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¿Se vive ahora mejor o peor que hace 50 años? Esta es la respuesta de 38 países (ESTUDIO)

Sociedad

Por: pijamasurf - 12/05/2017

Si vives en Venezuela, México, Colombia o Argentina, seguramente sentirás que la calidad de vida ha empeorado en tu país

En 50 años pueden ocurrir muchas cosas, sobre todo en lo que atañe a la vida de los países. Hay países que sufren guerras, otros que emprenden procesos amplios de renovación, algunos más que no dejan de repetir sus errores políticos e históricos. También, en términos generales, es innegable que existe una dependencia global que, por la vía del sistema económico en el que vivimos, provoca que ciertos fenómenos trasciendan las fronteras y afecten a muchísimas personas, sin importar su lugar de residencia

El Pew Research Center acaba de publicar un estudio en el que comparó la calidad de vida de distintos países tal y como se presenta ahora y como era hace 50 años, con el fin de evaluar si ésta mejoró o empeoró en dicho tiempo. 

Dicha organización no gubernamental, con sede en Washington y especializada en estudios demográficos y de opinión, realizó una encuesta a casi 43 mil personas repartidas en 38 países para recoger sus impresiones generales y detallas sobre los cambios que su vida ha tenido en las últimas cinco décadas y el balance que podría hacer sobre ellos.

Los resultados obtenidos son sin duda sorprendentes y, en algunos casos, totalmente justificados cuando reflexionamos un poco sobre las condiciones de cada país. 

Bar chart showing that globally, assessments vary on whether life is better or worse than 50 years ago

Vietnam y México son quizá los dos casos más significativos y en cierto modo análogos, pues hace 50 años Vietnam estaba en plena guerra contra Estados Unidos y México vivía los años de bonanza económica del desarrollo estabilizador (conocido también informalmente como el “milagro mexicano”), mientras que ahora las condiciones se han invertido: desde finales de la década de 1990, el Producto Interno Bruto de Vietnam crece entre 5% y 8% anual, mientras que en México, en el mismo periodo ,el promedio de crecimiento ronda el 2% anual, además, claro, de las condiciones de violencia que se padecen en el país y que, claramente, son uno de los factores que obstruye de peor manera la mejora en la calidad de vida. 

El lugar que ocupan otros países como Argentina, España o Francia también llaman la atención y, en general, nos invita tanto a revisar con más cuidado la metodología de este sondeo como también las condiciones en que se vivía hace 50 años. ¿El mundo ha mejorado desde entonces?

El estudio completo puede consultarse en este enlace (en inglés).

O cuando la mujer se ve obligada a aceptar la oferta sexual pese a no desearlo, como en el caso de los abusos del director Weinstein en Hollywood

De acuerdo con algunos historiadores, los jóvenes de la Antigua Roma solían violar en grupo a una virgen como un rito de iniciación hacia la adultez. Esta práctica formaba parte de una costumbre, en donde el más poderoso se apropiaba de objetos -incluyendo a personas, como mujeres y esclavos- para ganar un rango con privilegios en la sociedad. Desde entonces, el acoso y abuso sexuales no sólo se han normalizado en nuestra sociedad; también se han convertido en una herramienta de poder. Por esta razón, campañas como "No es no" tienen lugar en los programas a favor de la equidad de género y prevención de feminicidios.

Sin embargo, este tipo de campañas impiden dilucidar situaciones en donde el consentimiento es concedido mediante la extorsión, es decir, que la mujer se ve obligada a aceptar la oferta sexual pese a no desearlo. Un ejemplo de ello es la polémica situación entre los directores en Hollywood -principalmente el caso de Harvey Weinstein y Kevin Spacey- o el catálogo de prostitución de las actrices de Televisa.

Las causas de ello derivan de una crisis y desigualdad socioeconómicas, en donde las mujeres son pensadas bajo el concepto de objeto sexual -una cosa que se puede agarrar y tirar- y se ven obligadas a sostenerse con una entrada de dinero inferior a la que deberían recibir. Es decir que cuando una mujer se enfrenta a la necesidad de mantener a su familia y mantener la solvencia monetaria o el desarrollo profesional, se ve obligada a consentir el acoso de un personaje superior.

En el contexto de estas condiciones, durante décadas se llevaron a cabo reuniones entre el director y productor Weinstein y actrices en desarrollo de su carrera profesional, en la habitación de hotel de aquél. En caso de que ellas rechazaran la oferta sexual del productor, eran amenazadas con perder su trabajo o ser vetadas de otras películas.

Es indispensable realizar una serie de acciones para reducir y prevenir la normalización del acoso, extorsión y abuso sexuales. Desde un principio, hay que tomar conciencia de la situación en riesgo en que están las personas que no gozan de privilegios de poder -como mujeres, indígenas, afrodescendientes...-; reducir el consumo de los productos que se hicieron bajo extorsión, acoso o cualquier situación de abuso; conocer y empezar a demandar el cumplimiento de los derechos a favor de la equidad; o hacer un frente ante las conductas que promuevan la desigualdad socioeconómica entre individuos.

Después de todo, ¿por qué procurar un mundo en donde la crisis colectiva fomenta que el sexo sea una lucha de poder y no una fuente de placer?