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¿Esta medicina podría causar el fin de la industria farmacéutica?

Salud

Por: PijamaSurf - 02/28/2017

En palabras de Jordi Domingo (psiquiatra biologista conductal clásico del Cottolengo de Cataluña, España): “curo más con el amor que con los fármacos, así que combino ambas cosas”

En los últimos años investigaciones como las de Bruce Perry, António Damásio y Daniel J. Siegel, entre otros, han tratado de demostrar el impacto del vínculo afectivo sobre la salud mental. Para estos científicos, el apego aquella sensación de calor entre humanos, posee la clave para reducir síntomas relacionados con trastornos mentales y enfermedades psicosomáticas.

De acuerdo con ellos, en las primeras décadas del siglo pasado un niño entraba en contacto físico con alrededor 17 personas a lo largo de su crianza –padres, hermanos, abuelos, tíos, amigos…; actualmente, los niños entran en contacto físico con alrededor de cuatro personas en general. Esta diferencia ha impactado tanto en la preconcepción del amor como en la regulación de emociones como la angustia, el estrés y la tristeza, es decir que si antes el contacto constante con otros enseñaba a regular emociones, ahora la ausencia de contacto facilita el desencadenamiento de trastornos mentales.

En palabras de Jordi Domingo, psiquiatra biologista conductal clásico del Cottolengo de Cataluña, España, “curo más con el amor que con los fármacos, así que combino ambas cosas”. ¿Se trata entonces de que las muestras sinceras de afecto tienen una mayor eficacia que los fármacos?

Aunque la industria farmacéutica no posee una buena imagen, es verdad que algunos casos psiquiátricos con causas orgánicas requieren el apoyo de la química. Pero para Domingo, al hablar específicamente de la epidemia de ansiedad que azota numerosas partes del mundo, ésta se debe realmente “a la falta de valores. La clave está en potenciar tu alma, la capacidad de amar y de dar”, esto es, ser capaces de tener horas de autocuidado (sin llegar a la condescendencia) y de demostrar ese amor a aquellas personas más cercanas.

No obstante, Domingo lo ha advertido repetidamente entre sus pacientes: “La clase media venida a menos sobrevivimos entre interminables obligaciones. Ese exceso de obligaciones y trabajo nos impide crecer espiritualmente”. Y ante el exceso de los deberes, “olvidamos que nacemos con la felicidad dentro. Crecemos y la buscamos fuera, y así pagamos el entusiasmo y la satisfacción de dar lo que tenemos. Desesperados, hacemos meditación para reducir nuestra ansiedad, pero en general no para crecer”.

Por ello es importante, reiteradamente, aprender conductas de autocuidado al darle al trabajo un límite y a las amistades y familiares atenciones cuando sea saludable y recíproco, así como al disfrutar de los pequeños momentos como sentir el calor en las manos de la taza de café a la luz de la tarde, entre otros. Eso pondrá en práctica “nuestra generosidad, paciencia y capacidad de comprensión para desarrollarlas; esto es crecimiento interior”.

No es novedad, el amor es “la mejor medicina para acabar con la propia ansiedad o depresión”; ya sea a las plantas, a las mascotas o a la gente –cuando lo merecen. Porque, según Domingo, “amor es dar”, sin condicionar a recibir ese cariño de regreso; y si la otra persona no da muestras de afecto, “el otro será el desierto, no tú”, pues uno mismo estará lleno de sí mismo.

Domingo habla desde su experiencia como psiquiatra, en donde más de 55 mil pacientes se curan con pastillas, psicología y amor: “Son enfermos que viven encerrados en sí mismos, esquizofrénicos graves, pero responden al amor. […] Doctor –me dicen–, que usted quiera que yo esté bien me da fuerza para estar bien”. Porque eso sí, no cualquier amor tiene la clave para curar ansiedades y depresiones, sino uno que viene de lo más puro y profundo: uno que nos enseña a ser bondadosos y generosos con el otro, sin etiquetas ni posesiones, pacientes y comprensivos, empáticos y asertivos.

Ecoterapia: el nuevo tratamiento que los médicos están prescribiendo

Salud

Por: Pijama Surf - 02/28/2017

Se dice que la ecoterapia brinda numerosos beneficios a nivel físico, emocional y espiritual

Para Nicholas Spitzer, profesor de neurociencias en la Universidad de California y editor de BrainFacts.org, existen numerosos mitos sobre cómo potenciar el funcionamiento del cerebro –como el efecto Mozart: escuchar música del compositor durante el embarazo, lactancia e infancia. Sin embargo, son muy contadas las actividades que realmente ayudan a mejorar el funcionamiento cognitivo. 

 

Según el autor, si bien todos mitos poseen poco fundamento real, las actividades como el ejercicio en bosques, la interacción social y la dieta son indispensables para el mejoramiento no sólo cognitivo sino también para la salud general. De hecho, hay una nueva tendencia llamada ecoterapia en la que se receta ir al bosque como parte del tratamiento medicinal, lo cual nos lleva a cuestionarnos: ¿qué beneficios trae el bosque a la salud? 

 

A continuación te compartimos lo que dice la ciencia sobre pasar tiempo en la naturaleza: 

 

– El sunbathing, earthing, grounding y forest bathing brindan una mayor diversidad microbiótica, influyendo positivamente en el funcionamiento del cuerpo y mente; regeneran las células neuronales en la región del hipocampo, mejorando las habilidades cognitivas como la memoria y el aprendizaje. 

 

– Reduce la negatividad. Al vivir en un medio ambiente cargado de estrés y cargas de electrodomésticos, entre otros, es común que se concentren demasiado los pensamientos negativos expresados en ansiedad, depresión o bipolaridad. La naturaleza impacta positivamente en la mente, como un botón de reset que reduce significativamente los pensamientos obsesivos y negativos. De hecho, de acuerdo con un estudio realizado por la Universidad Stanford, caminar durante 90 minutos en un entorno natural disminuye considerablemente los niveles de rumiación y negatividad, así como la actividad neuronal en la corteza prefrontal –región asociada con enfermedades mentales. 

 

– Incentiva la creatividad. Según un estudio realizado por Ruth Ann Atchley y David L. Strayer, el forest bathing incrementa la creatividad en la resolución de problemas complejos hasta en un 50%, es decir, estar en contacto con la naturaleza y en ausencia de tecnologías permite enfocar nuestra completa atención y enfoque a aquello que nos puede estar perturbando. En otras palabras, reduce la fatiga mental, calma la mente e incrementa la creatividad. 

 

– Domina el trastorno de déficit de atención. Se trata de un trastorno caracterizado por problemas con la concentración, que puede llegarse a conllevar hiperactividad e incluso dificultad para controlar los impulsos. De acuerdo con Frances E. Kuo y Andrea Faber Taylor, exponerse a actividades al aire libre reduce significativamente los síntomas del TDA(H). 

 

– Estimula la capacidad intelectual. Además de quemar entre 400 y 700 calorías por hora, correr en el bosque ayuda a mantener las células nutridas y sanas. En un informe presentado por investigadores de la Universidad de Columbia  Británica se confirmó que ejercitarse al aire libre –de la naturaleza– mejora la memoria y la habilidad cognitiva, incrementando el volumen del hipocampo. 

 

– Se recomienda como tratamiento de apoyo para casos de estrés, ansiedad y depresión. Se le llama ecoterapia, y ayuda a reducir los niveles de los trastornos del estado de ánimo. El Instituto Golden Gate ha propuesto la ecoterapia mediante su programa Healthy Parks, Healthy People –Parques saludables, gente saludable.