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¿Sabías que tu cerebro procesa la soledad prolongada como dolor físico?

Salud

Por: pijamasurf - 04/05/2017

La soledad prolongada favorece el desarrollo de enfermedades y, neuronalmente, enciende las áreas asociadas al dolor físico

Hace poco salió a la luz un asombroso estudio que reveló que uno de cada cuatro estadounidenses adultos viven solos, y en Manhattan, por ejemplo, la cifra crece estrepitosamente a casi uno de cada dos. Esto es nuevo en la historia del mundo y coincide también con una época en la que, por primera vez en la historia, la mayor parte de la población vive en las ciudades.

Vivir solo puede sonar muy atractivo, sobre todo en la era de individualismo que vivimos ahora, donde pareciera que las satisfacciones (¿placeres?) son lo más importante. Y aunque podría asociarse a personas que saben estar consigo mismas y que han dejado de necesitar la compañía constante de otros (como la familia), en realidad la ciencia está comprobando que la soledad prolongada (incluso aunque tu personalidad propenda orgánicamente a ella) es procesada en tu cerebro como dolor físico.

Si en la historia del mundo el hombre siempre se movió en comunidad y con un fuerte nexo de pertenencia por medio de la familia, hoy las cifras apuntan a que hemos cambiado de forma de vida, pero no la necesidad de afecto como materia prima para el espíritu (de hecho, hay estudios que apuntan a que lo que nos hace más felices no es el dinero, la fama o el reconocimiento, sino las relaciones personales significativas).

La soledad prolongada no sólo causa dolor físico para tu sistema neuronal; diversos estudios muestran también la sorprendente relación del desarrollo de enfermedades o muerte más temprana en personas altamente solitarias. Enfermedades como el cáncer y ciertos males neurodegenerativos están asociados a la soledad.

El investigador John Cacioppo, de la Universidad de Chicago, lleva años estudiando la relación entre la soledad y nuestros mecanismos celulares. Entre sus hallazgos, publicados en su libro Loneliness: Human Nature and the Need for Social Connection, está que la respuesta inmunológica en nuestro cuerpo disminuye en las personas altamente solitarias.

Por su parte, en otro par de estudios Naomi Eisenberger, investigadora del Social Genomics Core Laboratory de la Universidad de California, encontró, por medio de un rastreo neuronal, que en las personas que se sienten desconectadas de otros se encienden las zonas del cerebro asociadas al dolor físico.

Hoy contamos con herramientas milenarias para afrontar el mundo desde momentos de soledad altamente benéficas, como la meditación. Sin embargo, todo apunta a que ello no basta: necesitamos de los demás, compartir, sentirnos parte de algo. Quizá es momento de dejar de sentirnos "todopoderosos" en nuestra individualidad para volver a la comunidad y estrechar lazos con otros. Tu salud lo exige. 

¿Por qué con la edad la resaca es cada vez más insoportable?

Salud

Por: pijamasurf - 04/05/2017

La ciencia te explica por qué para tu cuerpo es más intolerable el alcohol conforme envejeces

Si tienes más de 29 años y bebes, habrás notado que la potencia de tus resacas aumentó notablemente. No, no se trata de tu imaginación, de una etapa de tu vida o de tu cuerpo en particular. Con el tiempo, y más aún después de cumplir dicha edad, el organismo tiende a procesar cada vez menos el alcohol, y el resultado son esos tremendos dolores de cabeza (que incluso pueden llegar a durar hasta 3 días), náuseas, etcétera.

Estos son los motivos científicos de por qué con la edad las resacas se vuelven cada vez más insufribles:

 

  • Conforme envejeces, tu organismo se hace cada vez menos capaz de descomponer el alcohol. Ello genera que en tu cuerpo quede presente por mucho más tiempo un químico llamado acetaldehído, el cual provoca las náuseas, mareos y dolores de cabeza insoportables. Mientras más tomas, más de esta sustancia se queda en ti por más tiempo.
  • Luego de los 25 años, el cuerpo es cada vez menos efectivo para responder a los embates, desde un accidente hasta una resaca.
  • Retienes menos agua: la edad también merma la capacidad de hidratación del cuerpo, y aunque cumplas con la norma de hidratarte mientras bebes, el agua se queda menos tiempo en tu cuerpo y, en cambio, el alcohol permanece más tiempo allí.
  • La euforia que experimentas al tomar se sustituye aún con mayor potencia por un sentimiento de ansiedad y depresión.