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Axila de vagina: la nueva parte del cuerpo de la cual te puedes sentir avergonzada por tu imperfección

Salud

Por: pijamasurf - 12/01/2017

Evitar una "arm-vagina", la nueva neurosis con la que deben lidiar las mujeres que buscan ajustarse a los estándares de belleza ideal

Para las mujeres que no tenían suficiente de que preocuparse por las expectativas irreales de belleza, ahora se ha empezado a viralizar la idea de que es importante tener una axila perfecta. Una axila que no se parezca a una vagina. 

El término "arm-vagina" fue acuñado -aunque es un poco ridículo hablar de esto como si se tratara de algo académico- por Jennifer Lawrence en una entrevista en una alfombra roja, cuando bromeó que tenía una axila de vagina, por tener allí grasa o gordura, la cual forma una línea como la de una vagina, especialmente cuando se usa un vestido apretado. En realidad, estrictamente casi todas las personas del mundo tienen una axila de vagina, así que otra vez se trata de una preocupación irreal, una neurosis para las masas producida por una condición natural.

El término luego apareció en el popular Urban Dictionary. Unos cuatro años después, medios bastante serios como The Guardian, han identificado que ahora existe una tendencia en el cuidado de la belleza de buscar la axila perfecta y evitar la axila de vagina. Algo que es bastante ridículo si no fuera porque numerosas mujeres sufren de gran presión para adecuarse a una imagen corporal atractiva según paradigmas globales que suelen ser definidos por celebridades.

Así que, en este sentido, hay que decir, para evitar la autoflagelación femenina, que este fenómeno de tener una axila de bebé o de Barbie, es una cosa que, de tenerse, no rendirá realmente ningún beneficio. Hay otras cosas más importantes por las cuales preocuparse. Como explica una periodista en The Guardian: "Los hombres en la vida real no van rechazando a las mujeres solamente porque sus axilas podrían estar más tonificadas".

Estudios sobre daños a la salud del azúcar eran conocidos desde hace 50 años pero fueron ocultados por la industria

Salud

Por: pijamasurf - 12/01/2017

Investigación muestra que una organización fondeada por la industria azucarera ocultó información desde 1965 sobre los efectos nocivos del consumo de azúcar

Esta semana se ha dado a conocer información que muestra que la industria azucarera ocultó desde hace más de 50 años información que delataba los fuertes daños a la salud que produce el azúcar. En esto, el diario El País encuentra un paralelo con la industria del tabaco, que notoriamente también ocultó información sobre los efectos nocivos del tabaquismo y fondeó una campaña de lobby entre políticos y científicos para favorecer sus intereses. Cuando el gobierno de Estados Unidos descubrió estos tejemanejes hace unos años, basó su litigio en contra de  la industria del tabaco justamente en el ocultamiento y perversión de información relacionada con la salud pública. El País cree que algo similar podría ocurrir con las azucareras.

Hace unos días se publicó un artículo en la revista PLOS Biology en el que participan Cristin Kearns y Stanton Glantz, investigadores de la Universidad de California en San Francisco. Según explican los investigadores, la Sugar Research Foundation (SRF), conocida actualmente como Sugar Association, "financió secretamente" en 1965 una revisión en el New England Journal of Medicine que descartó evidencia que vinculaba el consumo de azúcar a los niveles de grasa en la sangre y por lo tanto a enfermedades cardíacas. Esta misma fundación pseudo-científica, que fue fondeada por empresas, luego realizó estudios con animales para estudiar estos vínculos, pero cuando los resultados encontrados mostraron un mayor nivel de colesterol en ratas alimentadas con azúcar frente a otras alimentadas con almidón, se detuvo la investigación y nunca se publicaron los resultados. Evidentemente la industria azucarare decidió proteger su negocio sin reparar en el enorme problema de salud pública que se estaba gestando y que apenas en las últimos años se está discutiendo públicamente a la luz de la contundente evidencia que asocia el alto consumo de azúcar con el incremento de enfermedades modernas.

La científica de Yale, Dana Small, entrevistada por El País, ha señalado que este tipo de prácticas en cierta forma continúan. Small señala que en su experiencia, cuando los resultados de investigaciones van en contra de los intereses de la industria, los fondos son retirados y en ocasiones el material de trabajo es incluso confiscado. 

Algunos analistas consideran que la industria azucarera tiene una importancia económica demasiado grande, por lo cual lo mejor será encontrar acuerdos para que las compañías reduzcan radicalmente los azúcares añadidos a sus productos en los siguientes años, algo que muchas compañías ya se encuentran haciendo.