*

X

Dejar de usar plástico: el sacrificio que esta iglesia sugiere a sus feligreses durante la Cuaresma

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 02/18/2018

Impactados e inspirados por el documental 'Blue Planet II', los jerarcas de la Iglesia de Inglaterra decidieron impulsar la reducción del uso de plástico entre sus feligreses

En la tradición judeocristiana, la Cuaresma es un período de reflexión y penitencia. En la doctrina cristiana evoca los 40 días que Jesús pasó en el desierto antes de revelarse públicamente como el Cristo anunciado por los profetas, tiempo durante el cual es tentado por el Diablo para que renuncie a su misión.

Por este contexto, la Cuaresma ha sido históricamente una época en que se insta a los creyentes a emular las privaciones de Jesucristo y, en su vida cotidiana, hacer algún sacrificio. En casi todos los países en que el catolicismo fue o es parte importante de la cultura local, este es un período en que se suele practicar la abstención y el ayuno, por ejemplo, y en tiempos menos ortodoxos estas privaciones son sustituidas por penitencias más ligeras.

Los tiempos cambian, sin embargo, y prueba de ello es que la Iglesia de Inglaterra tiene otras recomendaciones para sus feligreses en este tiempo de Cuaresma. Mejor dicho, una muy específica: usar menos plástico.

A través de un calendario detallado, esta institución que dirige a la comunidad anglicana instó a sus seguidores a emprender “sacrificios” comunes como evitar el uso de vasos desechables, comprar sus alimentos y demás mercancías en mercados locales, preferir las prendas de fibras naturales sobre las sintéticas o usar cepillos de dientes de bambú o de otros materiales orgánicos. “Esto se adecua estrechamente con nuestra vocación como cristianos de cuidar la creación de Dios”, dijo al respecto Ruth Knight, vocera de la división ambientalista de la Iglesia.

En parte, la decisión de abanderar esta causa provino del impacto que tuvo en el Reino Unido la transmisión reciente de Blue Planet II, un documental presentado por el legendario David Attenborough en el que, entre otros datos, se mostró la cantidad monstruosa de plástico que el ser humano genera y desecha de las formas más deleznables posibles y, en gran medida, en el mar. En ese documental se dice que desde mediados de la década de 1950 se han producido 8.3 mil millones de toneladas de plástico, de las cuales sólo el 9% se ha reciclado. Con el plástico restante se podría cubrir 10 veces toda el área de Inglaterra.

¿Es esta una penitencia? Si tomamos en cuenta la cantidad de plástico que consumimos cotidianamente, a veces en las acciones más inocuas y que, por lo mismo, se podría prescindir de él, la respuesta podría ser "Sí". También puede ser que la cabeza de la Iglesia Anglicana haya tomado la iniciativa de aprovechar un recurso religioso –la privación de la Cuaresma– para generar un efecto positivo en el medio ambiente. 

Sea como fuere, es una medida que vale la pena seguir, aunque no seamos creyentes de ninguna doctrina y también más allá de la Cuaresma, sólo por el propósito de cuidar de nuestro planeta –después de todo, este es el único lugar del universo donde el pecado existe y es posible ejercerlo–.

Te podría interesar:
Una procesión, exposiciones y altares alrededor del mundo forman parte de este ritual colectivo para honrar a esta preciosa especie

La vaquita marina es uno de los animales que más han enternecido y cimbrado la conciencia colectiva. Su casi inminente extinción, denunciada por miles de voces, incluido Leonardo DiCaprio, ha conmovido a la humanidad; sin embargo, la mayoría de nosotros continuamos contribuyendo a gestar un destino funesto para el resto de los seres vivos y recursos naturales de este planeta.  

Por eso, parece el momento perfecto para hacer conciencia y autorrecetarnos un ultimátum: o cambiamos radicalmente nuestra forma de relacionarnos con la naturaleza y transformamos nuestros hábitos, o el final de esta historia será, sin duda, muy triste. Y en sintonía con esta urgencia, surge en México una preciosa iniciativa: un ritual colectivo en honor a la vaquita marina. Pero el propósito va más allá de este cetáceo. En realidad se trata de, por medio de honrar a esta especie, llamar a la conciencia necesaria para salvar a todas las futuras especies que están amenazadas por la irresponsabilidad de los seres humanos. 

Mira y comparte esta invitación:

 

¿En qué consiste el ritual colectivo?

1. Procesión ritual el sábado 17 de febrero en la Ciudad de México, a las 10am. 

2. Múltiples exposiciones y actividades en las próximas semanas, alrededor de México y en otros puntos (cuyo programa puedes consultar aquí).

3. Una galería participativa de altares y ofrendas con la cual todos podemos participar, desde cualquier país (por ejemplo un pequeño altar, un poema, un dibujo, etcétera).

La depredación del planeta, cortesía de los seres humanos, tiene que parar ya. Los recursos naturales, las especies animales y en general el medio ambiente, han sido ya excesivamente lacerados por nosotros. ¿Qué hacer para revertir esta tendencia? Tenemos que reconectarnos con la naturaleza –idealmente, reconocer su carácter sagrado– y luego insertarnos en una dinámica armónica, sustentable, para relacionarnos con el entorno. Por eso celebramos esta iniciativa, que apela a la catarsis y a la ritualidad, que busca cimbrarnos de forma creativa, sensibilizarnos hasta el punto de decir ¡ya basta! (al menos yo, como persona, no seguiré contribuyendo a esta destrucción...).

Para más información, visita: procesionvaquita.org o la página de Facebook Procesión Vaquita Marina