*

X

¿Cómo conseguir un equilibrio entre la sombra y la luz, según Carl G. Jung?

Salud

Por: pijamasurf - 01/24/2018

¿Cómo transformar un arquetipo de sombra a luz, para producir el bienestar general en un individuo?

Hace días se viralizó la respuesta que el director y productor mexicano Guillermo del Toro dio durante los Golden Globes. Si bien el centro de atención fue su magnífica justificación para ver la vida –un humilde “Soy mexicano”–, la realidad es que esta visión se antojó francamente junguiana. Del Toro dijo:

Nadie puede amar la vida más que nosotros porque estamos muy conscientes de nuestra muerte. Entonces lo preciado de la vida se para junto al único lugar al que todos vamos a parar. Es decir, todos en este planeta se suben a un tren que su último destino es la muerte, por lo tanto en el tren vamos a vivir, vamos a tener belleza y amor y libertad. Y pienso que cuando eliminas una de ambos lados de la ecuación, es un panfleto. Cuando tomas en consideración la oscuridad para contar la luz, es la realidad.

 

Se podría decir que esta premisa, resumida en escasos minutos, posee rasgos de la teoría del psicoanalista Carl G. Jung, junto con Freud uno de los padres del psicoanálisis. Según Jung, la psique del ser humano proviene de un inconsciente colectivo, una amalgama de instintos, arquetipos y símbolos universales, la cual influye profundamente tanto en las experiencias como en las decisiones de cada persona. Es como si se tratase de:

una tabula rassa que no está inmune a las influencias predeterminadas […] es el punto de mayor influencia por parte de presuposiciones heredadas […] por nuestros ancestros desde los inicios más tempranos. Es la matriz de todo lo que ocurre en el consciente psíquico, y por tanto ejerce una influencia que compromete la libertad de la Conciencia en su máximo nivel, desde que se encuentra continuamente esforzándose para llevar todos los procesos del consciente hacia los caminos más antiguos.

Para Jung, nuestro inconsciente está formado por símbolos que provienen de los primeros tiempos de la Humanidad, y es el trabajo de cada uno tanto elaborar un proceso de individuación –el de la capacidad de separarse del inconsciente colectivo para madurar– como establecer una Persona o una psique con la que se sienta identificado, utilizarla y personificarla. Y a lo largo de este proceso, el inconsciente colectivo no sólo puede tener un alto impacto en cada emoción o situación que se enfrenta; también puede aterrorizar o sanar las heridas personales. A esta última capacidad, aquello que Del Toro nombró como vida y muerte, el psicoanalista lo definió como un inconsciente colectivo que se encuentra en la luz o la sombra: uno que se acerca más al crecimiento y empoderamiento para fomentar la madurez, y el otro, cercano a la autodestrucción guiada por los miedos o emociones negativas. La ignorancia de uno de los dos resulta en un panfleto.

Permitir que la Persona se expanda en el consciente desde el inconsciente requiere, según Jung, de la aceptación de la sombra. En otras palabras, adquirir conocimiento, comprensión y aceptación de aquel “problema moral que reta a toda la personalidad del ego, […] de aquellos aspectos oscuros de la personalidad que están presentes y son reales”. Pero, ¿cómo se vive la sombra? Si es todo aquello que no nos gusta de nosotros mismos o que la sociedad nos hizo pensar que no nos gustaba, llevándolo hacia la profundidad de la represión y permitiendo que nos guíe erróneamente a lo largo de las decisiones importantes, es la mezcla de impulsos agresivos, imágenes de tabúes mentales, experiencias vergonzosas, urgencias inmorales, miedos, deseos irracionales, deseos sexuales inaceptables… Es decir, aquellas ocasiones en que juzgamos a las personas sin conocimiento, hacemos énfasis en sus defectos o nos convertimos en individuos autoritarios en caso de alcanzar posiciones superiores de poder, exageramos los sentimientos de victimismo en cada situación, impedimos la evolución profesional, emocional o personal de otros, proyectamos nuestros defectos en los demás o nos dejamos cegar por la creencia de ser tan iluminados que nunca podemos equivocarnos.

 

Desgraciadamente, la sombra siempre se nos escapa de entre las manos. Es más, cuando la pareja nos refleja nuestros defectos –como su papel lo demanda– al llamarnos “insensibles”, “inmaduros” o “infantiles”, solemos rechazar de inmediato esos adjetivos; nos enfadamos, los rechazamos e incluso los proyectamos hacia la conducta del otro. Por esta razón, Jung consideraba que nuestro consciente trataba de evitar dichos defectos al disminuirlos en nuestro autoconcepto y al  magnificarlos en el concepto que tenemos sobre los otros; en otras palabras, primero reprimimos, después proyectamos. La principal idea de la terapia junguiana es aceptar que poseemos esos defectos, comprender de dónde y por qué surgen de nuestro inconsciente y, a partir de ahí, mantenerlos dominados o en tracking para evitar que sean ellos quienes dominen nuestra vida. De cierta manera, se trata de pasar del arquetipo de sombra al de luz, para producir el bienestar general en un individuo.

Supongamos que la Persona es un iceberg: la puntita, aquello que apenas se ve, es el ego o la conciencia; el fondo, la estructura más pesada que se encuentra debajo del mar, es el inconsciente. Este último pedazo del iceberg está compuesto de pensamientos reprimidos, memorias, emociones, impulsos, rasgos heredados por aprendizaje vicario, acciones… Todas aquellas características que están más allá de la luz y de nuestro consciente y son capaces de controlar tras bambalinas nuestras creencias, pensamientos y acciones. De modo que conforme vamos estudiando a profundidad los rasgos de ese iceberg, podemos ir dilucidando cómo, dónde y qué necesita para mantener o mejorar su estructura; de lo contrario, mientras más se niegue, rechace o ignore que la base se encuentra debajo del agua, las afectaciones serán cada vez más graves y sencillamente repetitivas. De ahí, según los psicoanalistas, por qué solemos escoger a la pareja equivocada para nuestra salud mental o emocional.

Para Guillermo del Toro, tomar ambos lados, la sombra para contar la luz, es poder integrar todo un concepto llamado realidad. No se trata de una excusa para ver nuestros defectos y dejarlos lastimarnos y a otros, sino de tomarlos, asimilarlos, transformarlos e integrarlos en un ser real, de carne y hueso.

Antes y después de los 30 años, estos son los alimentos esenciales para detener la ansiedad y ser feliz (ESTUDIO)

Salud

Por: pijamasurf - 01/24/2018

La alimentación es un factor decisivo para la salud mental

Que la alimentación es un factor decisivo de nuestro bienestar es un hecho obvio que, sin embargo, a veces dejamos de tener en cuenta. Por distintos motivos –que pueden incluir la propia negligencia– descuidamos la calidad de los alimentos que consumimos y el efecto que nuestra dieta tiene no sólo en nuestra salud general, sino también en otros ámbitos de nuestra vida e incluso en nuestras posibilidades futuras.

Una prueba de esta importancia está en los resultados de una investigación reciente que exploró el vínculo entre los alimentos que comemos y el estado de ánimo, en particular al respecto de estados emocionales como la ansiedad y la sensación de plenitud.

El estudio se llevó a cabo por investigadores de la Universidad de Binghamton en Nueva York, quienes diseñaron un cuestionario para personas cercanas a los 30 años de edad quienes respondieron anónimamente. El estudio indagó sobre sus hábitos de vida y bienestar, incluyendo la alimentación, la regularidad de actividad física y su opinión sobre su salud mental. 

A partir de los resultados, los investigadores realizaron un cruce de información con las condiciones de desarrollo y bienestar del cerebro y el sistema nervioso en dos grandes etapas de la vida: entre los 18 y los 29 años de edad, cuando el cerebro no ha alcanzado del todo su madurez y, por otro lado, después de los 30 años, cuando dicho órgano está plenamente desarrollado y, por lo mismo, es fundamental hacer todo lo necesario para prevenir su decaimiento.

Entre las observaciones más notables del estudio se encontró que las personas entre los 18 y los 29 años que consumen “comida rápida” al menos 3 veces por semana presentan también niveles elevados de estrés, lo cual puede deberse a que dicho tipo de comida suele ser rica en grasas saturadas y ácidos grasos omega 6 que provocan inflamación en diversos órganos del cuerpo y, por un efecto dominó, ansiedad, estrés y depresión, según han demostrado otros estudios. 

Asimismo, en ese mismo periodo de edad, tal parece que incluso el consumo moderado de carne (esto es, hasta 3 veces por semana), está asociado con un estado emocional semejante de tensión y angustia. 

El antídoto, según explica Lina Begdache, una de las autoras del estudio, es incluir en la dieta componentes esenciales para la estructura del cerebro, como los ácidos grasos polinsaturados y minerales como el zinc o el magnesio, además de las vitaminas B, C y E. Entre los alimentos que recomienda la investigadora se encuentran los granos enteros, las verduras de hojas verdes (espinacas, acelgas, etc.) e incluso los productos lácteos.

En cuanto a la vida a partir de los 30 años, según esta investigación los estados emocionales asociados con la ansiedad y el estrés tienen un vínculo con alimentos con un índice glucémico elevado, como las harinas refinadas o los azúcares igualmente refinados. Por el contrario, el consumo de alimentos ricos en antioxidantes (frutas y verduras en general, frutos secos, nueces) parece tener un efecto positivo en nuestra salud mental, en la medida en que combaten los radicales libres que se liberan en el proceso natural de envejecimiento de nuestro cuerpo, de acuerdo con Begdache.

La investigación se publicó en la revista especializada "Nutritional Neuroscience" y puede consultarse en este enlace

Asimismo, recomendamos a nuestros lectores los siguientes artículos, en los que enlistamos algunos de los mejores alimentos y hábitos que es posible hacer parte de la vida para seguir el camino del bienestar.

9 formas de incrementar los niveles de dopamina en tu cerebro naturalmente

Adiós a los antidepresivos: 6 formas de incrementar los niveles de serotonina de manera natural

8 alimentos que favorecen la flexibilidad de tu cuerpo