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Hablando de agujeros negros, Stephen Hawking envía este poderoso mensaje a personas deprimidas

AlterCultura

Por: pijamasurf - 11/05/2017

Cómo escapar de un agujero negro: Stephen Hawking, quien padece una enfermedad que le impide moverse, habló sobre cómo escapar de la depresión, ese agujero negro que a veces uno piensa que no tiene salida. Pero sí la tiene

Stephen Hawking es uno de los científicos más importantes en la actualidad, especialmente reconocido por su trabajo relacionado con los agujeros negros. Recientemente, hablando en el Royal Institute, comparó a los agujeros negros con la depresión.

Hasta hace unos años se creía que los agujeros negros no dejaban escapar nada (eran realmente "negros"), pero ahora se sabe que no son las "prisiones eternas" que creíamos que eran, y hay cosas que logran escapar. No son tan negros como se pintan, y en esto se parecen a la depresión. Hawking, quien no puede moverse o hablar pero aun así ha logrado escribir numerosos libros, dar conferencias y tener una vida significativa y plena, dijo que lo mismo ocurre con la depresión: a veces pensamos que es un agujero negro inescapable, pero siempre hay una vía de salida.

"Recuerda siempre mirar a las estrellas y no al suelo", dijo al auditorio. "Nunca dejes el trabajo. El trabajo da sentido y propósito y la vida sin él está vacía. Si tienes la fortuna de encontrar amor, recuerda que está ahí y no lo pierdas". Hawking habló sobre la importancia de hallar significado en la vida y no obstante las condiciones físicas en las que se esté, dirigir la atención y la voluntad a eso:

A pesar de lo mala que parezca la vida, siempre hay algo que uno puede hacer, algo que uno puede lograr. Donde hay vida, hay esperanza... Si estás inhabilitado, probablemente no sea tu culpa, pero no sirve de nada culpar al mundo o esperar que las personas te tengan lástima. Uno debe tener una actitud positiva e intentar hacer lo mejor de la situación en la que se encuentre; si uno está físicamente inhabilitado, no puede costear estar también psicológicamente inhabilitado. En mi opinión, uno debe concentrarse en actividades en las que el impedimento físico no sea una seria desventaja.

Se deben buscar trabajos donde uno pueda desarrollar la mente y aplicar el conocimiento, como la ciencia y el trabajo teórico. Hawking dijo que, en su caso, el problema físico no ha sido una desventaja en su campo; de hecho, podría decirse que lo ha ayudado, puesto que le ahorrado hacer trabajo administrativo y dar clases. Pero ha sido fundamental la ayuda de su familia y sus estudiantes: "Las personas siempre tienen ganas de ayudar, pero uno debe darles entusiasmo para que sepan que sus esfuerzos valen la pena, haciendo también un esfuerzo".

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AlterCultura

Por: pijamasurf - 11/05/2017

¿La salud es un derecho o una mercancía? El proyecto del científico Michael Laufer nos entrega una posible respuesta

En nuestras sociedades, el conocimiento y la autoridad son nociones con una relación más íntima de la que solemos atribuirles. Casi todo lo que implica la generación y manejo del conocimiento no goza de libertad absoluta sino, más bien, suele estar administrado por una autoridad: el maestro, el autor, el médico, etcétera.

En el terreno de la salud este monopolio del conocimiento es particularmente sensible porque, desde una perspectiva humanista, podríamos considerar que la salud es una condición a la que toda persona debiera tener derecho, irrestrictamente. Pero no es así. En combinación con el sistema económico en que vivimos, la salud se ha convertido en una mercancía más, cuyo acceso y calidad están en relación directa con el poder adquisitivo de una persona. Quien puede pagar más, goza de mejores condiciones de salud.

Michael Laufer es doctor en matemáticas, especialista en física de partículas y, además de esto, dirige el proyecto “Four Thieves Vinnegar” (algo que podría traducirse como “Vinagre Cuatro Ladrones”, que tiene como singular propósito enseñar a la gente a hacer sus propios medicamentos, de manera sencilla y poco costosa.

“Espero que la gente retome el control de su propia salud”, dijo Laufer hace un tiempo sobre esta idea que, sin duda, a muchos les puede parecer polémica e incluso arriesgada.

Sin embargo, la justificación del científico merece ser tomada en cuenta: ante medidas cada vez más restrictivas para la circulación de medicamentos, el aumento en los precios de éstos y, sobre todo, el poder oligopólico de la industria farmacéutica, ¿no es posible implementar otras alternativas de acceso a ciertos medicamentos y, por ende, de acceso a la salud?

Entre los tutoriales que Laufer y sus compañeros han desarrollado se encuentra uno para fabricar un reactor de laboratorio con el que es posible sintetizar medicamentos, pequeño y de bajo costo; otro para armar un inyector de epinefrina con cerca de 30 dólares (cuando el costo comercial de este instrumento ronda los 300 dólares) y, al respecto de medicamentos puntuales, en una presentación pública, el científico utilizó un modelo del reactor mencionado para sintetizar pirimetamina, que se usa para tratar infecciones por protozoarios, como la malaria o la toxoplasmosis.

Como decíamos antes, es posible que un proyecto parezca no estar exento de peligro. Se podrá decir que una persona puede arriesgar su salud al intentar hacer sus propias medicinas, o que esta información puede usarse con fines ilícitos. No obstante, desde otra perspectiva, quizá ese sea el fundamento del problema que parece tener la iniciativa: creer que no somos suficientemente responsables como para manejar conocimiento de este tipo, hace que confiemos tan ciegamente en las autoridades.