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Estas son las cualidades de un hombre que más placer sexual dan a una mujer (y no son las que piensas)

Salud

Por: pijamaSurf - 10/14/2017

Las mejores cualidades sexuales de un hombre poco tienen que ver con las que el mercado y el negocio del espectáculo sugieren

Una combinación entre tabú, machismo y show business ha hecho del orgasmo femenino una animada meta tanto de mujeres, experimentándolo, como de hombres, detonándolo. Tips, secretos, artilugios y muchos productos orientados a facilitar o supuestamente garantizar el orgasmo de una mujer, circulan tanto en el mercado como en el imaginario. Pero al menos en lo que respecta a las cualidades de un hombre que pueden colaborar de manera más efectiva para que su pareja alcance un orgasmo, éstas parecen tener poco que ver con las virtudes elogiadas en la cultura pop: falos voluminosos, cuerpos musculosos, rostros encantadores, etcétera.

Un estudio reciente, publicado en la revista científica Socioaffective Neuroscience and Psychology, analizó el perfil o las cualidades de los hombres que con mayor frecuencia logran que una mujer experimente un orgasmo. Para esto entrevistaron a más de un centenar de mujeres solteras, de entre 20 y 69 años. Al principio, cuando la respuesta más popular fue "lo atractivo" como la cualidad más frecuentemente relacionada con orgasmos memorables, parecía que la conclusión iba a reafirmar una característica superficial y predecible. Sin embargo, conforme progresó el estudio notaron que este "atractivo" se asoció a los siguientes atributos:

Buen sentido del humor

Creatividad

Calidez emocional

Es decir, aquellos hombres afectivos, inventivos y graciosos, son los que figuraron con mucho mayor frecuencia que el resto –lo cual, por fortuna, poco tiene que ver con algunos de los estereotipos que se promueven en torno al desempeño sexual de un hombre.

Sobre cómo aceptar las emociones negativas para disfrutar de paz mental

Salud

Por: PijamaSurf - 10/14/2017

La aceptación es un método que practica la no reactividad, la mera observación de la experiencia interna previa a la toma de acción

A lo largo de la evolución humana, tanto la mente como el cuerpo se han adaptado a la sensación, percepción e interpretación de numerosas emociones que albergamos en nuestro interior. Si bien las emociones más comunes, como la felicidad, tristeza, desagrado, ira y vergüenza, cumplen con un rol importante en la supervivencia del ser humano, existen otros sentimientos que influyen positiva o negativamente en la manera de relacionarnos con otros, experimentar la vida y comportarnos en la cotidianidad.

Esto quiere decir que tanto las emociones como los sentimientos, positivos o negativos, tienen una función indispensable en la existencia humana. Como si fuesen un filtro que ayuda a enfrentar numerosas crisis o problemas en el día a día, permitir que se expresen y aceptarlos es una vía para mantener la paz mental.

En los últimos años, la terapia cognitiva basada en mindfulness y la terapia de aceptación y compromiso buscan la aceptación de emociones negativas como una manera de alcanzar una salud plena. Usando como evidencia científica los cambios positivos a nivel neurológico, la resiliencia emocional –resultado de la aceptación de toda emoción– ayuda a reducir los síntomas de depresión y ansiedad. De acuerdo con Brett Ford, profesora de psicología de la Universidad de Toronto, “la aceptación implica no intentar cambiar lo que estamos sintiendo, sino quedarse con los sentimientos, tomándolos por lo que son”. Sin embargo, ¿cómo es posible que la aceptación de las emociones negativas pueda implicar el bienestar psicológico de una persona en un período a largo plazo?

Cuando Ford era estudiante de doctorado en la Universidad de California en Berkeley, publicó junto con tres colegas los resultados de un estudio realizado en conjunto. Sus análisis mostraron que la magia de la aceptación se encuentra en su efecto de embotamiento sobre las reacciones emocionales frente a eventos estresantes. Se trata de un mecanismo que puede, con el paso del tiempo, llevar a una salud psicológica positiva y a altos niveles en la percepción de satisfacción; es decir, aceptar sentimientos como la ansiedad o el enfado no nos hará felices de manera inmediata ni amplificará o reducirá la experiencia emocional, sino que mejorará la salud mental cuando nos volvemos a enfrentar a emociones negativas durante eventos intensos en la vida o inconveniencias menores. Esto se debe a que la aceptación es un método que practica la no reactividad, la mera observación de la experiencia interna previa a la toma de acción.

La resistencia a la reactividad innata para dar paso a la observación sin juzgar las sensaciones es un proceso muy complejo que depende del contexto mismo. Según la filosofía budista, la aceptación no significa resignarse a una situación estresante o negativa, sino comprender que las emociones negativas son parte indispensable del ser humano y ayudarán a enfrentar el evento que tenemos en frente.

En palabras de Svend Brinkmann, profesor de psicología de la Universidad de Aalborg en Dinamarca:

La vida es increíble de vez en cuando, pero también es trágica. Las personas mueren en nuestras vidas, las perdemos, y si sólo estamos acostumbrados a permitirnos a tener pensamientos positivos, entonces estas realidades pueden impactarnos de manera más intensa de lo que realmente sucede.

De este modo, la felicidad deja de ser un objetivo de la vida y se convierte en tan sólo una parte de ella, junto con las emociones negativas. Es así que el objetivo de la vida se vuelve experimentar la vida misma tal y como es.