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De acuerdo con varios estudios en relación con el enamoramiento, el viejo y nuevo paradigma del amor y los vínculos amorosos, hay una serie de conductas que pueden facilitar una inminente ruptura si no se solucionan

La complejidad de las relaciones puede llegar a ser abrumadora. A veces puede desencadenar fuertes y violentas peleas; en otras, simplemente un distanciamiento emocional y dificultades de comunicación; y hay ocasiones en que puede promover el aprendizaje mutuo para mejorar la relación hasta el fin de los tiempos. Sin embargo, la repetición de ciertos patrones puede desembocar en una ruptura dolorosa, caótica y triste.

De acuerdo con varios estudios en relación con el enamoramiento, el viejo y nuevo paradigma del amor y los vínculos amorosos, hay una serie de conductas que pueden facilitar una inminente ruptura si no se solucionan. Te compartimos a continuación una lista de los factores que pueden conllevar una ruptura o un divorcio:

– Casarse durante la adolescencia o después de los 32

Según Nicholas H. Wolfinger, autor de una investigación en la Universidad de Utah, en EEUU, existe una aparente correlación entre la edad, el divorcio y el riesgo de divorcio: “Mientras más mayor, más bajas son las posibilidades del divorcio”. Sin embargo, de acuerdo con sus datos, los adultos mayores a 32 años poseen un alto riesgo de separación en comparación con aquellos que se casan o viven en pareja desde la segunda mitad de sus 20. Esto sucede porque, durante la adolescencia, el primer amor suele venir acompañado de celos, inseguridad, presión de padres y amigos, dudas sobre el futuro escolar o profesional y poco desarrollo de herramientas para vivir en pareja y alcanzar un bienestar común; mientras que la adultez (pese a que en dicha etapa se posee un mayor nivel de madurez y estabilidad económica) se relaciona con un mayor asentamiento de la personalidad y patrones de conducta que dificultan los acuerdos de convivencia.

– Uno de los dos no posee un trabajo de tiempo completo

Según un estudio realizado por Alexandra Killewald, de la Universidad de Harvard, el exceso de tiempo de ocio se relaciona con una alta incidencia de divorcio o ruptura. Es decir que al no enfocar su tiempo, energía y esperanzas hacia un proyecto personal, muchas de las personas que se enfrentan al desempleo pueden presentar síntomas de depresión y serios conflictos en la relación de pareja. Hay quienes relacionan este factor con la infidelidad.

Además, Killewald encontró que 2.5% de las personas cuya pareja –principalmente el hombre– no posee un trabajo de tiempo completo, pasa por un divorcio o separación al año.

– Tener los estudios truncados (principalmente, desde la preparatoria o instituto)

Usando la información de la National Longitudinal Survey of Youth de 1979, existe una correlación entre matrimonio, divorcio y educación. Si bien, aceptan los autores, los datos están marcados por edad, género, raza –principalmente de origen hispánico– y nivel educativo, se encontró que una pareja con un alto nivel educativo tiene mayores probabilidades de permanecer juntos –en comparación con una pareja con diferentes o nulos niveles educativos.

– Tener actitudes de desprecio, críticas, actuar a la defensiva o hacer la “ley del hielo”

En una investigación longitudinaria –de 14 años de duración– a 79 parejas de EEUU, hecha por la Universidad de California en Berkeley, se demostró el efecto negativo de estas conductas en la relación de pareja a largo plazo. A la larga , tales comportamientos producen consecuencias psicoemocionales en la persona que recibe el desprecio, las constantes críticas, la poca comunicación y las agresiones psicológicas, verbales o físicas. Eso incluye huir durante los conflictos o peleas, sin lograr una comunicación empática y asertiva.

Por otro lado, existen actitudes que promueven la duración de la relación de pareja; por ejemplo: el cariño mutuo, una actitud proactiva en relación con la unión de un “nosotros”, la atención y la comprensión de la pareja, cumplir los acuerdos establecidos en la relación, realizar proyectos personales que les apasionen y poder compartirlos para sentir el apoyo mutuo, entre otros.

Razones para voltear al cielo en esta segunda mitad de octubre

Buena Vida

Por: PijamaSurf - 11/13/2017

Se sabe que las noches de octubre son las más bellas del año, ofreciendo múltiples oportunidades de salir a la ventana, mirar hacia el cielo y dejarse llevar por los fenómenos astronómicos

A lo largo de la historia de la humanidad se ha utilizado la información de los cielos para fundar los principios científicos y mitológicos de numerosas civilizaciones antiguas. Hoy, además de mostrarnos la magnificencia del universo como un reflejo impío de la realidad, ello resulta un método mesmerizante hacia la trascedencia espiritual.

Se sabe que las noches de octubre son las más bellas del año, ofreciendo múltiples oportunidades de salir a la ventana, mirar hacia el cielo y dejarse llevar por los fenómenos astronómicos. Conoce a continuación las mejores oportunidades para hacerlo en esta segunda mitad del mes:

– Deslumbrante luz zodiacal del 15 al 30 de octubre

Tanto la primavera como el otoño son las mejores temporadas del año para ser testigos de la luz zodiacal: se trata de un destello que ilumina la oscuridad de los cielos y está compuesto de polvo solar. De acuerdo con un estudio realizado en el 2010, el 85% del polvo fue causado por la fragmentación de los cometas de Júpiter.

– Urano, más azul que nunca, se acercará a la Tierra del 19 al 22 de octubre

El séptimo planeta de nuestro Sistema Solar se aproximará al planeta Tierra. Grande y brillante, se colocará a tan sólo 1.7 miles de millones de millas de nosotros. Esto permitirá verlo incluso sin un telescopio cerca.

– Oscuridad lúgubre durante la luna nueva del 19 de octubre

Gracias a la ausencia de la Luna, en el cielo se vislumbrará desde Urano hasta las galaxias, desde camas de estrellas hasta nebulosas.

– Lluvia de estrellas de las Oriónidas el 22 de octubre

Como resultado del pasaje del cometa Halley, la lluvia de estrellas tendrá su máximo esplendor en las primeras horas de la madrugada del 22 de octubre. Se podrá ver entre 10 y 20 –quizá entre 50 y 70– estrellas fugaces.

– La International Observe the Moon Night tendrá lugar el 28 de octubre

Se trata de una noche en la que se invita a observar a la Luna como un elemento de gran importancia para el planeta Tierra. A lo largo de miles de millones de años, este astro menor ha tenido influencia en la biodiversidad terrestre y la intensidad de las oleadas marítimas. Basta con salir de casa y mirar la grandeza de la Luna en octubre.