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Acceder a la deep web es más fácil de lo que pensabas

Es enorme la cantidad de información que circula por Internet, cada uno de nosotros necesitaría más de una vida para recorrer todos los pasillos de esta laberíntica base de datos. A pesar de esto, apenas conocemos una pequeña pieza de este complejo rompecabezas. Existe una gran zona inexplorada, la llamada deep web, que contiene miles de páginas e información de todo tipo.

La mayoría utiliza navegadores que permiten el acceso a páginas comerciales y bien conocidas. Un buscador como Google, que para muchos es la mayor cantidad de información reunida, tiene indexadas alrededor de 8 billones de páginas. Parecen muchas pero, en contraste, se estima que la deep web es hasta 500 veces mayor que la web convencional.

Mucho se habla de la información ilegal y las actividades delictivas (asesinatos a sueldo, venta de drogas, tráfico y prostitución) que suceden en este lado de la red y, aunque esto pueda ser verdad, existe toda clase de páginas con información útil pero de acceso restringido como bibliotecas de distintas universidades, sitios privados que requieren contraseña, redes internas de empresas y un largo etcétera.

La web convencional sólo muestra información previamente indexada, esto significa que no busca en la totalidad de la red sino que elige las opciones que están más a la mano.

Es relativamente sencillo comenzar tu aventura a través de esta selva descargando TOR, el navegador que protege la identidad de sus usuarios, creado bajo la certeza de que todos tenemos derecho al anonimato, a no ser vigilados y a que nuestra información no sea utilizada con fines comerciales o ideológicos.

Llamado así por sus siglas en inglés, The Onion Router contiene dominios .onion que garantizan la privacidad tanto de los sitios como de sus visitantes. Funciona haciendo viajar la información de manera nodal, su ruta es aleatoria e irrastreable. En consecuencia, la experiencia de navegación puede resultar mucho más lenta en comparación con los navegadores convencionales.

Una vez que se accede a la deep web, lo que sigue es saber a dónde ir. A menos que conozcas la dirección de un sitio al que te interese ir, una buena opción para conocer los temas y sitios contenidos en esta vasta red es The Hidden Wiki, que contiene algunos links de sitios con distintos temas.

 

 

Otro truco es acceder directamente a información en lugar de obtenerla de medios electrónicos. Esto se logra colocando junto al término buscado la palabra database o base de datos, así podrás buscar de entre varias opciones que arrojará el buscador.

Explorar la deep web es apasionante, pero recuerda tener cuidado con lo que te encuentres.

Al parecer pasar mucho tiempo frente a las pantallas de la tecnología digital tiene efectos similares a ciertas drogas "duras"

No hay duda de que uno de los problemas de salud más grandes que enfrentará el mundo en las próximas décadas es el abuso de la tecnología digital. Según ciertos investigadores el Internet, los videojuegos, los constantes mensajes de los smartphones y próximamente la realidad virtual son un arsenal de estímulos que pueden comprarase con drogas "duras". Esto en tanto que estimulan nuestras áreas neurales de recompensa (el circuito de dopamina), como las drogas, pero también porque al igual que algunas drogas proveen una especie de entretenimiento inmersivo que puede ser adictivo.

De acuerdo con el doctor Nicholas Kardaras, director de una importante clínica de rehabilitación en Estados Unidos y profesor de medicina en el centro Stony Brook Medicine, el 'tiempo de pantalla' esta correlacionado con comportamientos adictivos entre los niños y adolescentes y esta adicción no es más fácil de tratar que la misma heroína. Kardaras es el autor de un nuevo libro, Glow Kids, en el que analiza este preocupante fenómeno.

Según reportes de la Academia Americana de Pediatras, los niños de entre 8 y 10 años pasan 8 horas al día con diferentes medios digitales y los adolescentes pasan 11. Uno de cada tres niños empieza a usar tabletas o smartphones antes de que pueda hablar, y datos de la doctora Kimberly Young sugieren que en Estados Unidos el 18% de los usuarios de Internet de edad universitaria sufre de adicción a la tecnología. 

Tal vez los términos "heroína digital" o "cocaína electrónica" (usados por el doctor Peter Whybrow) son un poco fuertes. Seguramente pasar 11 horas frente a una pantalla no es exactamente igual para el cerebro que inyectarse heroína, pero si tomamos en cuenta la cantidad de personas que están volviéndose adictas a este "fármaco digital" es entendible que suenen las alarmas. 

Kardaras plantea que en algunos casos es necesario realizar un detox o una dieta sin 'tiempo de pantalla', algo que es sumamente difícil en nuestra sociedad. Esto es importante incluso para que los sistemas nerviosos hiperestimulados se puedan restablecer. En el caso de los niños recomienda medidas como pueden ser usar una computadora de escritorio, evitar el uso de laptops y tabletas en la recámara, cenas sin pantallas y en general ciertas restricciones que pueden ser bien llevadas con actividades alternativas.