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Entre el shock y la nostalgia: este cartel reúne a todas las figuras que murieron en 2016

Sociedad

Por: pijamasurf - 12/29/2016

Pocos años como este 2016 han concentrado la muerte de tantas figuras e iconos culturales; los vamos a extrañar

La impermanencia es lo único permanente, y el desapego es un ingrediente fundamental para vivir en paz. Sin embargo, cuando las personas especiales se marchan de este mundo se experimenta, al menos transitoriamente, un vacío en nuestras vidas. Obviamente esto aplica en principio para nuestros seres queridos y compañeros de vida, pero también existen figuras que por su peso en el imaginario, y en parte porque llegamos a entablar lazos emocionales con ellos, han tenido un papel importante en nuestra existencia y su pérdida genera un sentimiento extraño pero genuino, una suerte de nostalgia. 

En este 2016 se marcharon muchas de estas figuras, personajes que a distancia acompañaron a millones durante sus respectivos caminos y que hoy ya no están en este plano. Apenas comenzaba el año y ya ocurría, cual funesto presagio, una de las muertes que más calaron: David Bowie, el aristócrata galáctico que dejó su cuerpo físico el 10 de enero. A este suceso precederían muchos, muchos más, desde Fidel Castro y la arquitecta Zaha Hadid hasta el gran Muhammad Ali, Prince, el escritor Harper Lee, Johan Cruyff o la princesa Leia (Carrie Fischer). 

El eco mortuorio de 2016 fue condensado por el artista Chris Barker en un conmovedor cartel que, aludiendo a la legendaria portada del álbum Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, muestra 58 notables decesos registrados durante este año –contando a Estados Unidos y al chocolate Toblerone, entre figuras no humanas, y faltando incluir a George Michael, a Fischer y a su madre, la también actriz Debbie Reynolds, además de al ídolo mexicano Juan Gabriel.

 

7 rasgos de que estás inmerso en una relación de pareja abusiva

Sociedad

Por: pijamasurf - 12/29/2016

Las relaciones sentimentales con atisbos patológicos son más comunes de lo que imaginamos; es más, podríamos estar coprotagonizando una

El mundo es una selva. Tal vez por eso, entre otras razones, tendemos a buscar hacer equipo con otra persona y establecemos una relación de pareja. Esa otra persona representa un punto de calma, de confianza, de apoyo y equilibrio; retrata de un oasis, imperfecto pero precioso, en medio de la incertidumbre y el oleaje propio de la vida. 

Por diferente motivos, con relativa frecuencia las relaciones de pareja terminan teniendo poco que ver con la descripción anterior. En cambio, actúan como invernaderos donde germinan los miedos, traumas y complejos de los involucrados y entonces el potencial oasis se transforma en un microinfierno, germinando dinámicas harto destructivas para una o ambas partes. Pero aun cuando esto ocurre muchas veces los involucrados no logran percibirlo y simplemente se mantienen ahí, lastimándose y deshonrando el que podría ser el sentido original de que dos personas construyan una pareja. 

Más allá de lo lamentable que lo anterior pueda ser, es importante recalcar que en algunos de estos contextos se llega a violaciones más graves de los derechos, la humanidad o incluso la integridad de los involucrados. Muchas veces la mujer termina siendo la víctima en esta dinámica, sobre todo en entornos culturales asociados al machismo; sin embargo también debemos aclarar que también existen casos, y múltiples, en los que el hombre acaba siendo el victimado.

La importancia de detectar estas dinámicas y de idealmente romperlas es que así no sólo se evitan malos ratos, también se neutralizarán amenazas que pueden dañar, y mucho, la salud emocional, e incluso física, de los involucrados –y esto lo enfatizamos a propósito de las urgentes campañas que recién se han desatado alrededor del mundo y exigen un alto inmediato a la violencia contra la mujer. Así que si identificas tu relación de pareja con alguno de estos rasgos, es buen momento de revisar y tal vez replantear esa relación.

De acuerdo con Lundy Bancroft, especialista en el tema y probablemente best seller, los siguientes son aspectos que caracterizan una relación abusiva:

1. Aislamiento social: cuando una de las partes procura u obliga al aislamiento de la otra (esto puede darse en muchos niveles, ninguno de ellos benéfico). 

2. Violar el derecho a la privacidad: monitorear vía software o prácticas forzosas a la otra persona (por ejemplo, exigir contraseñas de sus cuentas de correo o redes sociales o, peor aún, implantar dispositivos de GPS).

3. Destruir la propiedad del otro (objetos, cartas, recuerdos, etcétera).

4. Celos excesivos e inseguridades que responden a querer controlar desmedidamente a la pareja.  

5. Amenazas de violencia física o violencia autoinfligida.

6. Violencia sexual.

7. Humillación: degradar a la pareja frente a otros.