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Estos son 10 de los animales más psicodélicos que habitan en el planeta

Ecosistemas

Por: PijamaSurf - 04/01/2017

Como si fuese una artista genio, la madre naturaleza produce animales y plantas no sólo geométricamente perfectas sino también coloridamente magníficas

Es sorprendente cómo la naturaleza genera tanta belleza de manera tan perfecta. Como si fuese una artista genio, la madre naturaleza produce animales y plantas no sólo geométricamente perfectas sino también coloridamente magníficas. En el caso de los animales, los colores llamativos pueden servir para tener la mayor posibilidad de cortejar a la hembra alfa –y por lo tanto, copular con ella– o contener los venenos más tóxicos del reino animal. Pero, ¿y si este tipo de colores se asemejan a los del lienzo de un artista en trance psicodélico?

Estos son algunos ejemplos de la belleza psicodélica de la naturaleza, que seguramente no conocías: 

 

Coracias caudatus (Kenia y Botsuana, en África)

 

Maratus speciosus

 

Hypselodoris bennetti

 

Synchiropus splendidus​ (sur de Australia)

 

Acharia stimulea

 

Agalychnis callidryas

 

Trichoglossus haematodus (Nueva Zelanda)

 

Mandrillus sphinx

 

Hapalochlaena lunulata

 

Odontodactylus scyllarus

La Fábrica, el maravilloso edificio que volvió a la vida después de 100 años

Ecosistemas

Por: PijamaSurf - 04/01/2017

Una gran obra arquitectónica que pone en entredicho la caducidad de los espacios

En 1973 Ricardo Bofill se encontró con un tesoro oculto: silos, chimeneas, 4km de galerías subterráneas, salas de máquinas, en fin, lo que para muchos era únicamente una vieja fábrica de cemento abandonada fue para él una misión de vida.

 

 

La fábrica está a las afueras de Barcelona y, para cuando Ricardo y su equipo la encontraron, el lugar ya requería de muchas reparaciones. Fue cerrada durante la primera guerra mundial y es del primer período de industrialización de Cataluña, construida en distintas etapas y ampliada según las necesidades de producción.

 

 

Bofill supo reconocer el magnífico y hermoso monumento que aún ahora es. Desde aquel entonces detectó tres corrientes artísticas que convivían en una misma construcción: el surrealismo (espacios paradójicos y absurdos, inútiles pero mágicos), la abstracción y el brutalismo.

 

 

Durante todo este tiempo Bofill trabajó arduamente, hasta convertir la fábrica en la espectacular vivienda que hoy es. Para él: “cualquier espacio puede adaptarse al uso que el arquitecto elija si es lo suficientemente hábil”.

 

 

Durante la primera etapa se hizo una deconstrucción parcial con dinamita y martillos --prácticamente, el lugar es una escultura amplísima.

 

 

Luego el arquitecto decidió comenzar a diseminar vegetación en su fachada: alguna escala y otra cuelga.

 

 

Después se hizo un plan para eliminar las funciones originales de cada espacio y reasignarlas según un programa hecho por el equipo.

 

 

Aún es un trabajo en proceso, y eso es parte de su encanto: siempre queda algo por hacer, siempre será una obra inacabada.

 

 

Bofill le ha dedicado gran parte de su vida, pero está seguro de que su visión cambiará el futuro. Él vive y trabaja aquí, junto con el resto de su estudio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estas chimeneas industriales --que algún día estuvieron llenas de humo contaminante-- hoy desbordan verde y son un ejemplo de lo que se puede lograr con visión y arrojo. Cualquier espacio viejo puede verse nuevo y hermoso con suficiente creatividad.