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Descubre tu tipo de personalidad según el método de aprendizaje que usas

Salud

Por: pijamasurf - 01/21/2018

Conoce a continuación un infograma que engloba los cuatro tipos de personalidades según la manera de aprender, de acuerdo con David Kolb

De acuerdo con los investigadores en neuropsicología Mercè Jodar Vicente, José Antonio Perlañez y Raquel Viejo Sobre, de la Universidad Autónoma de Barcelona, la atención y el aprendizaje son procesos cognitivos que ayudan a la capacidad de selección y uso adecuado de un estímulo, inhibiendo la información irrelevante. Se trata, en otras palabras, de “una interacción con funciones cognitivas como la percepción, las funciones ejecutivas o la memoria operativa”, que permite la “regulación transversal sobre otros procesos desde las primeras fases del procesamiento de la información –orientación, percepción y selección de los estímulos del entorno–, hasta fases posteriores relacionadas con la resolución de conflictos, el cambio de tarea o el control inhibitorio”.

De modo que su desarrollo y perfeccionamiento requiere de una serie de entendimientos y recursos educacionales. Para el profesor universitario David Kolb, existen distintas maneras de aprender y cada una de ellas depende de la percepción y procesamiento de la realidad. Es decir, hay personas que aprenden con el empirismo; otros, con el método socrático; algunos, con la predominancia de estímulos visuales; entre otros. Por ello, más allá de los diferentes métodos de aprendizaje y enfoque de atención, Kolb decidió poner atención en las variadas personalidades caracterizadas por sus respectivos métodos de atención y aprendizaje:

– Los adaptadores o hacedores. Es decir, aquellos que buscan la acción y el multitasking, pues prefieren trabajar rodeados de personas, buscando la estimulación de objetivos y resultados. Por ello, gustan de asumir riesgos y adaptarse a las circunstancias. Incluso, son personalidades que deciden vivir en el aquí y en el ahora.

– Los asimiladores o expertos en la conceptualización. A diferencia de los adaptadores, este tipo de personalidad es ideal para crear modelos teóricos definiendo los problemas. Optan por las ideas abstractas sobre las personas, y existe una tendencia a elegir campos de matemáticas o ciencias, investigación y planificación estratégica. Suelen preocuparse por responder al por qué de las cosas.

– Los divergentes o los de las ideas creativas. Gustan de analizar los problemas en su conjunto, así como de trabajar en equipo. Suelen ser personas empáticas, emocionales y ocurrentes; por ello suelen identificar con facilidad las necesidades, objetivos y planificaciones de cualquier situación, así como contestar a las preguntas “¿y si…”? o “¿por qué no...?”. De acuerdo con Kolb, este tipo de personalidad usualmente pertenece a artistas, músicos y personajes creativos en el mundo de la empresa.

– Los convergentes o aquellos que prestan atención a sólo una cosa. Son lo opuesto a los divergentes, quienes requieren la aplicación práctica de las ideas para resolver los problemas. Si bien se pierden con varias alternativas, son eficaces en situaciones en donde existe un único método para resolver las problemáticas. Varios ingenieros se enmarcan en este tipo de personalidad, pues suelen cuestionarse “¿para qué?”.

Conoce a continuación un infograma que engloba los cuatro tipo de personalidades según la manera de aprender, de acuerdo con Kolb:

 
Imagen principal: Learning with Lynda
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Cómo transformar la ansiedad en una energía de productividad y creatividad

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Por: pijamasurf - 01/21/2018

La ansiedad y la euforia –también traducida como excitación– son la misma cosa. Lo único que las diferencía es el encuadre que se les dé. La manera en que se interpreten

Llega un momento en la ansiedad que puede convertirse en una crisis, un hoyo negro que consume toda la energía creativa y deja tan sólo polvos de agobio: pensamientos compulsivos y repetitivos, respiraciones inestables, dolores de estómago, cabeza o espalda, congoja omnipresente, sudoración y taquicardia. Antes de que este malestar se convierta en una experiencia incontrolable, Steven Kotler, autor de "Stealing fire: How Silicon Valley, the Navy SEALs and maverick scientists are revolutionizing the way we live and work" y "The James Altucher Show", explica cómo la ansiedad puede convertirse en un recurso a favor de la creatividad.

Desde una premisa bioquímicamica, Kotler explica que “la ansiedad y la euforia –también traducido como excitación– son la misma cosa. La ansiedad es causada por el exceso del neurotransmisor norepinefrina, el cual es, en pequeñas cantidades, un químico para enfocar la atención. Lo único que las diferencia es el encuadre que se les dé. La manera en que se interpreten.” En otras palabras, si las sensaciones físicas que empiezan a sentirse se asocian directamente con la experimentación de un malestar, el resultado será la ansiedad, pero si, por otro lado, las sensaciones físicas se replantean y se dirigen hacia una toma de conciencia de una atención mantenida, el resultado será la creatividad.

Para lograrlo, Kotler invita, primero que nada, a aprender a respirar correctamente:

Cuando se está nervioso, el ritmo cardíaco incrementa y la respiración se vuelve superficial, lo cual significa que el intercambio del aire disminuye y básicamente, el fondo de los pulmones se llena de dióxido de carbono. Por tanto el cerebro recibe una señal de que algo no está bien y activa la respuesta de la ansiedad.

Por ello, ante los primeros síntomas físicos es importante respirar adecuadamente, es decir, inhalar durante cuatro segundos, sostener la respiración durante cuatro segundos, exhalar durante cuatro segundos, sostenerla durante cuatro segundos y volver a empezar.

 

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A continuación, el objetivo será reencuadrar las emociones:

Comunícate a ti mismo de que estás excitado/emocionado, y no nervioso. Por ejemplo, decirse ‘Estoy emocionado por este discurso que tengo que dar’, ‘Estoy emocionado por la promoción que me dieron en el trabajo’. Se trata de una herramienta de trabajo de la terapia cognitivo conductual, el cual permitirá salirse del ciclo vicioso del neuroticismo. […] Una nueva historia puede llevarse a cabo si se está alerta y listo, en vez si se está sufriendo del miedo y la ansiedad.

Y finalmente hay que prestar atención a los desencadenantes físicos, a aquellos movimientos o gestos que se realizan cuando se está bajo la oleada de la euforia –como un chasquido de dedos, remojarse los labios, movimientos de pies–. El objetivo es repetir esos gestos antes de realizar aquella actividad que está provocando angustia y así liberar esa energía excesiva que se está acumulando en el cuerpo: “Estas son maneras para dar prioridad y hacer señalamientos de cómo potenciar la energía en el interior, y evitar gastarla combatiendo en contra de ella.”