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Johanna Watkins padece un síndrome que le produce alergia a numerosas cosas, incluyendo su cónyuge

Aunque pueda sonar como una analogía de una condición que muchas mujeres y hombres experimentan frente a sus parejas alrededor del mundo, en el caso de Johanna Watkins es literal. Esta mujer de Minnesota tiene un extraño síndrome de activación celular, el cual provoca que su cuerpo reaccione negativamente al contacto con numerosas cosas, incluyendo su esposo. 

El espectro de reacciones alérgicas que Watkins experimenta es bastante amplio, desde irritación en la piel y dolores en los huesos hasta desvanecerse o entrar en estado de shock. Curiosamente no es alérgica al contacto con su hermano y hermana pero, lamentablemente, la interacción con su cónyuge le implica múltiples malestares. 

Scott y yo tratamos de mirar juntos un programa. No podemos estar en la misma habitación porque soy alérgica a él, pero él se pone tres pisos abajo de mí, en un cuarto con su laptop y yo en la mía, y miramos el mismo show al mismo tiempo y mientras nos tentamos sobre lo que estamos viendo.    

Hasta ahora ninguno de los tratamientos explorados por los médicos ha arrojado resultados satisfactorios para contrarrestar la trágica condición de Johanna. El Mast Cell Activation Syndrome que padece esta mujer de 29 años provoca que las células del cuerpo que están programadas para protegernos contra las amenazas del ambiente comiencen a atacar al propio organismo.

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Salud

Por: PijamaSurf - 01/22/2017

Las bondades de una de las actividades más simples reveladas a través de un importante estudio

Puede que la vida sedentaria frente al escritorio a la que actualmente están condenadas millones de personas contribuya como factor decisivo en el desarrollo de varios tipos de enfermedades, pero esta no es una razón para simplemente darse por vencido frente a ello y esperar a que lo inevitable suceda.

Un estudio reciente, auspiciado por varias instituciones entre las que se encuentran la Universidad de Colorado, el Instituto de Desempeño Humano Johnson & Johnson y el Centro de Investigación sobre Obesidad y Nutrición de Colorado, exploró las reacciones físicas y psicológicas de los individuos ante una jornada completa sin ningún tipo de actividad física y las contrastó con las obtenidas a partir de un día laboral con pequeños descansos para caminar.

Empezaron invitando a un grupo de 30 voluntarios, todos trabajadores sedentarios, para que respondieran algunas preguntas y se realizaran estudios para evaluar su salud. Entre otras cosas, se analizó su presión arterial y sus niveles hormonales de estrés. También se les pidió que indicaran en una escala de 1 a 10 qué tan vigorosos o cansados se sentían, su estado anímico y qué tanta hambre o no tenían. Luego jugaron algunos juegos para evaluar su capacidad de respuesta, concentración y decisión.

Después de varias visitas consecutivas a la clínica, simularon una jornada laboral de 6 horas en las que sólo se permitía despegarse del escritorio para ir al baño. Al día siguiente esta misma jornada inició con una caminata de 1/2 hora. En un tercer simulacro, los voluntarios se tomaban 5 minutos de cada hora para caminar en una caminadora.

Al inicio y fin de cada una de las sesiones se les pidió a los voluntarios que respondieran cuestionarios similares a los ya descritos sobre su ánimo, energía, fatiga y apetito. También se extrajo sangre para medir nuevamente sus niveles hormonales de estrés y se repitieron las sesiones de juego.

En casi todas las mediciones el estado de los participantes mejoró, se sentían más enérgicos con la actividad física mínima sin importar si ésta se hacía en una sesión larga antes del trabajo o en pequeños lapsos a lo largo del día.

Sin embargo, en otros factores quedó demostrado que durante las jornadas con pequeños descansos para caminar los trabajadores se sintieron menos fatigados, más vigorosos, felices y su hambre disminuyó considerablemente. Curiosamente, los exámenes cognoscitivos y de estrés se mantuvieron en los mismos niveles sin importar la presencia o ausencia de actividad física.

Prácticamente algo tan sencillo como caminar durante 1/2 hora a diario, ya sea de una sola vez o repartida a lo largo del día, reporta beneficios en el bienestar de aquellos que requieren cumplir con un trabajo sedentario. Un buen propósito para este nuevo año puede ser el de levantarse del escritorio más seguido.