*

X

Tomar selfies obsesivamente es signo de un trastorno psicológico (ESTUDIO)

Salud

Por: pijamasurf - 12/20/2017

Un estudio reciente concluyó que tomarse selfies desmedidamente es signo de una condición mental

Las selfies parecen ya un elemento de nuestro panorama cotidiano. En la calle, en el restaurante, en una fiesta con amigos, en el baño, en el gimnasio, en el parque, en la playa, al pasear al perro o salir de compras, en las situaciones más inverosímiles y en las más anodinas, a veces también en situaciones extraordinarias, donde sea, cuando sea, la selfie está ahí, en acto o en potencia, como una alternativa siempre al alcance, quién sabe si para guardar memoria del momento o sólo para satisfacer nuestro narcisismo y obtener la validación de los otros en forma de likes y comentarios favorables.

Tan presente está la selfie en nuestros días, que su uso extendido fue objeto de un estudio llevado a cabo por psicólogos de la Universidad de Nottingham Trent, del Reino Unido, y de la Escuela de Administración de Thiagarajar, en India, quienes llegaron a la conclusión de que el exceso de esta práctica denota un trastorno mental al que de momento dieron el nombre de “Selfitis” e incluso establecieron una escala para determinar su grado de severidad.

Los psicólogos analizaron el comportamiento de 400 personas, poseedores de teléfono móvil y todos residentes en India, país en donde se encuentra el mayor número de usuarios de Facebook. Para esto, les pidieron que leyeran algunas afirmaciones y expresaran su grado de acuerdo o desacuerdo con las mismas. Entre otras, algunas de las frases de la prueba fueron:

“Compartir mis selfies para crear una competencia sana con mis amigos y mis colegas”
“Me siento mejor integrado cuando publico selfies en las redes sociales”
“Tomar selfies me ayuda a aprovechar mi entorno”
“Mi nivel de tensión o estrés se reduce cuando me tomo una selfie”

Según la evaluación otorgada a dichas afirmaciones es posible tener algunos indicadores del tipo de personalidad de quien se toma selfies obsesivamente o, para decirlo con el término científico acuñado, padece “selfitis”. De acuerdo con Janarthanan Balakrishnan, uno de los investigadores participantes en el estudio, personas que presentan ese comportamiento suelen distinguirse por una falta de confianza en sí mismos, misma que buscan compensar con su intento por “encajar” entre aquellos que los rodean. En ese sentido, la toma desmedida de selfies es sólo una entre otras varias conductas orientadas hacia dicho propósito.

Según Balakrishnan, los resultados de esta investigación pueden ayudar no sólo para tipificar el trastorno sino también para buscar formas de ayudar a las personas que lo padecen.

 

También en Pijama Surf: ¿Vives para experimentar o para fotografiar y mostrar tus experiencias? (lecciones de Italo Calvino)

Te podría interesar:

Estudios sobre daños a la salud del azúcar eran conocidos desde hace 50 años pero fueron ocultados por la industria

Salud

Por: pijamasurf - 12/20/2017

Investigación muestra que una organización fondeada por la industria azucarera ocultó información desde 1965 sobre los efectos nocivos del consumo de azúcar

Esta semana se ha dado a conocer información que muestra que la industria azucarera ocultó desde hace más de 50 años información que delataba los fuertes daños a la salud que produce el azúcar. En esto, el diario El País encuentra un paralelo con la industria del tabaco, que notoriamente también ocultó información sobre los efectos nocivos del tabaquismo y fondeó una campaña de lobby entre políticos y científicos para favorecer sus intereses. Cuando el gobierno de Estados Unidos descubrió estos tejemanejes hace unos años, basó su litigio en contra de  la industria del tabaco justamente en el ocultamiento y perversión de información relacionada con la salud pública. El País cree que algo similar podría ocurrir con las azucareras.

Hace unos días se publicó un artículo en la revista PLOS Biology en el que participan Cristin Kearns y Stanton Glantz, investigadores de la Universidad de California en San Francisco. Según explican los investigadores, la Sugar Research Foundation (SRF), conocida actualmente como Sugar Association, "financió secretamente" en 1965 una revisión en el New England Journal of Medicine que descartó evidencia que vinculaba el consumo de azúcar a los niveles de grasa en la sangre y por lo tanto a enfermedades cardíacas. Esta misma fundación pseudo-científica, que fue fondeada por empresas, luego realizó estudios con animales para estudiar estos vínculos, pero cuando los resultados encontrados mostraron un mayor nivel de colesterol en ratas alimentadas con azúcar frente a otras alimentadas con almidón, se detuvo la investigación y nunca se publicaron los resultados. Evidentemente la industria azucarare decidió proteger su negocio sin reparar en el enorme problema de salud pública que se estaba gestando y que apenas en las últimos años se está discutiendo públicamente a la luz de la contundente evidencia que asocia el alto consumo de azúcar con el incremento de enfermedades modernas.

La científica de Yale, Dana Small, entrevistada por El País, ha señalado que este tipo de prácticas en cierta forma continúan. Small señala que en su experiencia, cuando los resultados de investigaciones van en contra de los intereses de la industria, los fondos son retirados y en ocasiones el material de trabajo es incluso confiscado. 

Algunos analistas consideran que la industria azucarera tiene una importancia económica demasiado grande, por lo cual lo mejor será encontrar acuerdos para que las compañías reduzcan radicalmente los azúcares añadidos a sus productos en los siguientes años, algo que muchas compañías ya se encuentran haciendo.