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El artista Mitch Boyer realizó estos montajes fotográficos para evidenciar el contraste un poco irónico entre la valentía de ciertos perros y lo reducido de su tamaño

Quienes se hayan cruzado en la vía pública con varios y distintos perros de casa reconocerán una constante: casi sin variación, las razas más aguerridas suelen ser las de menor tamaño. Una situación paradójica, sin duda, pues las dimensiones más bien reducidas del animal –digamos, un chihuahua, un schnauzer miniatura, quizá incluso un pomeranian, sus dimensiones, decíamos, contrastan vivamente y aun risiblemente con la valentía sin límites que demuestran, el coraje, cabría decir quizá que su agresividad, según se demostró en un estudio reciente.

Con humor, el artista Mitch Boyer realizó una serie de montajes fotográficos que retratan la ironía de ser protegido con tanto empeño por un perro de raza tan pequeña. En específico, Boyer posee una dachshund de nombre Vivian que, como sus compañeros en medidas, destaca también por no arredrarse ante nada, sin importar que viva en la gran ciudad de Nueva York o, quizá sería mejor decir, sobre todo por vivir ahí, en donde tantos peligros acechan y ponen en riesgo a su desvalido dueño.

Las imágenes son ingeniosas y sumamente emotivas pues dejan ver que, en cierto modo, los perros saben corresponder con creces al cuidado que se les da, sin importar su tamaño ni su condición.

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Escarabajos utilizan la luz de la Vía Láctea para guiar sus movimientos

Ecosistemas

Por: Pijamasurf - 02/10/2017

Escarabajos peloteros mueven sus pelotas de mierda en sintonía con la luz de la galaxia

Muchos animales utilizan los cuerpos celestes para navegar la Tierra, pero seguramente uno de los fenomenos de astronavegación más sorprendentes fue descubierto hace un par de años. Investigadores de la Universidad del Witwatersrand en Sudáfrica descubrieron que los escarabajos peloteros utilizan la Vía Láctea para orientarse.

Estos legendarios insectos que cargan su propia pelota de excremento se guían por la luz de la galaxia. Para esta especie, poder moverse en línea recta es vital en el acto de enterrar el excremento que luego será alimento para sus bebés y para escapar de otros escarabajos que quieren robar su pelota. El descubrimiento fue fruto de la interrogante de cómo estos insectos podían rodar rectamente una pelota en noches sin luna. Esto hizo que los investigadores consideraran la posibilidad de que utilizaban la luz de las estrellas.

Para el experimento en cuestión se llevó a los escarabajos al Planetario de Johannesburgo y se hicieron pruebas en las que se descubrió que los escarabajos sólo podían orientarse de manera efectiva cuando estaba presente la Vía Láctea. Cuando se bloqueó el acceso a la luz, los insectos rodaban sus pelotas sin rumbo.

El escarabajo pelotero es el primer animal que se comprueba que utiliza la Vía Láctea como parte de un mecanismo biológico. 

La investigación evoca en cierta forma al dios Jepri, la deidad solar egipcia representada como un escarabajo. Los egipcios hicieron la conexión simbólica entre el acto de rodar bolas de excremento del escarabajo y el movimiento del Sol en el firmamento, y también de la regeneración y el renacimiento en el hecho de que los jóvenes escarabajos emergen de los huevos dentro del excremento ya formados. Sería interesante investigar si esta deidad tenía alguna relación también con la Vía Láctea, la cual para los egipcios estaba conectada con el río Nilo en la analogía del macro y el microcosmos.