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En los Alpes italianos se alzan estas laderas piramidales de arcilla donde descansan piedras enormes

En los Alpes italianos se encuentran unas extrañas estructuras de arcilla moraína de la Edad de Hielo que se elevan como pirámides naturales sobre las que descansan grandes tierras. Estas estructuras son especialmente hermosas, como señala el fotógrafo Kilian Schoenberger, bajo condiciones de niebla. Se convierten en lúgubres y tétricos tótems de otra era, vigías de las alturas.

Los pilares de Tirol del Sur son labrados por la erosión y en las temporadas secas son sólidos, pero después de la estación de lluvias se vuelven fangosos y  adelgazan hasta el punto de que las laderas colapsan.

Las fotos presentadas son obra de Schoenberger, y realmente resaltan la belleza de este lugar al encontrar una iluminación más tenue y crepuscular.

 

Pétalos azules secretos para seducir abejas, un majestuoso truco de la naturaleza

El mundo de la polinización es tan delicioso como sutil. Un nuevo estudio encontró que las flores dicen "hola" a las abejas creando un halo azul, lo cual llama su atención, ya que a las abejas -como a los poetas- les encanta el azul.

Las flores azules son pocas, pues los pigmentos naturales difícilmente alcanzan este color (salvo en algunas excepciones, como las amapolas azules de los Himalayas, las cuales utilizan metales en sus pigmentos, que hacen más alcalinos sus pétalos). Incluso los intentos de ingeniería genética de crear rosas azules han sido problemáticos. Sin embargo, muchas flores logran el azul a través de una especie de ilusión óptica. Se trata de halos azules secretos. Éstos son anillos en las bases de los pétalos, que generalmente son invisibles al ojo humano pero no a los ojos de las abejas, los cuales son más sensibles a las longitudes de onda azules. Este azul se convierte en una señal de que la flor tiene néctar para posibles polinizadores.

Las flores crean esta azul ilusión cuando la luz solar hace contacto con los pequeños pliegues de la superficie de sus pétalos. Esto pliegues alteran cómo la luz rebota y esto afecta el color que es visto. Así se fabrican estos momentáneos halos seductores. Muchos tulipanes, peonias y margaritas, entre otras flores, emplean este arte de seducción. 

En el estudio mencionado se descubrió, utilizando flores artificiales, que las abejas son capaces de ver estos halos. Sin duda, se trata de un bellísimo artificio de la naturaleza, el falso pero fértil azul que produce el envolver la luz.