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¿Cómo se puede incrementar la plasticidad neuronal y gozar de una mejor salud mental?

Salud

Por: PijamaSurf - 10/18/2017

El cerebro, al igual que el plástico, puede adaptarse a cualquier molde a lo largo de su existencia y vitalidad

Desde el descubrimiento de la neuroplasticidad -la capacidad de nuestro sistema nervioso de cambiarse y regenerarse a partir de la interacción con el medio ambiente- se desarrollaron múltiples investigaciones, hipótesis e incluso tratamientos para desórdenes mentales y físicos. El principio es sencillo: el cerebro, al igual que el plástico, puede adaptarse a cualquier molde a lo largo de su existencia y vitalidad.

Gracias a esta cualidad, el cerebro es intrínsecamente resiliente: capaz de superar eventos catastróficos, experiencias traumáticas, entornos tóxicos (en relaciones de pareja, familia, compañeros de trabajo, criminalidad…), etc.; y de desarrollar nuevas conexiones neuronales saludables cuando la tranquilidad o estabilidad se apodera de la normalidad. Sin embargo, para poder permitir que el cerebro actúe hacia su propio bienestar es importante facilitarle el trabajo. Es decir, realizar una serie de actividades que fomenten la creación de nuevas conexiones neuronales y permitan una mayor adaptabilidad al lugar:

– Actividad física. El ejercicio se encuentra fuertemente relacionado con la salud del cerebro y el óptimo funcionamiento cognitivo. En numerosos estudios científicos se ha relacionado la constancia de alguna actividad física con el aumento en la materia gris del cerebro, resultando en un mayor desempeño en tests de memoria, atención y pensamiento. Además incrementa la capacidad de generación de neuronas en el hipocampo, la principal región para el aprendizaje y la memoria vivencial, lo cual a su vez reduce el riesgo de desarrollar trastornos neurológicos como el Alzheimer o desórdenes emocionales como la depresión.

– Una dieta equilibrada y saludable. El estómago es considerado el segundo cerebro de nuestro cuerpo, por lo que la alimentación es un factor predominante en la salud emocional y física de cualquier persona. Por un lado, el consumo de alimentos no procesados –más naturales– resulta en una fuente constante de energía que mantiene activo tanto al cuerpo como a la mente (por ejemplo, alimentos con ácidos omega 3, antioxidantes). Por otro lado, una dieta alta en azúcares y alimentos procesados puede afectar la plasticidad neuronal y, en consecuencia, la posibilidad de adaptabilidad al medio.

– Consumir vitaminas y minerales. Si bien no hay suficiente evidencia científica a favor de las multivitaminas, la realidad es que el cerebro necesita de las vitaminas para su funcionamiento. En especial la vitamina B12, la cual tiene un impacto significativo en el sistema nervioso central, en el funcionamiento cognitivo  y en el transporte de oxígeno a todo el cuerpo. Se pueden consumir vitaminas mediante los alimentos naturales.

– Café. Esta bebida no sólo se encarga de mantenernos en alerta; también ayuda a bloquear los receptores de adenosina, reduciendo el riesgo de desencadenar desórdenes como la depresión o trastornos como el Alzheimer o Parkinson. Esto se debe a que el café, como el cacao, mejora el funcionamiento vascular, ayudando a reparar el daño celular por el estrés o un medio ambiente físicamente tóxico. Se trata de un antioxidante natural, por decirlo de alguna manera.

– Meditación. En los últimos años ha surgido un especial interés por los beneficios de la meditación en la salud mental y física de sus practicantes. La evidencia científica ha demostrado que la meditación se relaciona con un incremento en el volumen del cerebro –principalmente en la corteza cerebral– y la desactivación de la amígdala –relacionada con el miedo y la ansiedad. De modo que esta actividad ayuda no sólo a reducir la incidencia de desórdenes del estado de ánimo, sino también a producir una mayor materia blanca conectando diferentes regiones del cerebro y mejorando la atención y concentración.

– La educación o actividad mental. Mantenerse mentalmente activo a lo largo de la vida mediante el aprendizaje se ha relacionado en numerosas ocasiones con una buena salud mental. Ejercicios como el sudoku o los crucigramas son alternativas que ayudan a mejorar el funcionamiento cognitivo, reduciendo la incidencia de trastornos como el Alzheimer. Esto pues la actividad mental, la creación de nuevas conexiones neuronales, se convierte en un refuerzo en contra de las patologías cerebrales.

– Sueño. Dormir es una actividad reparadora en todo sentido: consolida la memoria, regula cada sistema corporal y mejora el estado de ánimo. En caso de no dormir las horas suficientes, la función cognitiva se ve afectada negativamente, hay una menor calidad y cantidad de atención, aprendizaje y pensamiento creativo, y el estado de ánimo se vuelve más lábil.

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Paul Austin, el primer coach para las microdosis de LSD

Salud

Por: PijamaSurf - 10/18/2017

La idea del proyecto es considerar que las microdosis de psicodélicos como el LSD o la psilocibina, pueden considerarse como parte de un proceso terapéutico sólo si utilizan como una herramienta para la productividad y la precisión mental en función de la mejora profesional

Fue en la década de los años 60 que el uso de la dietilamida de ácido lisérgico comenzó a llevarse a cabo con intenciones psicoterapéuticas, gracias a sus propiedades psicodélicas. Se decía que tenía el poder de no sólo acelerar la cura de los síntomas durante el psicoanálisis, sino también abrir puertas hacia la trascendencia espiritual. No obstante, con el paso del tiempo, varias asociaciones encargadas de regular el consumo de fármacos terapéuticos en EEUU prohibieron su utilización, luego de a varios casos de brotes psicóticos derivados de las sesiones con LSD.

Ahora, casi 5 décadas después, gracias a la disponibilidad que permite el Internet, ha surgido un nuevo empleo: coach de microdosis y abogado especializado en psicodélicos. El especialista de ello, y el primero en su género, es Paul Austin, quien a través de una sesión por Skype brinda consejos a las personas interesadas en probar microdosis de manera cotidiana. Para él no se trata de un trabajo por rebeldía o diversión, sino de una empresa cuyo fin es reconocer el poder de los psicodélicos en relación con la intensificación tanto de las sensaciones como de las habilidades cognitivas y laborales (si se realiza bajo supervisión). De hecho, una de las primeras reglas éticas que Austin utiliza en su viaje con psicodélicos es: “Tener un experto cerca de ti, o conseguir una guía”.

La idea del proyecto es considerar que las microdosis de psicodélicos como el LSD o la psilocibina, pueden considerarse como parte de un proceso terapéutico sólo si utilizan como una herramienta para la productividad y la precisión mental en función de la mejora profesional. En el caso de Austin, de 27 años, él empezó a consumir microdosis de LSD cada 4 días en un intento de mejorar su atención tanto en el desempeño laboral como en sus relaciones interpersonales. El efecto, según él, ha sido complaciente y duradero. Por esta razón, basado en su experiencia, decidió desarrollar el taller "Psicodélicos para profesionales", en el cual explica que la atención puede ser dirigida hacia un objetivo en específico, y la plataforma web The Third Wave, como una guía educativa e informativa sobre cómo hacer uso de estas drogas de manera productiva. De esta manera, cualquier persona puede tomar el curso de microdosis después de 30 minutos de una sesión informativa. Hasta ahora, el curso posee 240 alumnos.

Para Austin, se trata realmente de una herramienta increíble que puede usarse para bien o para mal. En sus palabras:

Si no se usa con una premisa integrada y específica, y no se usa con una intención u objetivo específicos, entonces la gran utilidad e intención pueden perderse. Y pienso que sería una lástima, porque los beneficios son tremendos.

De acuerdo con James Fadiman, psicólogo investigador pionero en psicodélicos:

Austin está dando a las personas una nueva alternativa de enfocar la atención de manera que se sientan más seguras. Las personas aman ser apoyadas, y aman tener alguien a quién contarle sus experiencias. Eso es lo que está haciendo Paul, como un servicio de amor, creando una nueva ocupación que tanto él como otros pueden hacer de manera sencilla.

Se trata de un nuevo sistema que no sólo se especializa en integrar las experiencias psicodélicas a una vida no alterada, sino de integrar estas experiencias al estilo de vida de la actualidad.

Por esta razón es indispensable comprender que, según los pioneros en el coaching de psicodélicos, el consumo de microdosis no induce la pérdida del ego. Es, por el contrario, una experiencia subperceptual, en donde una persona siente que entra en un estado alterado de conciencia con el fin de integrar las lecciones aprendidas en la vida cotidiana. Para lograrlo se necesita información, preparación y acompañamiento a lo largo del consumo de microdosis. La idea es que los individuos puedan encontrar una línea entre el objetivo interno y su persona profesional o pública. Si bien esto no pretende convertirse en la panacea, se desea construir una comunidad entre entrepreneurs socialmente conscientes de su medio ambiente.