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5 horas, 92 canciones: la playlist de las películas hechas por Quentin Tarantino

Arte

Por: pijamasurf - 03/09/2017

El emblemático universo musical de Tarantino en una sola playlist

La música es compañera indisociable del cine. No siempre, eso es cierto, y si hacemos caso a Tony Zhou, editor independiente cuyo canal para aprender a ver cine hemos reseñado en Pijama Surf, la música en las películas no sólo es cada vez menos relevante sino, tristemente, también es cada vez más homogénea, según explica en este video:

Con todo, ciertos directores conservan aún esa tradición de hacer de la música un recurso cinematográfico, una herramienta más en esa comunicación delicada, creativa y sorprendente que ocurre cuando asistimos a una película. Si además pasa que el artífice de la cinta es un melómano consumado, la coincidencia es notable, pues a una buena película usualmente se suma un buen soundtrack.

Tal es el caso de Quentin Tarantino, quien un poco como Stanley Kubrick o Woody Allen (guardada toda proporción), ha hecho de la música empleada en sus películas parte de su sello como director. Por ejemplo, basta escuchar las primeras notas de “Miserlou”, el emblemático surf de Pulp Fiction (1994), para pensar de inmediato en John Travolta y Uma Thurman.

A manera de curiosidad o de homenaje compartimos ahora esta playlist de 92 canciones, casi 5 horas, que compila ese compacto universo musical seleccionado por Tarantino para sus filmes.

Una compañía que, quizá no por casualidad, invita a cierta irreverencia, cierto atrevimiento, cierta forma de vivir la vida más cerca de sus márgenes, donde ocurre realmente lo memorable o lo inesperado.

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Ondalinda x Careyes: el exclusivo festival en un punto paradisíaco del Pacífico mexicano

Arte

Por: pijamasurf - 03/09/2017

Este evento es una celebración de la vida y el espíritu, una congregación de personas afines que buscan encontrar la inspiración, la belleza y la fuerza espiritual para transformar el mundo

El festival Ondalinda x Careyes, apenas en su tercera edición, es sin duda uno de los más exclusivos y atractivos de México. La revista Vogue lo ha llamado el nuevo (y deluxe) Burning Man, pero mientras que la ciudad itinerante de Black Rock ha crecido hasta el punto de albergar unas 70 mil personas en los últimos años, en esta playa del Pacífico mexicano el aforo es limitado y aunque el festival se está expandiendo, se esperan menos de mil personas.

El festival pretende algo mucho más que poner unos DJs en la playa y pasarla bien un rato. Los 4 días del evento, del 8 al 12 de noviembre, son una celebración de la vida y el espíritu, una congregación de personas afines que buscan encontrar la inspiración, la belleza y la fuerza espiritual para transformar el mundo, según las palabras de sus fundadores, Lulu Luchaire y Filippo Brignone. De acuerdo con Luchaire, que trabajó en Apple y luego se retiró a Todos Santos (Baja California), la idea detrás del festival es reconectarse con la cultura ancestral. El festival pone un especial énfasis en el arte indígena y en los conocimientos chamánicos y medicinales de estas culturas. Cada año, se celebra a cierta etnia (el año pasado fueron los purépechas). El festival cuenta con una galería de arte en la que venden pinturas de artistas indígenas. Y las ganancias son donadas a diferentes comunidades indígenas.

Este año el tema del festival son los alebrijes, en el sentido de ser "animales espirituales personales" y de la conexión que tienen diferentes tradiciones con los animales, en los que encuentran sabiduría, guía y una posibilidad simbólica de transformación.

El line up cuenta con artistas como Oceanvs Orientalis, Nick Barbachano, Viken Arman, Goldcap y KMLN, entre otros.

El boleto al festival llega a costar casi mil 400 dólares, los cuales no incluyen el alojamiento. Así que no es barato, pero no hay duda de que los asistentes serán agasajados con música, paisajes, gastronomía, arte, espectáculos de luz y sonido y demás banquetes multisensoriales. El festival está asociado con Mayan Warrior, el famoso carro alegórico fiestero que todos los años acampa en Burning Man. Cuenta además con temazcales, sesiones de yoga y otras bondades.

Para volar alto a este festival de máximo deleite sensorial, las tarjetas American Express te ofrecen la posibilidad de pagarlo de contado o en parcialidades, además de su servicio 24/7, diseñado para resolver imprevistos en viajes. No vivas esta experiencia sin ellas.