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Este es el tipo de hombre más proclive a ser infiel, según la ciencia

Ciencia

Por: Pijama Surf - 07/16/2017

Patrones que se repiten con mayor frecuencia en los hombres infieles

Pareciera que existe un afán por encontrar estereotipos, que podría estar vinculado a la necesidad de hallar referencias y patrones para decodificar la realidad con más rapidez (de hecho, eso es exactamente lo que hacen nuestros sentidos).

En muchas ocasiones la ciencia se ha abocado a buscar qué tan ciertos son nuestros estereotipos, más allá del mero ejercicio lúdico. Uno de los temas de mayor interés sobre su causa y patrones es la infidelidad, casi tan antigua como nuestros orígenes poligámicos, uno de los sucesos que más temor causa en una pareja que ha acordado la monogamia.

La posibilidad de sentirse traicionado o rebasado por otro amor es espeluznante para muchos. Recientemente, The New York Post publicó una nota basada en diversos estudios sobre patrones físicos (o no físicos) recurrentes en los hombres que más suelen ser infieles. Algunos son prácticamente predecibles (como factores asociados a la seguridad personal o a un físico más atractivo); algunos otros, sin embargo, son francamente sorpresivos:

 

Hombres más altos

Un estudio de Illicit Encounters del 2014 encontró que los hombres altos tienden dos veces más a engañar a sus parejas. Lo anterior podía estar vinculado simplemente a que tienen mayores probabilidades de “ligar”, ya que las mujeres los encuentran más atractivos.

 

Justo antes de finalizar una década

Si tu hombre ronda los 29, 39 o 49, aparentemente, hay un patrón de cierta rebeldía que se expresa en affairs. De acuerdo con un estudio del 2015 publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, la búsqueda de sentido o la crisis que ronda el comienzo de una nueva década está vinculada con nuevas experiencias y emociones, y aquí es donde podría embonar el fenómeno.

 

Hombres con barba

Una encuesta de Eva y Censuswide determinó que la mayoría de las personas entrevistadas asociaron el tener barba con actitudes como la infidelidad. Desconocemos si se trató de una fiebre de amor por parte de las mujeres cuando en los últimos años se puso de moda, o más bien podría ser un indicador persistente.

 

Amantes del rock

Como en todo, los gustos suelen decirnos muchas cosas sobre nosotros mismos. En el caso de los amantes del rock, según un estudio, al menos el 41% de los que lo prefieren suelen tener opiniones menos monógamas. Curiosamente, los escuchas de música más fieles fueron los amantes del rap.

 

Hombres tatuados

En una encuesta a más de 3 mil hombres, el sitio Victoria Milan (espacio dedicado a las citas prohibidas) halló que los hombres con mayor número de tatuajes tienden a ser más infieles.

 

Hombres que trabajan en tecnologías de la información

Un análisis de ashleymadison (otro sitio para personas que buscan ser infieles) encontró que los hombres que trabajan en tecnologías de la información son más proclives a engañar a sus parejas.

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¿Qué se puede escuchar con ondas gravitacionales del universo?

Ciencia

Por: PijamaSurf - 07/16/2017

Las ondas gravitacionales se mueven en la superficie deformando el tiempo y el espacio, viajando a la velocidad de la luz y modificando levemente la distancia entre planetas

El universo entero está compuesto por ondas gravitacionales, unas vibraciones espacio-tiempo que el científico Albert Einstein reconoció en 1916 en su teoría general de la relatividad. Si bien en su momento el físico alemán consideró imposibles detectarlas, por su imperceptibilidad al llegar a la Tierra, hace poco un grupo de investigadores encontró por primera vez estas ondas. 

Las ondas gravitacionales se mueven en la superficie deformando el tiempo y el espacio, viajando a la velocidad de la luz y modificando levemente la distancia entre planetas. De alguna manera las ondas gravitacionales son, en palabras de Kip Thorne, pionero del tema, como “tormentas salvajes” que deforman el espacio: son capaces de acelerar y desacelerar el tiempo. 

Aunque apenas se logró detectar la veracidad de las ondas gravitacionales, sus sonidos son como leves pitidos y su intensidad es como explosiones estelares en supernovas con energía de billones y billones de bombas atómicas. Sin embargo, ¿qué relevancia tiene este tipo de ondas? 

Gracias a la detección de las ondas gravitacionales, los científicos han podido empezar a estudiar otros fenómenos mediante sus sonidos. Algunos ejemplos de ello son: 

 – Hoyos negros: son cuerpos de enormes estrellas colapsadas que pueden llegar a ser tan pequeños como una ciudad pero contienen la masa de muchos soles. Su gravedad es tan intensa que incluso la luz no puede escaparse. La prueba de su existencia es que los hoyos negros absorben la luz, lo cual es la única evidencia de que existen. Las ondas gravitacionales son “lo más cercano que se puede conseguir” de los hoyos negros. Nadie ha logrado detectar el nacimiento de un hoyo negro cuando una estrella grande implosiona. Los hoyos negros pueden emerger liberando energía, y surgen como una esfera más grande y perfecta. 

– Estrellas neutrón: son una estrella muerta ultradensa que no logró convertirse en un hoyo negro. La superficie de estas estrellas posee una gravedad intensa con unas montañas del tamaño de unos milímetros pero un peso semejante al del planeta. Cuando hay una colisión entre estrellas neutrón, emerge una luz cuyo interior se desconoce. 

– Supernovas: cuando una estrella crece mucho más de lo esperado, se origina un fuego candente. Las explosiones son tan densas que lo que ocurre por debajo de la superficie sigue siendo un misterio. La luz de las supernovas puede tomar horas para escapar de una estrella en proceso de explosión; pero las ondas gravitacionales toman un rumbo que marca el inicio de la explosión. El corazón de las supernovas está oculto a la vista, pero ahora es posible escucharlas. 

– Por ejemplo, la teoría de cuerdas, que señala que todo en el universo puede estar hecho mediante cuerdas subatómicas y vibracionales de energía; también la expansión del universo, que permite ponderar los límites del cosmos mediante las ondas gravitacionales; entre otros.