*

X

¿Adivinas el secreto detrás de estas sorprendentes esculturas? (IMÁGENES)

Arte

Por: pijamasurf - 11/28/2017

Un ejemplo de que la imaginación humana no tiene límites

Se ha dicho que la imaginación humana no tiene límites, y aunque esto es en cierto modo exagerado, por otro lado contiene una cierta dosis de verdad. Después de todo, abundan los ejemplos en los que la mente es capaz de plantear escenarios que no existen e incluso que se dirían imposibles. Esa capacidad de anticiparnos, proyectar y planear es, entre otras varias, lo que llamamos imaginación.

Compartimos ahora una serie de esculturas que tienen como característica común, además de que todas son obra del mismo artista, que son imaginadas. Es decir, por más reales que nos parezcan, lo cierto es que no existen más que en la libertad fantástica de la ilustración 3D.

Chad Knight es el artífice detrás de estas sorprendentes figuraciones. Con 41 años de edad, Knight trabaja actualmente como encargado de diseño de los impresos de Nike, pero igualmente se ha dedicado a generar estas esculturas que sin duda, por su originalidad y atrevimiento, querríamos ver hechas realidad. 

Te podría interesar:

Camina y juega sobre la luz en esta instalación del Visual Art Week 2017

Arte

Por: - 11/28/2017

'The Pool' es la instalación principal del Visual Art Week. Es interactiva al público y un recorrido por la nostalgia y la vanguardia tecnológica

The Pool es una obra interactiva, de emoción y luces incandescentes. Su autora, Jen Lewin, la creó como un recuerdo de su juventud. Actualmente, esta obra es la pieza principal del Visual Art Week 2017 en la Ciudad de México.

Nacida a partir de dos conceptos, la nostalgia y la innovación, The Pool ofrece una visión única. Alude a los años de adolescencia de Lewin y su viaje a Australia. La hermosura de las playas de esta nación, así como el descubrimiento de sus suelos cuando bajaba la marea, maravillaron a la artista, pero la imagen de la Luna y su luz reflejándose en los charcos de la arena fue lo que la sedujo. En sus palabras, "las luminiscencias que desprendían las estrellas en esa noche eran especiales y provocaban una tonalidad distinta en cada charco". Animados por el paisaje de luz, Lewin y sus amigos se introdujeron a lo que en esos momentos era un mar de arena. Y, entre los charcos y su refulgencia, el juego y la experimentación se volvieron una sensación que la artista perseguiría por toda su vida.

 
   

Fue así que, durante su desarrollo como artista, nunca olvidó el recuerdo de la luz. Por eso el nacimiento de The Pool, por la vívida esencia de la nostalgia de Lewin. Aunque, la efervescencia de emociones no es lo único que caracteriza a esta obra. El manejo de las luces a través de sensores de tacto también fue preciso. Además, la integración del público es otro de los engranajes necesarios para esta pieza. El tacto es lo único que permite la permutación de luces en cada uno de los círculos que componen la obra, como gotas de agua.

Desde el 2002, The Pool ha viajado por más de 40 instalaciones a nivel mundial y ha almacenado millones de pasos. Tal vez de allí el nombre The Pool, un lugar donde cada uno de nosotros pueda nadar y hacer de sus pasos el agua y la luz. La ubicación de esta grandiosa pieza será la explanada del Palacio de Bellas Artes, frente a la avenida Juárez.