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México importará extracto de marihuana pese a ser "potencia" mundial en el cultivo de cannabis

AlterCultura

Por: pijamasurf - 01/13/2018

En el 2018 entrará en vigor reforma que permite a los mexicanos que padecen una enfermedad consumir marihuana médica

En el primer trimestre del 2018 se podrán obtener los primeros productos de marihuana medicinal en México, una vez que se publique el reglamento correspondiente en el diario oficial de la nación. Pese a que México es uno de los países donde más se cultiva marihuana, México tendrá que importar el extracto de cannabidiol que se usa para fines medicinales, ya que la ley no contempla autorizar el autocultivo.

Estados Unidos será el país del cual México importe este medicamento, que es utilizado especialmente para tratar la epilepsia y, de manera tentativa, para numerosas otras enfermedades, incluyendo el cáncer. Recientemente el estado de California aprobó el uso recreacional de la marihuana, sumándose a una clara tendencia a favor de la legalización, en la cual juegan un papel importante los beneficios comerciales de la venta legal de marihuana. Mientras tanto, México vive una cruenta guerra contra el narcotráfico.

La reforma a la ley que permite la importación de marihuana con fines medicinales sólo previó la siembra para investigación con fines medicinales, por lo cual, para el autocultivo comercial se deberá esperar una nueva reforma. 

Según datos de las Naciones Unidas México es, después de Marruecos, el país con más hectáreas dedicadas al cultivo de cannabis. 

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Tenemos más acceso a información, pero nos estamos volviendo más distraídos, lo cual anula completamente sus beneficios

Tim Wu es profesor de leyes de la Universidad de Columbia, pero su especialidad son las telecomunicaciones. Wu acuñó el término “net neutrality” y se ha convertido en uno de los más lúcidos analistas de los efectos que tiene la tecnología en nuestra sociedad.

En su reciente libro The Attention Merchants, Wu traza la historia de la industria de la atención, es decir, de las empresas y negocios que se dedican a captar la atención humana para vender anuncios o, más recientemente, para extraer datos. Esto tiene sus orígenes por lo menos en la década de 1830 en las publicaciones sensacionalistas de ciertos diarios y alcanza su maduración, por supuesto, en Internet y la economía de la atención.

Wu se basa en la observación del Premio Nobel de Economía, Herbert Simon:

En un mundo rico en información, la riqueza de información significa carencia de otras cosas: una escasez de aquello que esa información consume. Lo que la información consume es un tanto obvio: consume la atención de sus receptores. De aquí que la información crea una pobreza de atención que necesita ubicar esa atención eficientemente entre la sobreabundancia de fuentes de información que pueden consumirla.

Esto recuerda lo que ha dicho Alan Wallace, maestro de meditación budista, de que un diagnóstico general de la sociedad moderna muestra que todos tenemos déficit de atención, esta es la consecuencia de la hiperestimulación a la que estamos sujetos. Nunca antes había habido tantos estímulos.

Merece reflexionarse —y quizás no sin preocupación— en torno a esta idea de que existe una relación bidireccional entre la información (especialmente cuando es presentada en estímulos agresivos) y la atención, siendo ambos recursos finitos. La información demanda nuestra atención y cuando somos cautos y no se la damos, desarrolla técnicas sutiles y burdas para pescarnos. Hasta hace poco se creía popularmente que más información siempre era equivalente a un beneficio —hoy cada vez es más claro que la información debe saberse filtrar y desechar para liberar espacio—. Para poder movernos con dominio en esta pecera digital debemos aprende a cultivar y controlar nuestra atención, lo cual significa, en parte, renunciar al exceso de información.