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Estas actitudes sugieren que quien las muestra podría ser una persona poco ética

Sabemos que no hay negros ni blancos absolutos en las personas, aunque la balanza puede inclinarse hacia ciertos lados. Sobre la gente que tiende a ser inmoral, quienes sienten poca empatía por los otros y están dispuestos a pasar por sobre quien sea para conseguir sus propósitos, su inmoralidad puede entreverse con indicios que están ahí, latentes, en las cosas más insignificantes. Obvio no nos referimos a la moral como un credo dogmático, generalmente insensato e incluso caduco, sino a la poca ética que rige los actos de ciertas personas.

Estas son algunas señales que pueden ayudarte a descubrir si tú, u otros, tienden a ser inmorales. Una herramienta bastante útil en tiempos en los que pareciera que instituciones y, en general, el sistema, tienden a premiar conductas o filosofías que sin duda no están orientadas a buscar el bien común y el respeto hacia el otro –la calidad moral de muchos políticos, empresarios, doctores, etc., así lo sugiere–.

Generalmente se asocia a cualidades como el egoísmo, la ambición y la incapacidad de ponerse en los zapatos del otro, es decir de ejercer empatía, que son  algunos de los comunes denominadores de estas personas. Las anteriores se manifiestan en conductas como las que enlistamos a continuación, y que bien pueden servirte para evaluar a ciertas personas que seguramente te rodean, pero también para practicar la auto-evaluación: 

1. No escucha, interrumpe y solo habla de sí mismo: esto es un signo de poca empatía y egoísmo.

2. Trata bien sólo a las personas que le interesan. A otros, como los meseros, mal.

3. No se alegra de los éxitos de los demás.

4. Es irrespetuosa con la naturaleza.

5. Cree que sus objetivos son más importantes que los de los demás.

6. Miente continuamente con el fin de conseguir sus propósitos.

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Los hombres dicen que les atraen las mujeres inteligentes, pero en realidad no tanto, según estudio

Sociedad

Por: pijamasurf - 12/08/2017

¿Por qué se sienten intimidados los hombres ante las mujeres inteligentes?

Un artículo científico publicado en el 2015 mostró algo un tanto inquietante: los hombres admiran la inteligencia femenina, pero cuando la tienen muy cerca se intimidan o la rechazan. Aunque claro que esto es a nivel general, estadístico, no en todos los casos sucede así.

Investigadores de la Universidad de Buffalo mostraron que cuando un hombre entra en contacto con una mujer hipotética que demuestra habilidades intelectuales, la inteligencia hace que la evalúen como más atractiva. Pero cuando interactuaban con la mujer compitiendo por algo, entonces dejaba de ser tan atractiva.

Los investigadores sugieren que, cuando se evalúa a una persona a la distancia, se prefieren abstractamente que tenga más cualidades deseables, más cantidad de inteligencia, etcétera. Pero esto cambia cuando se evalúan a personas cercanas: "cuando las mujeres estaban psicológicamente cerca, los hombres mostraron menos atracción a las mujeres que se mostraban más inteligentes que ellos". 

Así que, tal vez la inteligencia de una mujer, hace que un hombre se sienta amenazado porque su inteligencia pone en entredicho su poder.

Ahora bien, quizás las cosas serían distintas si se interactúa con una mujer más inteligente pero en un entorno de no competencia. Algo que quizás para muchos hombres sería muy difícil ya que son educados para desarrollarse fundamentalmente a través de la competencia. De cualquier manera, sería interesante un mismo estudio en el que no hubiera competencia o asomo de estar participando en una actividad de competencia. Donde se pudiera sólo disfrutar de la inteligencia pura. Para las mujeres la inteligencia es un importante afrodisíaco en los hombres, pero no más que el poder, lo cual es tal vez la razón por la cual el hombre se siente amenazado por la inteligencia de una mujer. Acaso cree que perderá poder y el atractivo del poder. Y también se podría argumentar que sólo los hombres estúpidos no se ven atraídos por las mujeres inteligentes, ya que la inteligencia de una pareja puede obviamente rendirles beneficios, si tan sólo son capaces de aceptar no ser el "cerebro" de la relación.