*

X

Cómo vivir como si estuvieras en "hongos mágicos" (sin haberlos tomado)

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 01/26/2018

Estudios muestran que más que las sustancias, lo que produce los beneficios duraderos de los psicodélicos son las experiencias místicas

En los últimos años la medicina psicodélica ha vivido un renacimiento, con resultados sumamente optimistas. Líderes de esta nueva ola son los estudios de la Universidad Johns Hopkins, particularmente con hongos alucinógenos (psilocibina). En una investigación, 15 personas tomaron psilocibina entre dos y tres veces y 12 de esas personas lograron dejar de fumar después de sus experiencias, un índice de éxito que supera cualquier otra terapia. El secreto: los participantes tuvieron experiencias místicas que le dieron significado a sus vidas. 

Anteriormente, antes de la prohibición, el LSD había tenido un prometedor éxito en hacer que individuos alcohólicos dejaran de beber. De nuevo, lo vital había sido la experiencia mística que permite encontrar un significado, sentido o una conexión con un poder superior. 

Olga Khazan escribe en The Atlantic sobre lo que aprendemos de estas experiencias y cita a Matthew Johnson, profesor de Johns Hopkins, quien le dijo que:

las personas no necesitan necesariamente tomar psicodélicos para liberarse de sus patrones mentales destructivos. Puede pasar con cualquier tipo de experiencia mística -del tipo que cambia todo lo que le sigue-. Vivir en un país extranjero, dar a luz, enamorarse y demás pueden acercarse al poder que tienen los psicodélicos de reconfigurar el cerebro, al menos en algunas personas.

El académico de la esoteria, Erik Davis, ha notado que lo que está haciedo la nueva medicina psicodélica en realidad es crear un protocolo científico para una experiencia mística y religiosa -que es lo que realmente sana-. En los estudios los pacientes no sólo reciben dosis de psicodélicos, también son expuestos a música religiosa y arte visionario. La ciencia busca sintetizar lo místico.

De aquí entonces que podamos rescatar de todo esto una idea de poder cultivar los beneficios de las experiencias psicodélicas transformadoras sin utilizar estas sustancias, o cómo vivir como si estuvieras en hongos sin haber tomado hongos. La clave, de nuevo, está en encontrar significado, y en buscar cosas nuevas y desafíos con una renovada capacidad de asombro. Esta actitud es como una plantilla que hace posible el encuentro con lo místico o numinoso, o con el amor y la magia. Asumir que la vida tiene sentido y que lo maravilloso puede ocurrir en cualquier momento. No se trata de estar esperando que ocurra, sino más bien de confiar, respirar y poner atención. Como dice la frase, lo divino está en los detalles. Y más aún, lo divino está en la mirada que pone atención a los detalles. 

 

Lee también: 10 formas de elevar la conciencia sin la necesidad de usar psicodélicos

La mansión de Millbrook, el legendario cuartel general de la revolución psicodélica de Tim Leary (FOTOS)

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 01/26/2018

Millbrook fue el lugar donde Tim Leary reunió a un grupo de artistas y jóvenes ávidos de experimentar con el LSD. La mansión sería el semillero de las ideas y las actitudes propias del movimiento contracultural de los 60

El profesor de psicología de la Universidad de Harvard, Timothy Leary, conocido por ser el principal responsable de lanzar la propaganda psicodélica de los 60 que daría lugar al movimiento contracultural, tuvo por un momento una utopía psicodélica en Millbrook, Nueva York. Una mansión que sería conocida como el cuartel general de Leary y sus amigos, dando lugar a todo tipo de leyendas sobre el comportamiento más desquiciado y divertido de la década.

La famosa mansión de Millbrook era una especie de castillo barroco de estilo bávaro de 64 habitaciones que había sido posesión del presidente de Standard Oil antes de que lo comparara Billy Hitchcock en 1963. Hitchcock era un joven heredero de una enorme fortuna, corredor de Lehman Brothers y, por supuesto, psiconauta aficionado al LSD. Billy había comprado la casa, que estaba semiabandonada, como una inversión, pero su hermana Peggy, quien lo había introducido al LSD, había conocido a Leary y tenía una idea. Leary había sido despedido de Harvard por darle psicodélicos a sus alumnos y se encontraba endeudado, viviendo en los márgenes de la sociedad, pero con ideas revolucionarias y un coolness insuperable. Peggy era una jetsetter, mecenas de músicos y artistas, a la que se le ocurrió rentarle la casa a Leary y a su colega Richard Alpert. Así que en septiembre de 1963 Leary y Alpert y otro profesor de Harvard, Ralph Metzner, se mudaron a la casa con unos 30 seguidores, con el compromiso de pagar 1 dólar al año por la mansión. A la prensa se le dijo que se retirarían a escribir y vivir tranquilamente, suspendiendo sus polémicos experimentos con drogas psicodélicas (algo que era mentira). Así empezó lo que puede llamarse una fantasía psicodélica medieval, una especie de orgiástico revival dionisíaco.

La mansión fue renovada con decoración psicodélica, alfombras persas, acuarios con peces extraños, cabras, perros y gato, arte oriental, todo en medio de un rancho de ganado, praderas y cascadas. Un grupo itinerante de jóvenes viajando en ácido vivían en la casa o incluso en los jardines y una ola de celebridades como Charles Mingus, Maynard Ferguson, Allen Ginsberg, Alan Watts, Humphry Osmond, R. D. Laing y otros se reunían para tener conversaciones metafísicas tonificadas por el nuevo Santo Grial. Todo mientras Billy Hitchcock hablaba con banqueros suizos de negocios por el teléfono. Hitchcock representaba una contradicción, alguien ligado y apegado al establishment fondeando a un grupo rebelde que buscaba incendiar el sistema con la conciencia psicodélica, con flores, drogas y amor.

En Millbrook se concibió la revista The Psychedelic Review y el seminal texto The Psychedelic Experience basado en el Libro tibetano de los muertos, el cual sería leído por John Lennon e inspiraría el clásico "Tomorrow Never Knows". Como era evidente, esta especie de Arcadia no podía durar y con el tiempo los residentes de la zona se empezaron a quejar, pues las cosas se volvían más dementes. El 17 de abril de 1966 el procurador G. Gordon Liddy lideró una redada en la propiedad, arrestando a Leary, aunque no se encontraron drogas. Pero desde ahí, el sueño colapsaría y poco a poco los miembros originales irían dejando el lugar. Alpert se iría a la India y regresaría como Ram Dass para escribir el clásico contracultura Be Here Now. La escena se movería al sol (y al sunshine acid) de California.

 

 

Tom Wolfe, en su también clásico contracultural The Electric Kool-Aid Acid Test describe cómo Ken Kesey y los famosos Merry Pranksters (la otra gran influencia en el movimiento psicodélico) fueron a ver a Leary, en lo que se esperaba iba a ser el gran encuentro de zares psicodélicos. Kesey se encontraba en perpetuo tour en su camión de colores, tomando grandes cantidades de LSD con el plan de subvertir a la nación. Al llegar a la mansión, sin embargo, se encontraron con que Leary estaba llevando a cabo un supuesto viaje de 3 días y no estaba muy interesado en este encuentro de gigantes.  

El momento apoteósico (algo así como el lanzamiento oficial de todo este caótico proyecto) sería el Human Be-In en San Francisco en 1967, el evento musical y cultural que reuniría a miles de personas en torno a la música de bandas como Jefferson Airplane, The Grateful Dead e intervenciones de Allen Ginsberg, Tim Leary, Michael McLure, etc. Este sería el gran evento de detonación pública de la llamada "revolución psicodélica".