*

X

Estas son todas las referencias cinematográficas de "La La Land" (VIDEO)

Arte

Por: pijamasurf - 01/25/2017

"La La Land" nos recuerda que el cine de Hollywood ha sido siempre una gran máquina productora de fantasías

La historia del cine es indisociable de lo que acontenció en los estudios de Hollywoood, tanto, que a partir de las producciones de esa industria surgió incluso una forma específica de hacer cine, una especie de ethos que aun repartido en distintos géneros –comedia, terror, acción, etc.– otorga una suerte de unidad a todas esas cintas, una especie de “denominación de origen” como la que tienen ciertas bebidas alcohólicas o algunos alimentos.

En este sentido, el género musical fue en cierto momento uno de los sellos distintivos del cine hollywoodense y también una realización del espíritu que lo animaba: el cine como materialización de ciertas fantasías específicas o, para decirlo de manera un tanto más cínica, el cine como una máquina que nos muestra qué desear y cómo desearlo. Las películas musicales son la cima de esa intención, el fantaseo supremo en torno a cómo debe ser el amor, la relación de pareja, el desarrollo de una relación, etcétera.

Estos párrafos nos sirven para compartir ahora una videoedición notable en la que se comparan ciertas escenas de La La Land (Damien Chazelle, 2016) con las películas musicales clásicas a las que se hace homenaje en dicho filme. Como sabemos, por estos días La La Land está llamando considerablemente la atención, especialmente entre la audiencia, toda vez que se ha ganado ya los reconocimientos de la crítica.

Y es que el cine también es eso: una gran máquina en donde los sueños se encuentran en circulación constante, presentes y olvidados, recuperados a veces, atentos al instante en que un descuido nos hace volver a soñar de esa manera.

Te podría interesar:

Por esto llamaron a William Mortensen el “Anticristo” de la fotografía

Arte

Por: pijamasurf - 01/25/2017

Este singular explorador regresó de las regiones más tétricas del alma humana con perturbadoras fotografías

Como en otras artes, en la historia de la fotografía también existe un capítulo que bien podría encontrarse en los anaqueles de lo prohibido y lo censurado. Una zona en la que se encuentran fotógrafos transgresores, problemáticos, heterodoxos, artistas que supieron encontrar lo sublime y lo bello no en lo luminoso, sino en la oscuridad; no en la jovialidad de la vida, sino en su decadencia; no en aquello que todos celebran, sino justamente ahí donde la mayoría opta por retirar la vista.

En ese territorio, pocos fotógrafos tan destacados como William Mortensen, un artista del lente a quien su colega Ansel Adams llegó a llamar “el Diablo” y “el Anticristo” de la fotografía, títulos en correspondencia con su sombría inclinación por motivos visuales fuera de la norma.

Mortensen desarrolló su obra entre 1930 y 1960, 3 décadas de labor en las que además de las características mencionadas se apegó al llamado “pictorialismo”, en el cual los recursos de la fotografía (enfoque, exposición, luminosidad, revelado, etc.) se explotaban lo más posible para lograr una “imagen dentro de la imagen” o, dicho de otro modo, una expresión más allá de la mera toma, todo esto con el añadido de una filosofía artística cercana al Romanticismo del siglo XIX.

Juana la Loca

 

La muerte de Hipatia

 

El pozo y el péndulo

["aquello que nos atemoriza nos atrae inevitablemente, y no podemos retirar la mirada de eso que nos aterroriza" –Mortensen]

 

L'Amour

 

Belphegor

[En demonología, Belphegor es uno de los siete príncipes del Infierno, el encargado de hacer que alguien descubra algo, seducido por las riquezas y el trabajo fácil; Mortensen cultivó un amplio interés por el ocultismo, al grado de que llegó a planear una enciclopedia de prácticas demoníacas y de brujería]

 

El hechicero

 

En Mortensen, las imágenes resultantes de esta forma de ejercer la fotografía conforman un álbum maldito, un recorrido tétrico por la deformidad, el crimen, la belleza mórbida, el sufrimiento y otras regiones intolerables e incluso odiosas, pero no por ello menos humanas.

 

El poseído

 

William Mortensen como Maquiavelo

 

William Mortensen, autorretrato

 

Venus y Vulcano

 

En Pijama Surf: La Universidad de Harvard ofrece gratis este curso en línea de fotografía

En Internet: Monsters and Madonnas: Looking at William Mortensen