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La iglesia luterana de Suecia dejará de referirse a Dios como “Él” o “Señor”

Sociedad

Por: pijamasurf - 11/29/2017

¿El lenguaje inclusivo llega a la iglesia luterana de Suecia?

En estos tiempos en que la noción de género y el dominio histórico del hombre sobre la mujer parecen haber entrado de lleno en las discusiones públicas, la iglesia luterana de Suecia tomó la decisión de abandonar el uso del pronombre masculino para referirse a Dios, una medida que además de las resonancias contemporáneas que puede tener con otros fenómenos, se inscribe en un proceso de reforma que la institución eclesiástica puso en marcha desde hace 31 años.

La confesión luterana es la más popular del país escandinavo, con poco más de 6 millones de personas bautizadas en su fe, de los 10 millones que lo habitan. Además, actualmente es dirigido por una mujer, la arzobispo (¿arzobispa?) Antje Jackelén, característica que quizá sea inédita en la historia no sólo de la iglesia luterana sino en general de todas las religiones, que prácticamente desde la Antigüedad y salvo por ciertos cultos, han estado encabezadas por hombres.

En medio del uso cada vez más frecuente del llamado “lenguaje inclusivo” –que, como su nombre indica, busca llevar al nivel del habla cotidiana la equidad de los géneros–, la medida se justificó también en un marco teológico, pues según declaró Jackelén al diario inglés The Guardian, “Dios está más allá de las determinaciones de género”.

Sea como fuere, la decisión también nos recuerda que las religiones, como las sociedades, fueron durante muchos años matriarcales –de ahí la existencia de deidades femeninas y cultos a la fertilidad– y que, por ello mismo, no es cierto que el mundo como lo conocemos sea o haya sido el único posible. Hasta la idea de Dios es susceptible de modificación.

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Sociedad

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Recientes matanzas masivas en Estados Unidos ponen en la mesa de discusión las causas de estos episodios de violencia tan frecuentes en ese país

Ante los recientes tiroteos masivos en Estados Unidos, se ha generado un debate sobre la causa de estos episodios violentos que asedian a dicho país. Mientras que Trump mencionó que el reciente caso de la matanza en una iglesia de Texas se debía a la enfermedad mental, muchos medios y analistas apuntan a que la causa de fondo de la continua violencia es la gran cantidad de armas que tienen los ciudadanos y las laxas leyes de control de armas. Y aunque el problema debe de ser multifactorial, una investigación del New York Times apunta a que la forma más lógica de explicar estos sucesos tiene que ver con la gran exposición a armas que existe en EEUU. Como podemos ver en la gráfica, Estados Unidos es el país que más armas tiene en el mundo, por mucho. 

Con casi un arma por habitante, supera por más de 220 millones de armas a la India, el segundo país con más armas en el mundo, 46 millones en su caso, para una población que triplica la población de EEUU. Estados Unidos representa el 4.4% de la población mundial pero tiene el 42% de las armas del mundo, y desde 1996 hasta el 2012 el 31% de los tiroteos masivos ocurrieron allí. Sólo Yemen tiene un índice más alto de tiroteos masivos por persona entre países de más de 10 millones de personas. Yemen es el segundo país con más armas en el mundo, algo que soporta está correlación.

Aunque se podría discutir si son las armas las que generan la violencia o es la violencia la que genera que tengan tantas armas (o, por supuesto, una retroalimentación), lo estadísticamente indudable es que existe una correlación: entre más armas, más tiroteos masivos realizados por asesinos solitarios. 

El Times mantiene que el argumento de que los estadounidenses tienen mayores problemas mentales no se sostiene, en tanto que los índices de trastornos mentales severos en EEUU son similares a los de países con indicadores económicos semejantes en el mundo. También descarta que los tiroteos tengan que ver con el uso de videojuegos y la violencia en los medios, algo que, sin embargo, es difícil medir contundentemente y, por otra parte, el sentido común sugiere claramente que vivir en una sociedad en la cual las personas están expuestas a más contenidos violentos tiende a generar más violencia. Lo mismo ocurre con la diversidad racial, la cual no parece ser un factor. El hecho, en conclusión, es que los crímenes en Estados Unidos, aunque no más frecuentes, sí son más violentos, algo que debe explicarse, en gran medida aunque no únicamente, por el acceso a armas.