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Sueños placenteros, orgasmos mentales, risa sin fin: estos videos de autohipnosis prometen alterar tu conciencia

AlterCultura

Por: pijamasurf - 03/08/2017

La mente es un territorio desconocido pero maleable, al menos esa es una de las premisas que dan sustento a la hipnosis

La mente humana es sin duda uno de los territorios más complejos de cuantos conocemos. A la fecha y aun con toda la tecnología al alcance y el conocimiento acumulado en varios siglos de investigación, no sabemos bien a bien si la memoria es un registro fijo de sucesos o una reinvención constante de nuestras experiencias pasadas, por qué soñamos o si la autoconciencia y la identidad son realidades fácticas o invenciones de nuestro cerebro.

Con todo, si algo parece constante en todas esas capacidades es la maleabilidad. Quizá la mente nos parece compleja porque en cierta forma puede decirse que nunca es únicamente algo sino que está transformándose a cada instante y, paradójicamente, es en ese flujo móvil donde encontramos nuestras propias constantes: el yo, la sensación del presente, nuestro lugar en la realidad…

Si esto es así, si la mente cambia a cada momento, ¿es posible intervenir ese proceso a voluntad, a propósito? En parte, esa es la premisa de la hipnosis, una técnica célebre en el siglo XIX y que si bien poco a poco ha perdido su lustre aún conserva cierta aura de misterio, en la medida en que parece hacer girar la cerradura no tanto de la conciencia como del inconsciente, ese territorio oscuro, imprevisible y a veces desconocido que todos llevamos en nuestro interior.

Los videos que ahora compartimos se presentan como “tutoriales” de autohipnosis para inducir desde estados que podrían considerarse deseables (tranquilidad, manejo del estrés, etc.) hasta otros más bien imprevisibles (como una risa incontrolable, la inducción mental de un orgasmo o la sensación de haber consumido una droga, por ejemplo).

Cabe mencionar que los videos están hechos en inglés y, aunque buscamos algún video análogo en español, en general ninguno de los que encontramos se asemeja a éstos. Con todo, nos parece que las narraciones están hechas en un inglés sencillo y asequible. La lista completa, por cierto, se encuentra en este enlace.

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El maestro budista Tony Karam explica el significado de este festival:

El festival del Losar es considerado el más significativo de todos los festivales tibetanos, siendo celebrado también en otros países como la India, Bután y Nepal. Es caracterizado por su música, danzas y un espíritu festivo en general. Uno puede ser testigo de diferentes tradiciones y rituales para marcar la ocasión religiosa. Se celebra durante 15 días, de los cuales los primeros tres son los más significativos. Los budistas lo hacen como una victoria del bien sobre el mal, simbolizando una purificación y renovación de todo; Losar es un tiempo para hacer votos y crear nuevas aspiraciones de cambio.

Tradicionalmente, en esta festividad el Dalái Lama consulta al oráculo de Nechung, reforzando la dirección en el dharma. 

Esta festividad incluye a las cuatro grandes escuelas tibetanas y a la religión indígena del Tibet, el bön, que ha incorporado también ciertos rasgos budistas o cuyas profundas similitudes se pierden en la noche del tiempo. Tenzin Wangyal narra así una de las celebraciones:

Durante el Losar, la celebración tibetana del Año Nuevo, no tomamos champán para celebrar. En cambio, vamos a una fuente de agua local a realizar un ritual de gratitud. Hacemos ofrendas a los nagas, los espíritus del agua que activaron el elemento agua en el área. Hacemos ofrendas de humo a los espíritus locales asociados con el mundo natural alrededor de nosotros. Creencias y conductas como las nuestras evolucionaron hace mucho tiempo y son vistas como primitivas en Occidente. Pero no son sólo proyecciones de los miedos humanos hacia el mundo natural, como algunos antropólogos señalan. Nuestra forma de relacionarnos con los elementos se origina de la experiencia directa de su naturaleza sagrada interna y externa que han tenido grandes maestros y personas comunes. Llamamos a estos elementos tierra, agua, fuego, aire y espacio.