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Cuando los sueños violentamente lúcidos son signos de demencia

Salud

Por: PijamaSurf - 06/13/2017

Los investigadores encontraron una relación sin precedentes entre sueños físicamente violentos y el riesgo de una enfermedad neurodegenerativa –tal como Parkinson o demencia– en edades avanzadas

El mundo onírico siempre se ha relacionado con el mundo inmaterial del inconsciente, sus símbolos se han convertido en respuestas trascendentales para el bienestar de un individuo. Por ello, y desgraciadamente, la ciencia no considera el estudio de los sueños un terreno preciso, a menos que se analicen las reacciones corporales y cerebrales mientras se duerme. Hasta ahora, que un grupo de científicos del Minnesota Regional Sleep Disorders Centre en Minneapolis –EE.UU.– logró relacionar los sueños con efectos físicos en el cuerpo.

Los investigadores encontraron una relación sin precedentes entre sueños físicamente violentos y el riesgo de una enfermedad neurodegenerativa –tal como Parkinson o demencia– en edades avanzadas. De alguna manera, expresan los científicos, estos sueños son como signos que advierten de una enfermedad inclusive décadas antes del diagnóstico. 

Si bien aún no se sabe con precisión cómo se genera este vínculo, los resultados de una antigua investigación confirman que los pacientes con sueños físicamente violentos tenían entre un 80 y 100% de probabilidad de desarrollar eventualmente un desorden neurodegenerativo. Para Carlos Schenck, experto en temas oníricos, a estos sueños raros se les conoce como REM desorden de conducta del sueño –RBD, por sus siglas en inglés– y hacen que las personas “exploten” en sus sueños: sueñan que golpean o patean mientras gritan o golpean su cama en un furor de violencia. 

“Por norma general”, explica Schenck, “conforme se da un seguimiento a largo plazo a este tipo de pacientes, es más probable que desarrollen un desorden neurodegenerativo”. Esto sucede porque durante el sueño REM, la actividad eléctrica del cerebro de estos pacientes es similar a la del estado de vigilia; sin embargo, no se sabe aún cómo son capaces de realizar acciones físicas que estén coordinadas con los sueños vívidos. 

Por ahora, los investigadores saben que el RBD puede aparecer a cualquier edad, que los hombres mayores son más susceptibles que las mujeres y los niños y que el responsable de mantener el REM activo es el tallo cerebral. Parece ser que esta área es la primera en enfermarse, y después se extiende el trastorno neurodegenerativo hacia otras áreas del cerebro. Hay quienes incluso consideran que el daño del tallo cerebral no está relacionado con desórdenes neurológicos, sino que es la causa inicial del malestar. 

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Estudios médicos muestran que se puede entrenar la mente para controlar el dolor crónico

Salud

Por: pijamasurf - 06/13/2017

La ciencia desarrolla métodos para eliminar el dolor a través del entrenamiento mental

En Estados Unidos y en algunas partes del mundo existe una epidemia por el consumo de opioides que se prescriben para eliminar el dolor crónico pero que a su vez tienen numerosos efectos secundarios. Evitar o reducir el dolor con técnicas de control mental, como la meditación, es algo que ha sido utilizado durante milenios en diversas partes del mundo, pero que hasta hace poco no era considerado como viable por la ciencia moderna.

Algunos estudios, como el de Brook Rehabilitation, reportan que después de 6 meses de tratamiento intensivo ocho de cada 10 pacientes lograron reducir significativamente sus niveles de dolor, y que sólo el 6% de los pacientes que dejaron los opioides regresaron a ellos después. Otros estudios han tenido resultados similares. El testimonio de Carl White es interesante en este sentido. White sufrió un fuerte accidente automovilístico que lo dejó con un extremo dolor de espalda; además sufre de depresión y otros achaques. Tomaba opioides y numerosas pastillas y aun así evaluaba el dolor en lo más alto de una escala del 1 al 10, y lo sentía todo el tiempo. Después de un programa de manejo de dolor, logró diminuir su dolor a un 3-4 en la misma escala.

Como sugiere el doctor Robert Gatchel de la Universidad de Texas, la creencia difundida antes era que el dolor era un asunto solamente físico "y entonces si removías algo, el dolor se iba, pero no es así en todos los casos, muchas veces el dolor se pone peor". Los nuevos investigadores reconocen que es importante aprender a "apagar el sistema de alarma" del cerebro. Las personas con dolor crónico tienen prendida esta alarma todo el tiempo y al enfocarse continuamente en su dolor, éste se va expandiendo y multiplicando.

Prestigiosas instituciones médicas como la Clínica Mayo ya tienen programas para el manejo crónico del dolor, en los cuales se utilizan aparatos de biorretroalimentación, psicoterapia, meditación, ejercicios y demás; el problema con esto es que pueden ser sumamente caros, de hasta 40 mil dólares. Esta cantidad puede ser un "dolor" insuperable para mucha gente. Existe, sin embargo, la posibilidad de acercarse a tradiciones milenarias que tienen herramientas para controlar la mente; si bien algunos individuos que tienen dolores intensos crónicos quizás no puedan reducirlos del todo, seguramente podrán aprender a lidiar mejor con ello y no dedicarle tanta atención --la atención obsesiva es la leña de un dolor. Aprender a meditar o afianzarse en una técnica como la respiración consciente, el yoga, el tai chi, el dharma budista y demás es mucho más económico y puede tener los mismos resultados en tanto que el dolor es resignificado y la mente aprende a relajarse, y así evita el estrés que recicla y hace que crezca el dolor.