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El elefante en la habitación: esta gráfica explica la (obvia) razón por la cual hay tantas matanzas en Estados Unidos

Sociedad

Por: pijamasurf - 11/07/2017

Recientes matanzas masivas en Estados Unidos ponen en la mesa de discusión las causas de estos episodios de violencia tan frecuentes en ese país

Ante los recientes tiroteos masivos en Estados Unidos, se ha generado un debate sobre la causa de estos episodios violentos que asedian a dicho país. Mientras que Trump mencionó que el reciente caso de la matanza en una iglesia de Texas se debía a la enfermedad mental, muchos medios y analistas apuntan a que la causa de fondo de la continua violencia es la gran cantidad de armas que tienen los ciudadanos y las laxas leyes de control de armas. Y aunque el problema debe de ser multifactorial, una investigación del New York Times apunta a que la forma más lógica de explicar estos sucesos tiene que ver con la gran exposición a armas que existe en EEUU. Como podemos ver en la gráfica, Estados Unidos es el país que más armas tiene en el mundo, por mucho. 

Con casi un arma por habitante, supera por más de 220 millones de armas a la India, el segundo país con más armas en el mundo, 46 millones en su caso, para una población que triplica la población de EEUU. Estados Unidos representa el 4.4% de la población mundial pero tiene el 42% de las armas del mundo, y desde 1996 hasta el 2012 el 31% de los tiroteos masivos ocurrieron allí. Sólo Yemen tiene un índice más alto de tiroteos masivos por persona entre países de más de 10 millones de personas. Yemen es el segundo país con más armas en el mundo, algo que soporta está correlación.

Aunque se podría discutir si son las armas las que generan la violencia o es la violencia la que genera que tengan tantas armas (o, por supuesto, una retroalimentación), lo estadísticamente indudable es que existe una correlación: entre más armas, más tiroteos masivos realizados por asesinos solitarios. 

El Times mantiene que el argumento de que los estadounidenses tienen mayores problemas mentales no se sostiene, en tanto que los índices de trastornos mentales severos en EEUU son similares a los de países con indicadores económicos semejantes en el mundo. También descarta que los tiroteos tengan que ver con el uso de videojuegos y la violencia en los medios, algo que, sin embargo, es difícil medir contundentemente y, por otra parte, el sentido común sugiere claramente que vivir en una sociedad en la cual las personas están expuestas a más contenidos violentos tiende a generar más violencia. Lo mismo ocurre con la diversidad racial, la cual no parece ser un factor. El hecho, en conclusión, es que los crímenes en Estados Unidos, aunque no más frecuentes, sí son más violentos, algo que debe explicarse, en gran medida aunque no únicamente, por el acceso a armas. 

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Cuando se necesita explicar la muerte a un pequeño, es recomendable contemplar múltiples factores

Además de ser una fecha importante en la cultura mexicana, el Día de Muertos pretende ser un acercamiento más libre hacia la muerte. Como si, mediante los recursos del jolgorio y la ironía, el miedo a la muerte se desvaneciera y la noción de la pérdida se convirtiesen en sinónimo de una extensión de la vida cotidiana.

Sin embargo, cuando la muerte visita de pronto, las palabras se nos van de los labios y el suelo de la realidad se pierde en la mente de los niños. Por ello, cuando se necesita explicar la muerte a un pequeño, es recomendable contemplar múltiples factores, por ejemplo, el contacto previo con mascotas o algún personaje favorito fallecidos, la edad física y madurez emocional, entre otros.

De acuerdo con la Unidad de Trauma, Crisis y Conflictos de Barcelona (UTCCB), cuando un adulto y un niño comparten sus experiencias en torno a la muerte, suelen encontrarse mejor preparados para enfrentar el deceso de una persona querida. El simple hecho de expresar lo que se piensa y siente, no sólo fortalece el ambiente de comunicación; también brinda una guía para elaborar el duelo. Por ello, la UTCCB hace las siguientes recomendaciones:

– Son los padres los que necesitan transmitir la muerte de un ser querido a los hijos –o al menos un adulto mayor con un vínculo afectivo con el niño.

– A la hora de transmitir el fallecimiento de un ser querido, hay que elegir un lugar tranquilo, conocido, acogedor y seguro para el niño.

– Utilizar un lenguaje adecuado según la edad del niño, así como un tono suave, calmado e incluso cariñoso, de modo que la actitud necesita ser cercana y respetuosa.

– Evitar que cunda el pánico cuando se utiliza la palabra “muerto” o “fallecido”. Lo ideal es explicar que ha sucedido un evento muy triste, que la persona ha fallecido y que ello ha ocurrido de cierta manera.

– Permitir que el niño pueda hacer preguntas o tome su tiempo para expresar lo que siente. Ante las preguntas, lo ideal es responder sincera y honestamente, usando términos claros que puedan brindar información fácil de asimilar.

– Comprender que los niños pueden llegar a sentir miedo de abandono, desamparo e incluso miedo de su propia mortalidad (o la de un ser querido), por lo que pueden estar los siguientes días de mal humor, con problemas para dormir, o perder el interés en su día a día. En este caso, lo ideal es dejar en claro la posibilidad de expresar los sentimientos de tristeza y llanto, permitiendo ser a ambos lados ser sinceros respecto al fallecimiento de alguien querido.

– Reasegurar que, en la medida de lo posible, todo volverá a la normalidad.

En caso de que los niños y adolescentes estén mostrando actitudes de autoagresión, depresivas o incluso problemáticas durante más tiempo de los meses necesarios para el duelo, es indispensable asistir con un especialista en psicología.