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Alejandro Jodorowsky hace un llamado al Consciente Colectivo para recibir el año nuevo y sanar a la madre Tierra

AlterCultura

Por: Juan Phoenix - 01/03/2018

Jodorowsky nos invita a realizar un ejercicio imaginativo a manera de ritual colectivo, que tiene como propósito limpiar a la gran Madre Tierra

El artista multifacético Alejandro Jodorowsky nos invita a realizar un ejercicio imaginativo a manera de ritual colectivo, que tiene como propósito limpiar a la gran Madre Tierra de las impurezas de nuestra enferma sociedad con el fuego purificador de la imaginación y así evocar una realidad mas unida, libre, creativa y sana, que ha sido fertilizada con luminosos nutrientes de la intención del Consciente Colectivo:

Apenas suenen las 12 campanadas anunciando la muerte del año viejo y el nacimiento del año nuevo, concéntrate bien e imagina que tienes entre tus manos una esfera transparente, viva, que es el alma de tu planeta, la Tierra, tu sagrada madre. Acaricia esa esfera con el mayor amor posible, con ternura, cariño, agradecimiento, admiración, respeto infinito. Siente su actual dolor, su enfermedad.

Desliza tus manos por su superficie invisible, comenzando a limpiarla de todas las escorias que la cubren. Despójala de la polución de sus aguas, de su suelo, de su cielo.

Elimina como pellejos podridos a las acumulaciones de armamentos, a los asesinos legales disfrazados de soldados, a los políticos corruptos, a los dictadores ególatras, a los banqueros ladrones, a los comerciantes envenenadores, a las religiones convertidas en sectas caducas, a los artistas prostituidos, a las multinacionales vampiras, a los lobbys farmacéuticos sembradores de vacunas inútiles y píldoras promiscuas, a los traficantes bandidos, a los multimillonarios avaros acumulando un dinero abstracto…

Limpia con tus palmas amorosas el hambre, los racismos, las fronteras, las guerras “patrióticas” por el petróleo, el gas, los minerales…

Elimina la misoginia implantada por sacerdotes perversos, equilibra el sitio de la mujer en la sociedad…

Cuando sientas que has limpiado la esfera-alma de la Tierra, comienza a darle fertilidad, paz, amor sublime, hasta que sientas que tienes entre tus manos un edén…

Danza con esta resplandeciente esfera, a la que sientes latir como un corazón y luego abre una ventana y envíala al exterior para que se una con todas las otras esferas que personas conscientes como tú han lanzado hacia ese sueño asqueroso envilecedor, destructor, que la economía demente llama la “realidad”.

Alejandro Jodorowsky

 

También en Pijama Surf:

…para el artista, es la imaginación la que permite alzarse por encima de la percepción consensual que está atada a los paradigmas colectivos que obligan a ver el mundo no como es sino como somos colectivamente y atisbar, como si fuera un águila, la realidad en su más vibrante y abierto panorama.

(Pijama Surf)

La verdadera imaginación no es mera fantasía, es la realidad depurada

La imaginación como órgano de percepción de los mundos sutiles

Libro de la semana: ‘Cuerpo espiritual y tierra celeste’, de Henry Corbin

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Medita en esto este día en el que el Sol muere y renace y consigo toda la naturaleza.

El solsticio de invierno es una fecha sumamente especial para aquellas personas que consideran que vivimos en una relación de interdependencia con la naturaleza y que, como si fuere, vivimos interpenetrados por el cosmos. Para la mayoría de las antiguas tradiciones el hombre y la naturaleza terrestre eran un microcosmos que reflejaba los principios del macrocosmos o del cielo, así la vida humana dependía y encontraba sentido en su relación con el universo y la deidad. Esta relación se hacía patente particularmente con los equinoccios y los solsticios, fechas que, además de marcar el cambio de estación y con esto un nuevo aspecto de energía arquetípica o procesal, eran utilizadas como hitos o marcadores dentro del calendario religioso. Eran de alguna manera los cumpleaños y santorales de los dioses y las potencias de la naturaleza.

Este 21 de diciembre del 2017 se celebra el solsticio de invierno en el hemisferio norte. Esta fecha era especialmente celebrada como la muerte y el renacimiento del sol (el Sol Invictus). El inicio del invierno y la caída de la fuerza vital tienen en su anverso ya, el renacimiento del Sol, ya que si bien hoy es el día más oscuro del año en lo siguientes días el día empezará a ganar luz, para llevar a la naturaleza a la fruición. 

En un sentido esotérico el solsticio tiene que ver con el logro místico de la inmortalidad.  El neoplatónico Porfirio escribe en su Cueva de las Ninfas:

Algunos de estos teólogos consideran a Cáncer y a Capricornio como dos puertos; Platón los llama las dos puertas. De ellas, afirman que Cáncer es la puerta a través de la cual las almas descienden, y Capricornio aquella a través de la cual ascienden, y cambian una condición material por una condición divina del ser. Cáncer, de hecho, está al norte y adaptado al descenso: pero Capricornio, está al sur, y acomodado para el ascenso. Y así es, las puertas de la cueva que mira hacia el norte tienen gran portento, el cual se dice que es previo al descenso del hombre: pero las puertas del sur no son las avenidas de los dioses, sino de las almas ascendiendo a los dioses. Bajo esta consigna, el poeta [Homero] no dice que sean el pasaje de los dioses, sino de los inmortales; dicha apelación es común a nuestras almas, ya sea en toda su esencia, o en particular en una porción excelsa, son denominadas inmortales. 

[..] Los romanos celebran su Saturnalia cuando el Sol está en Capricornio, y en esta festividad, los sirvientes usan los zapatos de aquellos que están libres, y todas las cosas son distribuidas comunalmente entre ellos; el legislador sugiriendo con esta ceremonia, que aquellos que son sirvientes en el presente, serán más tarde liberados por el festejo de la Saturnalia, y por la casa atribuida a Saturno, i.e. Capricornio; cuando revivan en el signo, y se hayan despojado de las vestimentas materiales de la generación, regresarán a su felicidad prístina, a la fuente de la vida. 

El filósofo canadiense Manly P. Halla habla sobre el simbolismo espiritual de la luz:

La adoración de la naturaleza es la adoración de las realidades de las cosas con una humilde resolución de aprender las lecciones de la luz y la vida, de que, con el tiempo, nos convirtamos en honrados sirvientes de esta Casa de la Refulgencia. Todas las religiones han tenido dioses de la luz y estos dioses de la luz son dioses del amor. Son deidades que protegen, preservan, elevan y redimen toda forma de vida en la naturaleza. 

Y dentro de esta luz tenemos todas las leyes de la vida, y las leyes de la vida son los mandamientos, los métodos, los principio a través de los cuales la vida logra la perfección

El Sol es vida, y esta vida es la propiedad común en todas las cosas, el poder del cual dependemos. Desde el más pequeño átomo hasta la más grande estrella, la luz es un símbolo de la presencia de la vida. Esta vida es una promesa, algo que debemos de comprender, esta luz no es algo que se encendió súbitamente de la nada, en un antiguo eón, esta luz es eterna. Por ello la vida es eterna, la inmortalidad es una certidumbre, el crecimiento es inevitable. Porque todas las cosas buenas, todas las revelaciones, están basadas en la inevitable  e inmediata y eterna presencia de la vida. La vida es por ello algo muy sagrado y al observar su descenso a través de los diferentes ordenes de creación, vemos que la vida se difunde en el ser humano. Hay vida en nosotros y esta vida en nosotros ha hecho su tabernáculo en la carne.

El solsticio de invierno es entonces está oportunidad de sintonizar o resonar con este proceso de la naturaleza de muerte-renacimiento (la muerte en la naturaleza es siempre transformación). Muerte que es necesaria para crecer y liberarse de viejas ataduras; y para morir es necesario entregarse, soltar y vaciarse. Dejar de aferrarse a la identidad y abrazar el proceso en sí de la vida, la cual no nos pertenece, sino que somos apenas una expresión particular dentro de su infinita unidad. Como escribió Emerson: "no somos nada, pero esa luz es todo".