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Este el número de parejas sexuales que debes tener en 1 año para ser feliz (ESTUDIO)

Buena Vida

Por: pijamasurf - 02/04/2018

¿Qué importancia tiene la sexualidad en la fórmula del bienestar? Esta investigación ofrece algunas respuestas

El ejercicio de la sexualidad es uno de los aspectos más importantes del bienestar y, sin embargo, es también uno de los que presentan mas dificultades para vivir con plenitud. Por razones culturales, subjetivas y sociales, muchas personas viven su sexualidad no a favor de su vida sino de maneras más bien intrincadas, conflictivas podría decirse, sin darse cuenta de que se trata de una actividad hecha para disfrutarse, con la misma importancia para una vida plena como alimentarse saludablemente o hacer ejercicio. La sexualidad, en ese sentido, también es parte de la energía de la vida.

Recientemente David G. Blanchflower y Andrew J. Oswald, dos economistas que se han especializado en la relación de esta disciplina con el comportamiento humano in extenso, hicieron una investigación al respecto. 

A partir de la información sobre comportamiento sexual y calidad de vida de 16 mil adultos estadounidenses, Blanchflower y Oswald buscaron una relación entre la sexualidad, el nivel socioeconómico y la felicidad, intentando encontrar tanto las variables como los valores de esa delicada fórmula del bienestar personal.

Las estadísticas consultadas incluyeron datos de personas casadas, solteras, divorciadas, viudas y separadas y, entre otras observaciones, los investigadores encontraron que:

- El adulto estadounidense promedio tiene dos o tres relaciones sexuales al mes.

- Las personas casadas o en una relación tienen más relaciones sexuales que las solteras o las divorciadas.

- La actividad sexual parece tener ser un factor de felicidad más notable entre las personas con niveles educativos elevados que entre quienes tienen poca escolarización.

- Las mujeres con mayor nivel educativo tienden a tener menos compañeros sexuales.

- La homosexualidad no tiene un efecto significativo en la felicidad.

Y, como anunciamos en el título de esta nota, el estudio también concluyó cuál es el número ideal de compañeros sexuales que una persona debe tener en 1 año de modo tal que eso contribuya a su felicidad. Y la cifra es 1. 

En efecto, según este análisis, basta tener un compañero o compañera sexual en 365 días para que una persona se sienta satisfecha y feliz al menos con respecto a su sexualidad. 

¿Qué te parece? ¿Estás de acuerdo? No dejes de compartirnos tu opinión en la sección de comentarios de esta nota o en nuestras redes sociales.

El estudio completo puede consultarse en este enlace.

 

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Psiquiatra de Oxford explica por qué estas dos cosas son las más importantes para la felicidad

Buena Vida

Por: pijamasurf - 02/04/2018

Morten Kringelbach considera que tanto la felicidad como la trascendencia son fenómenos sensiblemente superiores a sólo unas necesidades separadas por etapas para satisfacer

De acuerdo con el psicólogo Abraham Maslow, la lucha del ser humano para sobrevivir posee diferentes etapas: primero, requiere satisfacer las necesidades fisiológicas –respirar, comer, descansar, evacuar residuos fecales, sexo–; segundo, las de seguridad –física, laboral, moral, familiar, de salud, de propiedad privada…–; tercero, las de la afiliación –amistad, afecto, intimidad emocional y sexual–; cuarto, las del reconocimiento –autorreconocimiento, confianza, respeto, éxito–; y finalmente, las de la autorrealización o trascendencia –creatividad, espontaneidad, ausencia de prejuicios, resiliencia, aceptación de hechos, resolución de problemas…–. Maslow presentó en 1943 una serie de requerimientos humanos para alcanzar la felicidad y trascendencia.

Ahora, después de 75 años, el profesor del departamento de psiquiatría de la Universidad de Oxford en el Reino Unido y en el Centro para Música en el Cerebro en la Universidad Aarhus en Dinamarca, Morten Kringelbach, considera que tanto la felicidad como la trascendencia son fenómenos sensiblemente superiores a sólo unas necesidades separadas por etapas para satisfacer. Es decir, para él que toma en cuenta los principios aristotélicos del placer –de la hedonia, el placer en sí mismo; y la eudaimonía, el sentido de una vida bien vivida–, se trata de un proceso mucho más complejo, pues “es sorprendentemente difícil demostrar cómo alguien que es feliz, es alguien que tiene mucho placer”.

El trabajo de Kringelbach se encuentra enfocado justamente en encontrar cómo funciona a nivel neurológico la conexión entre el placer hedonístico –placer por la comida, sexo y drogas– y una vida eudaimónica. Hasta ahora ha encontrado que cuando el cuerpo se encuentra en estado de tranquilidad y bienestar, se activa un sistema de ciertas regiones cerebrales encargadas de las experiencias placenteras y que contribuyen en una percepción de bienestar a largo plazo. Desgraciadamente se trata de un sistema muy sensible a ciertos estímulos y alteraciones, resultando en posibles depresiones orgánicas –pues al no percibir placer hedónico, tampoco se puede gozar de una vida eudaimónica–, adicciones –al buscar compulsivamente la experiencia del placer, sin lograr sentirlo como la primera vez–. La característica en común de estos dos trastornos es que la caza del placer provoca la lejanía del placer mismo y por lo tanto, de una vida feliz.

Pero entonces, según Kringelbach, ¿qué es lo que hace feliz a una persona? En pocas palabras, son dos elementos básicos de la cualidad humana: la variedad y la comunidad. Es decir, proponerse objetivos a alcanzar –y cumplirlos– y compartir ese placer con otros son las dos cosas necesarias para una vida eudaimónica, balanceada. Quizá sea por esta razón –o por el flujo de alcohol– que las comidas familiares o amistosas sean siempre un recuerdo que deja un buen sabor de boca.

A continuación te compartimos un video en donde Kringelbach explica más a profundidad su teoría de la felicidad y trascendencia: