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Baudelaire tenía razón: es necesario vivir siempre ebrios

Buena Vida

Por: pijamasurf - 12/30/2017

¿A qué se refería Baudelaire cuando aconsejó la ebriedad como forma de vida?

¿Qué hace de Baudelaire un gran poeta? Entre otros motivos, señalemos ahora uno: la capacidad de su poesía para, aún hoy, conmovernos. Dicho esto no sólo en un sentido emocional, sino profundo. Baudelaire tuvo una mirada suficientemente aguda para ver los conflictos derivados de una forma de vida que, paradójicamente, es no-vida.

Con el tiempo y por la hegemonía de esa forma de vivir hemos olvidado, como lo señaló Baudelaire en varios momentos de su obra, que la vida auténtica es múltiple, diversa, hecha de contrarios y también de absurdos, vasta y que, por eso mismo, porque es un flujo que no se detiene ni admite definiciones absolutas e imperturbables, imponerle barreras y contenciones sólo termina por ahogar la vida, por sofocarla y marchitarla.

En el poema que ahora compartimos, procedente de El spleen de París, Baudelaire habla de la embriaguez e incluso de la embriaguez del vino, pero ésta es también figurada. En el fondo, Baudelaire nos está invitando a embriagarnos de vida, a beberla, respirarla, nadar en ella, dejar que nos colme y nos desborde. Eso es la embriaguez: un exceso. ¿No es entonces maravillosa la proposición del poeta? Acaso deberíamos escucharlo y vivir esta vida hasta la embriaguez, con intensidad, paladeando todos y cada uno de sus sabores, sintiendo cómo la vida recorre morosamente cada uno de nuestros sentidos, cómo acaricia nuestra conciencia y nos deja siempre más vivos de lo que estábamos apenas el instante anterior.

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Deberíamos estar siempre ebrios. Eso es todo. No hay otro dilema. Para no sentir la terrible carga del Tiempo que nos destroza la espalda hasta hacernos besar el suelo, es necesario embriagarnos sin tregua.

¿De qué? ¡De vino, de poesía, de virtud! ¡De lo que quieras! ¡Pero embriágate!

Y si en cualquier momento, en la escalera de un palacio, sobre la hierba fresca o en la soledad cerrada de tu habitación te das cuenta de pronto que la embriaguez cede o está por disiparse, pregunta al viento, a las olas, a la estrella, a las aves, al reloj, a todo aquello que huye, a todo aquello que gime, todo lo que gira, lo que canta, lo que habla: pregunta a todos qué hora es; y el viento, la ola, la estrella, las aves, el reloj, te responderán “¡Es hora de embriagarse! Para dejar de ser esclavos martirizados del Tiempo, ¡embriágate! ¡Embriágate sin cesar! De vino, de poesía, de virtud… de lo que quieras.” 

 

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Estas son las 3 cosas esenciales que necesitas para desarrollar disciplina a la japonesa

Buena Vida

Por: pijamasurf - 12/30/2017

Los japoneses se destacan por su disciplina: estos son sus principios rectores

Según el popular conferencista Yoyoi Kenji, lo que distingue a los japoneses, más que la creatividad o el talento, es la disciplina. Por ejemplo, los japoneses son dueños de muchas de las compañías de tecnología más importes del mundo, pero ellos no han inventado los productos que venden: ni las televisiones, ni los automóviles, ni los teléfonos ni nada de esto. Pero por su disciplina logran establecer compañías sumamente sólidas y rentables. La forma en la que se recuperaron después de la Segunda Guerra Mundial ha sido inspiración para muchos emprendedores en todo el mundo. Además de de que históricamente cuentan con ejemplos de disciplina radical como los monjes zen, los ninjas y lo samurai. 

Los japoneses, dice, son sumamente pragmáticos, creen que la disciplina incluso supera a la inteligencia. Porque una persona capaz de aplicar sostenidamente su voluntad a una tarea puede desarrollar cualquier cosa y afianzar todo el talento que tiene,

Kenji explica que la disciplina se desarrolla a través de tres características básicas: "la organización, la limpieza y la puntualidad". La organización es obviamente una forma de ahorra tiempo y hacerse más eficientes "En la primera, por ejemplo, los japoneses bautizan lugares de la casa para encontrar todo: llaves, zapatos, camisas etc. De esta manera todo está en orden." La limpieza y el orden son tanto externos como internos, los japoneses creen que un espacio sucio y desordenado afecta la mente de manera negativa. "Luego está la limpieza: sacar de la casa eso que no necesitamos y retirar del clóset la ropa que no usamos hace seis meses es clave".  Esto literalmente nos da espacio para ser y pensar. "Y por último, está la puntualidad con el tiempo con los horarios y citas. Al unir estos tres factores nace la disciplina". La puntualidad también tiene que ver con cumplir con nosotros mismos las cosas que nos decimos vamos a hacer para desarrollar hábitos positivos y no debilitar la propia voluntad. 

Una cosa importante que Kenji nota es que, las personas Latinoamérica no suelen valorar la disciplina, creen que el talento es lo más importante. En este sentido la perspectiva de Yoyoi Kenji es privilegiada ya que él es colombiano-japonés por lo cual conoce bien ambas culturas. Sí bien considera que los latinos tienen mucho talento, cree que una de las razones que detienen el desarrollo, particularmente el económico, de estos países es la falta de disciplina. A lo que que quizás hay que añadir que la disciplina suele ir ligada de la moralidad y la integridad -algo de lo cual muchos de estos países carecen, al menos entre sus líderes.