*

X

Advirtieron a madre sobre daño cerebral de su hijo y hoy el joven está en Harvard

Sociedad

Por: Pijama Surf - 05/20/2017

Mediante 3 empleos simultáneos y un loable apoyo amoroso y técnico, Zou Hongyan retó al destino

Las historias extraordinarias no son sólo un detonante de asombro; en muchos casos, son también fuente invaluable para la transformación de paradigmas. Los humanos contamos con la intuición, una suerte de brújula que no en pocas ocasiones ha servido para eludir convenciones sociales que nos abruman, y también para aportar al mundo historias extraordinarias.

Un ejemplo de este tipo de intuición y, más aún, intuición de madre (y la perseverancia que le añadió), sucedió en el año de 1988 en China, en la provincia de Hubei, cuando Zou Hongyan dio a luz a su único hijo: Ding Ding.

Durante el parto las complicaciones hicieron que Ding casi se asfixiara, lo que afectó gravemente su cerebro. Con el bebé debatiéndose entre la vida y la muerte, los doctores sugirieron a Hongyan que lo dejara morir, ya que su vida estaría marcada por discapacidades mentales y una baja inteligencia. El esposo de Hongyan estuvo de acuerdo, pero ella optó por quedarse con el bebé, divorciarse su esposo y trabajar hasta en tres empleos simultáneos para mantener a Ding, dándose a la par el tiempo para ayudarlo con juegos y métodos didácticos para promover sus habilidades mentales, llevarlo a rehabilitación, y aprender a darle masajes musculares importantes para su desempeño motriz.

Hoy, con 29 años, Ding Ding no sólo se graduó en la la Escuela de Ingeniería y Ciencias Ambientales de la Universidad de Pekín, sino que también ha sido aceptado en Harvard. Ding describe a su madre como “mentora espiritual” y su “amiga cercana”. Una historia tan asombrosa como aleccionadora para confiar en el amor y la intuición como caminos imprescindibles de conocimiento.

Te podría interesar:

Este escándalo pone en evidencia a las aerolíneas

Sociedad

Por: PijamaSurf - 05/20/2017

Una lamentable escena de violencia que muestra la agresividad de las corporaciones actuales

Las líneas aéreas suelen abusar del tiempo y dinero de sus pasajeros. El mayor riesgo al transportarse en avión no radica en la posibilidad de sufrir un accidente aéreo sino en pasar un mal rato por culpa de sus políticas nefastas.

A principios de este mes, durante un vuelo de Chicago a Louisville, un vuelo con sobrecupo se volvió noticia luego de que algunos pasajeros subieran a redes sociales varios videos mostrando el abuso del que fueron víctimas.

A menudo las aerolíneas venden más boletos de los que tienen para un mismo vuelo, por lo que se ven obligados a ofrecer descuentos, estancias gratuitas, comida y otras cosas con tal de motivar a algunos pasajeros que ya abordaron a bajar del avión y ceder sus asientos a otros.

Tal fue el caso en este vuelo. Luego de que ningún pasajero se ofreciera, la aerolínea decidió seleccionar aleatoriamente a cuatro pasajeros y los bajó del avión de forma violenta.

Aquí uno de los videos:

 

De inmediato explotaron las redes, dejando esquirlas de furia e indignación por todas partes. Tristemente, la ley protege a empresas como United Airlines; los contratos de compraventa de las aerolíneas estipulan que ningún asiento está asegurado para nadie y que tienen plena libertad para decidir qué hacer con ellos.

La declaracion oficial de la aerolínea fue la siguiente:

El vuelo 3411 de Chicago a Louisville tenía sobrecupo. Después de que nuestro equipo buscó voluntarios, un cliente se negó a dejar la nave voluntariamente y se le pidió a las fuerzas de la ley que se acercaran a la puerta. Nos disculpamos por la situación del sobrecupo. Otros detalles sobre la evacuación del cliente tendrán que ser pedidos a las autoridades.

Es increíble la confianza y prepotencia con la que una compañía así se atreve a generar una declaración en un tono indiferente luego de un episodio violento.

Aunque el desenlace no siempre es el mismo, este tipo de situaciones se da frecuentemente en distintas aerolíneas alrededor del mundo.