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Estas imágenes muestran el devastador paso del huracán María en Puerto Rico; aquí cómo ayudar

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 09/22/2017

El huracán María ha dejado a Puerto Rico y a Dominica, países que viven en pobreza extrema, sumidos en la inundación y el desamparo. Aquí algunas opciones para ayudarlos

Puerto Rico y otras islas del Caribe han sido devastadas por una seguidilla de tormentas, siendo el huracán María, de categoría 4, el más reciente, luego de que golpeara a la isla con fuertes vientos y lluvias este jueves 21 de septiembre. Puerto Rico hace unos meses se había declarado en algo similar a la bancarrota, por lo cual este tipo de desastres es "lluvia sobre mojado": las condiciones de pobreza ya de por sí implican un estado crítico. Si bien esta zona del planeta se ve afectada comúnmente por huracanes, se calcula que María fue el peor que ha azotado a esta isla en 80 años. Esto mismo ocurre en islas como Dominica, la cual sufrió seriamente el paso de María, con 15 muertos y por lo menos 20 desaparecidos. 

Hasta el momento, una falla en una presa ha provocado una inundación que las autoridades describen como extremadamente peligrosa. La falla en la presa Guajataca pone en riesgo la vida de 70 mil personas que viven en áreas cercanas, por lo cual se está llevando a cabo una evacuación masiva. Hasta el momento se reportan 13 muertos y los daños podrían ser significativos, ya que se calcula que podrían tardar meses en reestablecer la electricidad a los 3.4 millones de personas que viven en el territorio. María se ha llevado 30 vidas en el Caribe, siendo la segunda tormenta devastadora en la zona en menos de 1 mes (Irma asoló la zona hace una semanas). Trump anunció que "Puerto Rico está totalmente destruido por la tormenta".

El New York Times presenta una lista muy completa de opciones para donar a Puerto Rico, pero también a otras islas como Dominica. Se incluyen tanto fundaciones locales como globales. 

El sitio Colorlines ha hecho una lista de diferentes organismos que están trabajando paran la recuperación de Puerto Rico, los cuales presentan diferentes opciones para donar y ayudar a los damnificados por este desastre.

Uno de estos sitios es la organización independiente Comprometidos

Otra opción es la Fundación Comunitaria de Puerto Rico.

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En los mares de Australia, un grupo de científicos encontró una zona de congregación de pulpos con toda la apariencia de una ciudad construida por ellos mismos

La inteligencia de los pulpos y otros cefalópodos es sorprendente y en algunos casos increíble, sobre todo para una especie como la nuestra que, culturalmente, ha desarrollado la creencia de que somos el pináculo de la evolución.

Los pulpos, sin embargo, son uno de los mejores ejemplos de que la capacidad cerebral bien puede tener otras expresiones y seguir otros desarrollos además del que puede observarse en el caso del ser humano.

El descubrimiento que ahora reseñamos abona a dicha reputación de los pulpos, pues durante muchos años los científicos que investigan su comportamiento solían considerarlos animales solitarios, pero a partir de hoy esa creencia podría ser puesta en duda.

De acuerdo con el reporte de una investigación publicada recientemente en la revista especializada Marine and Freshwater Behavior and Physiology, en las inmediaciones de la bahía de Jervis (al sureste de Australia) fue descubierta en las aguas submarinas una estructura en torno a la cual se observaron varios pulpos reunidos, comunicándose y al parecer incluso habitando.

Además de que este hallazgo cuestiona la idea de la aparente falta de comportamiento social de los pulpos, tiene relevancia porque la estructura encontrada no tiene un origen natural, sino que aparentemente es una construcción expresa de los moluscos.

Antes, en el 2009, se realizó una observación similar, en la misma zona de las aguas australianas, de una reunión considerable de cefalópodos en torno a un punto específico. Entonces se presumió que el objeto por el cual los pulpos se concentraban en esa área era un artefacto humano no identificado, de aproximadamente 30cm de largo, incrustado con firmeza en el suelo marino y posiblemente metálico, mismo que había caído al mar y que por su rareza en el contexto submarino había servido de punto de referencia para los pulpos. En aquella ocasión los científicos bautizaron el lugar como “Octópolis” (por los octópodos, el orden de moluscos al que pertenecen los pulpos, por sus ocho brazos, y “polis”, la palabra griega para ciudad).

No obstante, en este descubrimiento la expedición no observó ningún objeto en específico que congregara a los pulpos, sino más bien “construcciones” al parecer propias, elaboradas con conchas y otros restos de moluscos de los que usualmente se alimentan (almejas, ostiones, etc.) y, asimismo, aprovechando las formaciones rocosas del suelo submarino. A esta segunda ciudad los científicos la bautizaron como “Octlantis”, que en español se traduce como “Octlántida” (en alusión al mito griego de la Atlántida, la ciudad submarina mítica mencionada por Platón en un par de sus Diálogos, ejemplo de sabiduría y destruida por su soberbia). 

(Cada una de las letras señala un pulpo residente de "Octlántida")

Cabe mencionar, por otro lado, que en esta segunda ciudad los investigadores se toparon con un fenómeno hasta ahora inédito y que no alcanzan a explicar: la violencia. Aparentemente, en “Octlántida” los pulpos macho pasan buena parte de su tiempo peleando entre sí, persiguiéndose y echando a sus congéneres de las construcciones que sirven de sus guaridas. Una consecuencia más previsible es que un punto de reunión como este atrae naturalmente a los depredadores, un desafío que los pulpos tendrían que resolver si persisten en habitar su "ciudad".

(Un pulpo expulsado de "Octlántida")

El descubrimiento, como decíamos, pone en duda la idea ampliamente difundida de que los pulpos son animales que viven solitariamente, pero también, como lo sugiere David Scheel, autor principal del estudio y adscrito a la Universidad Alaska Pacific, podría ser evidencia de que la selección natural sigue caminos similares sin importar la especie de la cual se trate, en este caso, llevando a los pulpos a un comportamiento social complejo equiparable al que presentan especies vertebradas complejas.

 

Imágenes: Scheel et al