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El tiempo es más importante para la felicidad que el dinero, según estudio

Salud

Por: pijamasurf - 02/21/2018

"Parece que las personas que tienen una preferencia estable de valorar el tiempo sobre el dinero, reportan una mayor cantidad de felicidad"

“La chica, el dinero, la fama, la venganza. Habían sido las enfermizas obsesiones de los Dinsmoor, y ahora eran mías”. Esta fue una de las emblemáticas frases que el personaje de Finn (Ethan Hawke) sentenció en la película Great Expectations (1998), declarando que todo aquello que representaba socialmente a la felicidad resultaba realmente en un circuito compulsivo depresivo. Pero si, según el director de la película (el mexicano Alfonso Cuarón), la felicidad no es el amor, la riqueza, la fama ni el rencor, ¿qué es exactamente la felicidad?

De acuerdo con investigadores de la Universidad de British Columbia en Canadá, los 4 mil 600 participantes en un estudio ayudaron a demostrar que la felicidad se relaciona principalmente con la priorización del tiempo personal sobre la ganancia monetaria o el éxito profesional. En palabras de la autora principal de la investigación, Ashley Whillans: “Parece que las personas que tienen una preferencia estable de valorar el tiempo sobre el dinero, reportan una mayor cantidad de felicidad. Tener más tiempo libre es igual de importante para la felicidad que tener más dinero”.

Si bien la investigación tiene sus limitaciones, pues no se incluyeron personas viviendo en pobreza ni bajo otras condiciones de marginación, discriminación o situaciones de riesgo, los expertos encontraron que ni el sexo ni el salario ni el estado civil parecían tener un efecto contundente a la hora de preferir la calidad de tiempo frente a la cantidad de dinero. Es decir que en la actualidad las personas prefieren un trabajo con bajas horas activas y un sueldo base, que uno con varias horas activas y un sueldo mejor remunerado, para poder disfrutar del tiempo libre.

Esto parece deberse a que las sociedades actuales, que gozan de una mayor estabilidad socioeconómica y laboral, prefieren prestar atención a una filosofía estoica y característica del carpe diem. De acuerdo con la data conseguida durante la investigación, los individuos prefieren pasar el tiempo disfrutando una comida con seres queridos, practicando cualquier pasatiempo favorito o saliendo de viaje para conocer distintos lugares y culturas de alrededor del mundo. Si bien esta perspectiva no alarga la expectativa de vida, como señala un estudio realizado por la Universidad de Oxford en un grupo control de 1 millón de mujeres, la gente goza de una mayor calidad de salud emocional en general –lo cual, a su vez, reduce la incidencia de trastornos mentales como la depresión y la ansiedad–.

La eterna búsqueda de la vida moderna por ser feliz, productivo y exitoso implica el riesgo de desarrollar síntomas de anhedonia, depresión y ansiedad pues, según un dicho budista, buscar la felicidad es la causa de la infelicidad. De modo que para cambiar este paradigma, los budistas invitan a tomar conciencia de que:

andar por el mundo persiguiendo sensaciones de placer o aferrándonos a aquellas cosas que creemos que nos hacen felices –pareja, dinero, éxito– asegura que sufriremos, porque todas estas cosas son impermanentes y, al cambiar, harán que lo que hoy nos hace feliz y da placer, mañana nos produzca dolor.

Lo importante es encontrar un equilibrio entre la filantropía y el autocuidado, “hacer acciones buenas para otras personas sin olvidarnos de nuestras propias necesidades y cuidados”; y comprender que una mente entrenada para el desapego “alcanza una sabiduría contemplativa capaz de liberarse de todo lo condicionado”.

 

También en Pijama Surf: Buscar la felicidad te hace infeliz; busca esto en vez

 

Ilustración: Señor Salme

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Por: pijamasurf - 02/21/2018

¿Acaso tenemos miedo de ser abandonados y por lo tanto actuamos mediante los celos o elegimos a personas con miedo al compromiso?, ¿tenemos miedo de que nadie nos ame realmente, y por ello aceptamos la atención de personas que son lo opuesto de nosotros? o ¿tenemos miedo de que la pareja se dé cuenta que no somos “suficiente” y, debido a ello, la mantenemos a distancia?

Los vínculos emocionales son ciertamente complicados, en especial cuando nuestra brújula interna se deja guiar por un oscuro inconsciente y una pobre comunicación. De hecho, se llega a sentir como si una y otra vez cayéramos en las manos de las parejas más frías, crueles, abusivas y tóxicas; sin embargo, en realidad y según la teoría psicoanalítica, se trata de un proceso introspectivo del inconsciente cuyo principal objetivo es el aprendizaje, la evolución, el bienestar de una persona. Es decir, es un método bastante irónico, que coloca al individuo frente a sus mayores miedos una y otra vez hasta que aprenda a superarlos y a desarrollar nuevas herramientas para vincularse saludablemente.

Desgraciadamente, los patrones suelen ser difíciles de quebrantar y cambiar. No basta tan sólo darse cuenta de que uno suele estar atraído por cierto tipo de personalidades o que repite patrones hasta el infinito, se requiere todo un trabajo personal si lo que se desea es dejar de sentir algo por ese crush o esa relación que no funcionó o evitar ciertas conductas que resultan tóxicas en la vida personal. Algunos terapeutas recomiendan empezar por estas tres acciones:

– Reframing

Se trata de una nueva propuesta sobre la manera en que uno se cuenta lo que está pasando en el exterior. Es decir, en vez de estrellarse contra la pared con preguntas como: “¿por qué no me deja ir en paz y siempre tiene que regresar?”, hay que aclararse que él o ella siempre regresa porque uno siempre le abre la puerta, al haberlo estado esperando inconscientemente. El reframing es una técnica psicológica de terapia breve para desmentir todas aquellas creencias irracionales que nos decimos sobre nosotros mismos, y funciona al poner en perspectiva las acciones tanto del otro como de uno frente a ellas.

 

– Asumir al patrón como una representación de una parte de la personalidad que necesita ser aprehendida y no reprimida

Para Carl G. Jung, uno de los padres del psicoanálisis, el ser humano posee características emocionales en la luz y la sombra, y para alcanzar una mayor madurez general –y desarrollar la Persona– es importante abrazar ambas. Es decir, comprender y aceptar que se tienen cualidades y defectos, lo cual permite estar en el mejor dominio de uno a la hora de enfrentar diferentes circunstancias cada vez más complicadas.

De modo que cuando se trata del crush o la pareja, es recomendable realizar un proceso de introspección en el que se desarrolle un mayor entendimiento en torno a la atracción a ese tipo de personalidad. Por ejemplo: ¿acaso tenemos miedo de ser abandonados y por lo tanto actuamos mediante los celos o elegimos a personas con miedo al compromiso?, ¿tenemos miedo de que nadie nos ame realmente y, por ello aceptamos la atención de personas que son lo opuesto de nosotros? o ¿tenemos miedo de que la pareja se dé cuenta que no somos “suficiente” y, debido a ello, la mantenemos a distancia? Cuando uno dilucida las verdaderas causas del crush, es mucho más fácil moldear el miedo al replantearlo con el método del reframing; es mucho más sencillo tomar decisiones desde la sabiduría del inconsciente; y, sobre todo, es mucho más fácil dirigir las acciones hacia un proceso de autocuidado, alejándose de las personas tóxicas y permitiéndose un amor del cual uno se cree merecedor.

En caso de que se intente reprimir este tipo de vida emocional inconsciente, lo más probable es que aparezca una y otra vez mediante creencias irracionales para atemorizar el aquí y el ahora. De alguna manera, la solución se encuentra en abrir una caja de Pandora personalizada para permitir una curación paulatina.

 

– Comprender qué se gana con ese vínculo

Como si se tratara de una lista de “pros” y “contras”, verbalizar aquello que se sienta bien o mal de ese vínculo facilita la labor de cercanía o lejanía. Incluso hay ocasiones en que lo que uno recibe de ese vínculo puede tener beneficios inconscientes; por ejemplo, el desapego del crush puede estar satisfaciendo los miedos del inconsciente y, por lo tanto, reactivar un círculo autodestructivo, de modo que es importante comprender las causas por las que mantenemos cerca a esa persona que no forzosamente puede ser una compañía saludable…