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El objetivo en estos casos es instaurar la capacidad de resiliencia, es decir, de sobrevivir y superar fenómenos traumáticos frente toda adversidad

Terminar una relación de pareja, la muerte de un ser querido, la pérdida del trabajo o del hogar, desidealizar una premisa de vida, son algunos ejemplos que pueden desencadenar enfado, confusión, tristeza y un cambio drástico de orden psiconeurológico. Para los budistas, este proceso, el de desapegarse para aceptar los cambios de la vida, es indispensable para la trascendencia espiritual; sin embargo, ¿cómo elaborar este proceso mientras el sufrimiento libera dolor físico y un llanto infinito?

De acuerdo con los especialistas en la salud, se trata de una reacción natural del humano llamada duelo. Se estima que para elaborar el proceso, se puede requerir varios meses e incluso 1 año; en caso de que los síntomas perduren durante más tiempo, se le tilda de duelo patológico y se necesita apoyo tanto farmacológico como terapéutico, aun si se trata del final de una relación de pareja que fue representativa. El objetivo en estos casos es instaurar la capacidad de resiliencia, es decir, de sobrevivir y superar fenómenos traumáticos frente toda adversidad. Desde la antigüedad, existen algunos hacks que facilitan la elaboración del duelo:

– Hablar sobre la perdida con una red de apoyo. Se trata de verbalizar las emociones que invadan el interior del cuerpo. Esto con el objetivo de materializarlas mediante el lenguaje, dando una pauta a la manera de experimentarlas: así, uno comienza a sentirse en dominio de los sentimientos, en vez de sentir que los sentimientos lo sobrepasan.   

– Aceptar los sentimientos. Mientras más se repriman y se rechacen, mayor será la experimentación mediante síntomas psicosomáticos, emocionales e incluso patológicos. Con esto se quiere decir que asimilar la tristeza, rabia, frustración y agotamiento va más allá de tan sólo aceptarlos verbalmente. Se trata de experimentarlos en su totalidad y realizar acciones que faciliten el autocuidado.

– Acciones de autocuidado. Darse una ducha caliente, beber una taza de té mientras se sienta uno a divagar con la mirada, escuchar música en la oscuridad de la recámara, darse un respiro de las redes sociales, mantener una dieta equilibrada y saludable, realizar rutinas de ejercicio y períodos de meditación, asistir a terapia, entre otros.

– Promover la filantropía. Ayudar a otras personas contribuye a lidiar con la pérdida; se puede apoyar económicamente a alguna asociación, donar ropa o alimentos necesarios, o pasar tiempo con personas que se encuentran en circunstancias difíciles.

– Celebrar la vida. Realizar y enfocar toda la atención en actividades que promuevan el movimiento, el bienestar y la vida, siempre son alternativas útiles para casos de depresión, ansiedad y procesos de duelo. Este tipo de actividades pueden ser la jardinería, la danza, tejidos o cosidos, escribir o pintar; es decir, acciones que promuevan la reproducción de la creatividad.

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Este es el país donde las personas tienen más orgasmos, según sondeo

Buena Vida

Por: pijamasurf - 10/23/2017

La vida es buena en este país: una gran economía, paisajes increíbles y orgasmos

En la actualidad, es reconocido mundialmente que tener orgasmos es algo que puede ser muy bueno para la salud en diversos aspectos. Aunque en algunos casos la sociedad moderna exagera la importancia de tener orgasmos, no hay duda de que para muchas personas son parte importante de una vida placentera y relativamente libre de estrés.

Existe lo que se conoce como una brecha de orgasmos entre hombres y mujeres, cuando el sexo es dominado por la penetración. Y por ello, en los últimos años hemos visto el surgimiento de una cultura consciente de la importancia de la estimulación del clítoris, algo de lo cual probablemente son especialmente conscientes en Noruega, si seguimos un reciente sondeo que indagó la frecuencia de orgasmos de 21 países. En teoría, parece que ser noruego es tener suerte: una gran economía, paisajes increíbles como fiordos y auroras boreales, salmón y aceite de oliva todo el día y alta frecuencia orgásmica. Y un país altamente civilizado, con altos índices de igualdad, donde se ha desarrollado un fuerte movimiento feminista (junto con Suecia), lo cual quizás tenga que ver con la frecuencia de los orgasmos.

Según el sitio Volonte, el blog de una marca de juguetes sexuales, este sondeo realizado en el Día Mundial del Orgasmo arrojó que el 35% de los noruegos tiene un orgasmo o más diario. Australia, Suecia y Gran Bretaña son otros de los países que reportan alta frecuencia de orgasmos. En el último lugar de los encuestados está, extrañamente, Alemania. En promedio, en el mundo se tienen de dos a tres orgasmos a la semana. 

El sitio también midió la intensidad de orgasmos reportada, siendo Chile, Italia y España los países donde las personas señalan tener orgasmos más intensos. Los brasileños son los que reportan hacer más ruido durante el sexo.

No hay que tomar demasiado en serio este tipo de sondeos, pero al menos la frecuencia de orgasmos podría ser un indicador que sirva para entender qué países tienen mejor sexo, y no sólo cuáles tienen más sexo (que es lo que las marcas de condones y juguetes sexuales suelen medir).