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'Le Clitoris': todo lo que siempre quisiste saber de este fabuloso órgano de placer (DOCUMENTAL)

Salud

Por: pijamsurf - 06/20/2017

Esta animación explora el universo de placer del clítoris

Le Clitoris es un multipremiado documental animado que nos llama a mirar de manera relajada el clítoris, su historia y su peculiaridad fabulosa como el único órgano dedicado exclusivamente al placer. Y es que el clítoris, que tanto ha sufrido en el patriarcado, es un órgano extraordinario, en algunos aspectos similares al pene, sólo que mucho más rico en terminaciones nerviosas, generalmente más grande y sin una función reproductiva.

El documental, realizado por un equipo de Montreal, nos señala que "lo que se ve es como un iceberg", apenas la punta de un universo de placer. El clítoris se extiende en la profundidad de su excitación. Si bien fue reconocido y visto de manera positiva en la antigüedad, donde el orgasmo femenino era recomendado, no fue identificado oficialmente hasta 1559 por el cirujano Realdo Colombo, algo así como el Colón de la geografía femenina. No obstante, el clítoris ha sido víctima de la politización del cuerpo, particularmente de la visión de la Iglesia y de la psicología freudiana, a partir de que en el siglo XIX se declaró que era un órgano inútil. De aquí, también, que se creara la idea de que el orgasmo y el pacer debían venir de la penetración vaginal, subsirviente al pene.

El poeta Octavio Paz se refirió al clítoris con derroche estético: "un obstinado botón eréctil escondido entre pliegues chorreantes", y también como "un rubí" y "una gota de fuego engastada en la noche" del pubis.

Por suerte, hoy en día el clítoris se empieza a reconocer y a celebrar cada vez más. 

 

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Nociones en torno a la manera de entender las enfermedades, como la exposición a ciertos hábitos y químicos, que la medicina convencional ha pasado de largo

La historia de la medicina occidental está vinculada enormemente al desarrollo de la ciencia. Pero bajo este desarrollo existe una filosofía, un modo de pensamiento, que dirige la comprensión y el entendimiento de las enfermedades. Como sabemos, sobre todo en los últimos siglos la ciencia ha estado muy ligada a la especialización (y a los intereses de las corporaciones) y pareciera entender el mundo de la salud desde una perspectiva poco integral.

Lo anterior ha hecho que se conformen grandes mitos sobre la salud, en gran parte como un proteccionismo de intereses económicos específicos, y también como un estigma de la especialización desbordante. Compartimos algunos ejemplos.

 

El cáncer no tiene qué ver enormemente con tu dieta, ni puede aliviarse con ella

La formación de cáncer está ligada al nivel de pH en la sangre y su rango normal fluctúa entre 7.3 y 7.45. La ingesta de comida muy ácida (comida chatarra, sobre todo) hace que a largo plazo disminuyan los niveles de pH en la sangre, lo que puede estar altamente vinculado con el cáncer. Así, se deslinda el problema de la dieta como quizá el factor principal que provoca cáncer, una gran paradoja. Ocurre lo mismo respecto al tratamiento, la dieta es básica e incluso teniendo cáncer es esencial mantener un pH sano a partir de los alimentos.

 

Cuando se alivian los síntomas, se alivia el problema

El flúor es inofensivo

Es un químico en el que pocas veces pensamos, pero está presente cada día, regularmente tres veces al día en la vida de millones de personas (sobre todo en la pasta de dientes y los enjuagues bucales). El mito dice que el flúor fortalece y detiene la caída de los dientes, pero esta relación no es del todo válida si consideramos que en países que usan menos este químico no es mucho mayor la cifra de caída de dientes. En cambio el flúor, según este análisis de 4 universidades mexicanas (y sólo por mencionar uno de los muchísimos estudios al respecto):

Diversos trabajos, tanto clínicos como experimentales, han reportado que el F provoca alteraciones sobre la morfología y bioquímica cerebral, que afectan el desarrollo neurológico de los individuos y, por ende, de funciones relacionadas con procesos cognoscitivos, tales como el aprendizaje y la memoria.

 

Los dispositivos son inofensivos

No se trata de estar paranoico, pero sí de ser conscientes y decidir nuestros hábitos en torno a ello. El uso excesivo de dispositivos, por ejemplo, es muy nocivo para el cuello y tu columna (si eres joven, ahora no lo sientes, pero en el futuro podrías resentirlo enormemente). Por ello, intenta ponerlos a la altura de tu cara, en lugar de bajar el cuello. Utilizar dispositivos antes de dormir quita el sueño, y ello a largo plazo puede ser muy nocivo para tu salud. También, distintos estudios vinculan el uso de este tipo de aparatos como tabletas, smartphones y laptops al reflejo de la luz ultravioleta del Sol, aumentando indirectamente la exposición de los usuarios a las longitudes de onda que causan cáncer.