeconómicos elevados– y la terapia. Todo esto ocasionó que la sociedad de médicos y las compañías de seguros privados invirtieran en fármacos como el Valium, barbitúricos o Prozac como una salida fácil a las crisis tanto existenciales como emocionales a las que el planeta entero se enfrentaba. Las drogas se convirtieron entonces en el nuevo tratamiento que derrumbó a las otras terapias psicológicas, incluyendo al psicoanálisis en su esplendor.

El problema de esta manipulación informativa fue la masificación de los medicamentos a pesar de que una o miles de millones de personas, quizá, no lo necesitaran. Esto llevó no sólo a la creencia de que el único estado de ánimo permitido en la sociedad era la felicidad –y en el caso de no sentirla, uno se encontraba encarcelado en la tipificación de raro y rechazado social–, sino también a una urgente necesidad de consumir pastillas como única alternativa al bienestar general. De hecho, si nos acercamos a la teoría del origen de las adicciones, un cerebro regularmente produce una dosis diaria de serotonina, dopamina, norepinefrina y epinefrina para mantener un equilibrio corporal adecuado; sin embargo, cuando se introduce de manera externa alguna de esas sustancias –mediante alguna droga– el cerebro deja de producirla orgánicamente, pues espera recibirla desde fuera. Así, cuando un médico receta algún fármaco sin que realmente exista una necesidad orgánica –que el cerebro no produzca los suficientes niveles de neurotransmisores– ni se desarrolle un proceso terapéutico, se está provocando una alteración bioquímica que suele resultar en una adicción a drogas legales. Es decir, un individuo se vuelve adicto a un fármaco que realmente no necesita, y está enriqueciendo a otra persona que manipuló dicha información. Claro que existen casos, cuando hay claros indicios de una depresión química o casos severos, en los que tomar fármacos que estimulan la producción de neurotransmisores es una alternativa apropiada, y que incluso puede salvar la vida de una persona, pero, de nuevo, se debe recalcar que esto no debe ser considerado el protocolo por default para tratar la depresión o la ansiedad, enfermedades que, por cierto, van en aumento. Con esta información no queremos decir que todas las personas deben dejar de tomar antidepresivos. Reconocemos que son medicamentos que pueden ayudar a muchos; sólo manifestamos que son usados en exceso -lo cual es un problema para la sociedad, como ocurre, por ejemplo, con los antibióticos- y que este abuso evidentemente está sujeto a la agenda comercial de la salud como negocio. Es de notar que llevamos décadas de antidepresivos y ansiolíticos y las estadísticas muestran un aumento de dichas enfermedades. Evidentemente existen diversos factores, como la tecnología digital y el uso excesivo de gadgets, pero cualquiera se puede dar cuenta de que existen otras alternativas que deben preferirse en la mayoría de los casos.

Hay que mencionar que existe información de que las farmacéuticas sistemáticamente engañaron a la población sobre la efectividad de los antidepresivos y sus riesgos en adolescentes. El periodista John Horgan en Scientific America, revisando los datos más recientes, concluye: "La psiquiatría estadounidense, en colusión con la industria farmacéutica, puede estar perpetrando el caso más grande de iatrogénesis (tratamiento médico dañino) en la historia". 

Por supuesto, hay otras opciones; por ejemplo, la terapia cognitivo-conductual, Gestalt o psicodinámica; la terapia de arte, con animales o aquella enfocada en mindfulness; el ejercicio, la meditación, una dieta saludable y equilibrada, así como una buena red de apoyo.

 

Antes las dudas sobre tomar o no antidepresivos, este video del Dr. Jordan Peterson, puede ayudarte a saber si son para ti o no.