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Gandhi creía que toda la sabiduría de la India estaba concentrada en este verso

AlterCultura

Por: pijamasurf - 02/06/2018

Toda la sabiduría hindú yace cifrada en este verso de la 'Isha Upanishad', según Gandhi

El gran líder pacifista de la India, Mahatma Gandhi, escribió famosamente: "Si todos los Upanishads y todas las otras escrituras fueran súbitamente reducidas a cenizas, y sólo quedará el primer verso de la Isha Upanishad en la memoria de los hindúes, todo el hinduismo [podría ser reconstruido y] viviría para siempre".

Los Upanishad son un conjunto de textos que condensan la filosofía védica, que evocan una transmisión esotérica, como la que podía recibir un alumno de su gurú en el bosque, en vía de entregarse a la búsqueda de la liberación o al conocimiento de sí mismo. El filósofo Arthur Schopenhauer, quien apenas conoció una traducción en latín (de una traducción al persa), creía que constituían "el producto más alto de la sabiduría humana". Existen numerosos Upanishads, pero los principales generalmente se datan más o menos entre el año 1000 a.C. y el año 400 a.C (sin que haya mucha precisión en estas cifras).

El verso al que hace referencia Gandhi es el siguiente:

Debes saber que todo esto, todo lo que se mueve 

en este mundo cambiante, está envuelto por Dios.

Así entonces, encuentra la dicha en renunciar,

y no desees lo que le pertenece a los demás.

(basado en la traducción de S. Radhakrishnan)

 

O también:

Todo lo que en este mundo se mueve

ha de quedar arropado por el Señor.

Disfruta con esta renunciación.

No codicies la riqueza de nadie.

(versión de Oscar Pujol)

 

En sánscrito todo eso constituye un solo verso o mantra, el primero de la Isha Upanishad, un texto que es parte del Yajurveda, el veda que reúne los mantras que eran cantados durante los sacrificios. En el sánscrito original los versos, que eran recitados como plegarias, siguen una métrica definida.

Para entender por qué Gandhi lo consideró un tesoro o una síntesis de la sabiduría de la India, es necesario un poco de comentario. Radhakrishnan comenta sobre el verso: 

Todas las cosas que se mueven y cambian derivan su significado de su relación con la verdad eterna. "Lo invisible siempre continúa igual, pero lo visible nunca es igual" (Platón, Fedro 64)... Ishavasyam: envuelto por Dios. El mundo no yace separado de Dios". Como dice el salmista: "La tierra es del Señor y toda su plenitud; el mundo y los que en él habitan". Lo Supremo es visto no como el Absoluto Brahman [que no tiene atributos] sino como el Señor del Universo... El mundo está impregnado en Dios... Dios reside en el corazón de todas las cosas... Cuando uno entiende que su verdadera existencia está enraizada en la divinidad, se libera del deseo egoísta de poseer, así puede disfrutar el mundo desde el desapego... Cuando notamos que Dios habita en cada objeto, cuando nos alzamos a la conciencia cósmica, la codicia desaparece...

Ese hombre está libre de ataduras,

no espera subir, y caer no le da miedo.

Señor de sí mismo, aunque sin tierras,

no teniendo nada, es dueño de todo.

(traducción de Paraphrase of Horace, de Cp. Wotton).

Para ser todo, para habitar en esa plenitud que se mantiene plena cuando se le quita lo pleno, como dice la invocación de esta misma, hay que abandonarse, renunciar al sí mismo individual, para hacerse uno en todo, sin límites. Sólo quien no tiene apegos es libre.

Finalmente, el comentario de Gandhi, quien obviamente era un hombre de gran fe y encontraba en esta antigua teosofía el sostén y el sentido justamente para someterse a sufrimiento extremo con el fin de servir a Isha y a todos los seres vivos:

El vidente a quien este mantra o verso le fue revelado, no estaba satisfecho con el harto frecuente dicho de que "Dios lo permea todo". Fue más lejos y dijo: "Ya que Dios lo permea todo, nada te pertenece a ti, ni siquiera tu cuerpo"... Si existe una hermandad universal -de todas las cosas vivientes- en este mantra la encuentro. Es una fe inquebrantable en el Señor y Maestro -y todos los adjetivos posibles- lo que encuentro en este mantra. Si es la idea de completa entrega a Dios y la fe de que él proveerá todo lo necesario, de nuevo digo que aquí la encuentro...

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Importantes diferencias que hacen que algunas personas busquen sesiones chamánicas con plantas para intentar sanar

Los chamanes suelen ser muchas cosas: líderes de una comunidad, vínculos con el mundo espiritual, pero sobre todo son curanderos u hombres que reestablecen la salud de los individuos, la sociedad o el entorno. En los últimos años, particularmente debido a las ceremonias de ayahuasa, se ha popularizado en Occidente la posibilidad de encontrar una "sanación chamánica". Existen ciertamente datos que sugieren que plantas como la ayahuasca, los hongos alucinógenos o la iboga, entre otras, pueden servir para tratar efectivamente diferentes padecimientos, particularmente enfermedades mentales y adicciones. Y de hecho, las nuevas investigaciones académicas con psicodélicos han empezado a jugar con la idea de crear un protocolo médico de una "experiencia religiosa", ya que ésta parece tener diversos efectos en la salud de una persona -para ello, no sólo se ingieren sustancias psicodélicas sino que se utiliza cierto tipo de música y arte visionario-.

Lo que hace atractivo para muchas personas lo que hemos llamado "sanación chamánica" es que parte de una premisa radicalmente opuesta a la medicina occidental alópata. Mientras que, para el grueso de los médicos dentro de este sistema científico, la mente no juega un papel de primer orden en las afecciones físicas, para el chamanismo -en cierta forma como para el ayurveda o la medicina tibetana budista- todas las enfermedades no sólo tienen un componente psicológico sino que son esencialmente manifestaciones físicas de un problema espiritual. Como dice el escritor Graham Hancock: "un chamán buscará las causas de una enfermedad más allá de los aspectos físicos, en el alma o en el espíritu". Y además, no sólo empleará una medicina, como puede ser la ayahuasca, sino que utilizará la planta como interfaz para comunicarse con aliados, con espíritus o ancestros, que pueden asistir tanto en el diagnóstico como en la curación. Podrá también utilizar cantos y música que son una forma de llevar al paciente a un estado de orden y armonía. (Curiosamente, uno de los padres de la filosofía occidental e incluso de las matemáticas, Pitágoras, usaba también la música para curar a sus alumnos).

Evidentemente la medicina chamánica, si es que podemos hablar de algo así, es más holística que la medicina occidental, la cual, sin embargo, cada vez más empieza a reconocer la importancia de los factores mentales, a la luz de cosas como el efecto placebo y demás. Otra cosa importante es que al tratar las enfermedades como una cosa del alma, el chamanismo sugiere que significan algo, tienen algo que decirnos, son voces o símbolos que buscan llevarnos hacia una transformación. Como dijera el psicólogo James Hillman, alumno de Jung, "hasta que el alma no obtiene lo que quiere, te enferma". Esto nos hace cambiar el modo en el que nos enfrentamos a una enfermedad. En vez de anegarla con fármacos que suprimen los síntomas y nos hacen olvidar u obviar la profundidad que se está manifestando, la sanación chamánica o incluso lo que se ha llamado "depth psychology", nos pide que escuchemos nuestras enfermedades y reflexionemos sobre sus causas profundas. Séneca escribió: "En todas las enfermedades nada hay tan pernicioso como un remedio prematuro". La medicina occidental moderna es altamente efectiva pero es también sumamente agresiva y en muchas ocasiones va en contra de la naturaleza, que es, según Paracelso, la mejor médica. "Quién es mejor maestro en esto [en la medicina] que la naturaleza misma?”, escribió el médico y alquimista suizo. “Ahora que hemos concluido que el médico debe ser educado por la naturaleza, debemos preguntarnos, ¿qué es la naturaleza sino la filosofía? ¿Qué es la filosofía sino naturaleza invisible?". Lo que plantea es una medicina en armonía con la naturaleza, que en sus patrones y ritmos refleja una especie de filosofía. De aquí entonces una medicina que sea paciente, que haga notar al individuo que sus actos y pensamientos son responsables de su salud y que tome en cuenta principios del cosmos como los ciclos y la impermanencia. Todas las cosas cambian y decaen, pero al no aferrarnos a ellas, al no luchar en contra y estresarnos de más, dejamos que fluyan con calma -y así, no bloqueamos la propia respuesta de autosanación-. Lo que plantea Paracelso podría parecer retrógrado y hasta peligroso, pero merece escucharse:

La naturaleza –no el hombre– es el médico. El hombre ha perdido la verdadera luz de la razón… Intenta capacitarte para que puedas seguir la naturaleza otra vez, y ella será tu instructora. Familiarízate con el almacén de la naturaleza y con los estantes en los que sus virtudes están almacenadas. Los caminos de la naturaleza son sencillos y no requieren prescripciones complicadas.

Hace 500 años, Paracelso ya detectaba una corrupción de la industria médica:

Han desertado completamente el camino indicado por la naturaleza, y construido un sistema artificial, el cual es sólo adecuado para estafar al público y socavar los bolsillos de los enfermos. Su poder está solamente en que su galimatías es ininteligible para el público, que tiene fe de que debe significar algo, y la consecuencia de esto es que nadie se les puede acercar sin ser engañado. Su arte no consiste en curar a los enfermos, sino en ganarse el favor de los ricos, estafar a los pobres y penetrar los aposentos de los nobles… Me denuncian porque no sigo su escuela; pero sus escuelas no pueden enseñarme nada que merezca saberse..