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La filosofía estoica, tan apropiada para nuestra época, resumida en un genial video de 5 minutos

Filosofía

Por: pijamasurf - 12/13/2017

Una excelente explicación de la filosofía estoica que goza de un renacimiento en nuestra época

La filosofía estoico está gozando de un importante revival, al parecer resonando con principios que ha encontrado la psicología moderna o con filosofías como el budismo que se han cimentado en Occidente. El filósofo Massimo Pigliucci explica en este video didáctico la esencia del estoicismo.

Estás solo, miles de kilómetros lejos de casa sin dinero y posesiones, esto sería terrible para muchas personas, pero para Zenón de Citio, fue el fundamento de su escuela. Zenón naufragó en Atenas cerca del 300 a.C., entró en una librería y leyó a Sócrates, y empezó a dialogar con los filósofos atenienses. De esto fundó esta filosofía basada en la virtud, la tolerancia y el autocontrol.

El nombre viene de los pórticos con columnas donde se reunían. Hoy la palabra coloquialmente significa "alguien que se mantiene calmado bajo presión y evita extremos emocionales", pero el estoicismo era más que una actitud. Los estoicos creían en una red causal que resulta en una racionalidad universal que llamaban Logos. No se puede tener control sobre todo lo que sucede pero sí sobre cómo reaccionamos ante las cosas o cómo nos acercamos a ellas. Existen 4 principios cardinales:

-Sabiduría práctica, la habilidad de navegar situaciones complejas de una forma lógica, informada y calmada.

-Templanza, el ejercicio de la automoderación en todos los ámbitos de la vida.

-Justicia, tratar a todos con equidad incluso cuando han hecho mal.

-Valentía no sólo en situaciones extraordinarias sino  enfrentar situaciones cotidianas con claridad e integridad. (Séneca señaló que a veces incluso vivir es un acto de valentía). 

La filosofía estoica no estaba centrada en el yo. En tiempos donde los esclavos eran propiedades, según las leyes, Séneca llamó a que todos fueran tratados igual, argumentado que todos compartimos la misma humanidad fundamental. Tampoco fomenta la pasividad, la idea es que sólo los que han cultivado virtud y autocontrol en sí mismos pueden propiciar cambios positivos en los demás.

Uno de los más famosos estoicos fue el emperador por 19 años, Marco Aurelio, y sus pensamientos serían inspiración para Nelson Mandela. El mensaje de Mandela al salir de la cárcel fue completamente estoico. La influencia del estoicismo ha continuado por milenios. El teólogo Tomas de Aquino adoptó el foco estoico en las virtudes; el concepto de ataraxia es similar a la filosofía budista. Y hoy vivimos un renacimiento del estoicismo en la cultura pop. Epícteto escribió que  "el sufrimiento nace no de los eventos de nuestras vidas sino de nuestros juicios de ellos", algo que ha resonando mucho con la psicología moderna, por ejemplo, la terapia conductual racional emotiva, la logoterapia de Viktor Frankl y en general con los movimientos de autosuperación

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A lo largo de la Historia occidental ha habido mujeres filósofas que, gozando de cierta seguridad económica y de un espacio para sí, cambiaron el curso tanto de los hechos históricos como de los movimientos filosóficos en diversas regiones del mundo

En su libro Un cuarto propio (1929), Virginia Wolff habla acerca de la impactante diferencia entre la novela y la realidad cuando se habla de la mujer. Mientras en las novelas que los hombres escriben, “nos las imaginaríamos como un ser de mayor importancia; muy cambiante; heroica y mezquina, espléndida y sórdida; infinitamente hermosa y horrible en extremo; tan grande como un hombre, tal vez mayor”; en la realidad, “las encerraban con llave, las castigaban y las tiraban por el suelo. […] Eran las esclavas de cualquier muchacho obligado por sus padres a ponerle un anillo en el dedo. […] Apenas sabían leer, apenas deletrear y eran propiedad de su marido”. Esta diferencia estaba marcada no sólo por la ficción, sino también por la disponibilidad del dinero y de un espacio personal para dar rienda suelta a la cultura, a la diversidad, al pensamiento.

A lo largo de la Historia occidental ha habido mujeres filósofas que, gozando de cierta seguridad económica y de un espacio para sí, cambiaron el curso tanto de los hechos históricos como de los movimientos filosóficos en diversas regiones del mundo. Aquí te compartimos la historia de cinco de ellas:

 

– Simone de Beauvoir (1908-1986)

Existencialista, marxista y fundadora de la segunda ola del feminismo. De Beauvoir es la autora de numerosos libros, como El segundo sexo, La ética de la ambigüedad, Memorias de una joven formal, La mujer rota y Todos los hombres somos mortales, entre otros. Criticó analíticamente ciertas prácticas de la sociedad, como el amor romántico y el matrimonio.

 

– Hannah Arendt (1906-1975)

Si bien ella misma no se consideraba filósofa, Arendt escapó de Vichy, Francia, para llegar a Nueva York, EEUU, en donde escribió numerosos ensayos sobre el totalitarismo. Su opus magnum fue Los orígenes del totalitarismo, en la cual analizó y explicó cómo este tipo de gobiernos alcanzan el poder, mientras que en su obra Eichmann en Jerusalén habla acerca de cómo un hombre promedio es capaz de hacer daño si tiene las condiciones adecuadas para ello.

 

– Philippa Foot (1920-2010)

Filósofa inglesa que revivió el pensamiento aristotélico. Su trabajo sobre ética describió el trolley problem –un experimento social enfocado en la psicología moral. Entre sus principales obras se encuentra Virtudes y vicios.

 

– Mary Wollstonecraft (1759-1797)

Madre de Mary Shelley, esta filósofa inglesa escribió Una vindicación de los derechos del hombre y Una vindicación de los derechos de la mujer, argumentando a favor de la educación de las mujeres. Hay quienes consideran que se trata de la primera filósofa feminista.

 

– Carol Gilligan (1936)

Fundadora de la escuela de la ética del cuidado, al trabajo de Gilligan se le ha tildado como “el pequeño libro que empezó una revolución” –principalmente su libro En una voz diferente. Ella cuestiona los valores de los estándares universales de la moralidad, tales como la justicia y el deber, a los cuales juzga de impersonales y distantes de los problemas. En su lugar, Gilligan propone poner en consideración dentro de la balanza las relaciones y su interdependencia en las acciones morales.