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4 pasos para interpretar tus sueños de acuerdo con los métodos de Carl Jung

AlterCultura

Por: pijamasurf - 12/30/2016

No sólo se trata de identificar arquetipos, también es necesario saber qué significan para el soñador

Los sueños han intrigado a los humanos durante generaciones. Ciertas civilizaciones antiguas concebían que los mundos oníricos y nuestras experiencias en ellos eran parte de nuestra conexión con el mundo espiritual. Posteriormente la manera en que las personas consideran sus sueños fue modificándose, pero aún nos levantamos de vez en cuando con el deseo de saber qué significa lo que hemos experimentado tan vívidamente mientras que nuestro cuerpo yacía despatarrado en la cama. En este sentido, los métodos de interpretación de sueños creados por Carl Jung son bastante sencillos y no requieren que seas un erudito en mitología o arquetipos.  

 

Analizar nuestros sueños de esta manera puede resultar una herramienta útil de autoexploración, ya que para hacerlo sólo se necesita tener deseo de cuestionarse a uno mismo y estar dispuesto a llevar una bitácora al respecto, pues nuestra mente inconsciente nos habla en un lenguaje de símbolos, de tal manera que podemos descifrar los vericuetos de nuestros dramas internos al revisar lo que el inconsciente nos está proyectando. Hacerlo implica decodificar los símbolos del inconsciente y para hacerlo se pueden seguir cuatro pasos básicos:

 

1. Hacer asociaciones relacionadas con los símbolos del sueño

Escribe cada una de las imágenes o elementos del sueño; por ejemplo: zapatos azules, gato blanco, casa de la abuela. Luego escribe qué asociaciones surgen en tu mente con respecto a cada uno de estos elementos. Estas asociaciones son especiales para cada persona porque mientras que para unos soñar con cruzar un puente puede indicar una travesía emocionante o el final de una etapa difícil para otros podría ser un camino inseguro donde emerge su pánico a las alturas. Las asociaciones correctas para cada elemento son aquellas que sientes como tales; puede ser que tengas tres o cinco para una imagen, pero una de ellas es la que realmente causa una reacción en ti y descubres que tiene sentido. No sólo se trata de reconocer arquetipos sino de descubrir qué significado tienen en tu vida. 

 

2. Conectar las imágenes del sueño con aspectos internos del ser

Gracias a las asociaciones del primer paso puedes empezar a identificar a qué parte de tu ser corresponde cada elemento. A veces vemos a ciertas personas en nuestros sueños como amigos, parejas o familiares y por lo tanto sería fácil asumir que el sueño se relaciona con estas personas. Sin embargo, esto no es siempre atinado; a veces vemos a una persona que no conocemos pero en el sueño sabemos quién es, por ejemplo una guía o un hermano. En otras ocasiones estas personas que vemos son en realidad un símbolo para quien sueña, representando una cualidad, acción, estado emocional o concepto, pues el subconsciente suele tomar imágenes de las situaciones del mundo de la vigilia para simbolizar algo que le pasa al soñador. 

 

3. Elige la interpretación correcta

Este paso implica preguntarte cosas con respecto al mensaje que el sueño intenta comunicar. Lo mejor es escribir una lista de opciones. Una vez hecho esto lo que sigue es escoger una. Si tienes problemas hay ciertos parámetros que pueden servirte de guía. Elige una interpretación que te muestre algo que no sabías. Evita las interpretaciones que nada más estén adulando o complaciendo a tu ego. Descarta las interpretaciones que te quiten responsabilidad sobre el asunto, ya que esto generalmente es simple evasión. 

 

4. Ancla el nuevo conocimiento con un ritual

Para integrar la experiencia del sueño a tu vida en el tiempo de vigilia es importante que realices un ritual, pues esta es la forma simbólica de traer la información del subconsciente a la mente consciente anclándola en en el mundo físico. Las acciones rituales no tienen que ser complejas ni incluir velas, símbolos y oraciones. Pueden ser cosas tan sencillas como escribirle a alguien o pasar a hacerle una visita; el punto es realizar una acción que indique la comprensión del mensaje.

¿Antievolución? Así es como la monogamia cambió la fisiología del pene

AlterCultura

Por: pijamasurf - 12/30/2016

El órgano sexual masculino alguna vez tuvo hueso y, al parecer, siglos de monogamia hicieron que éste desapareciera

Entre las muchas curiosidades fisiológicas de las que el cuerpo humano presume se incluye la ausencia de hueso en el órgano sexual masculino. Sin embargo, no siempre fue así. Los penes de primates, incluidos gorilas, chimpancés y humanos tempranos, todos tienen hueso, y un grupo de investigadores recién lanzó una teoría para explicar su desaparición.

La antropóloga del University College de Londres, Matilda Brindle, advierte que es casi imposible determinar el momento exacto de la historia en la que los seres humanos perdieron este hueso, pero existe una correspondencia entre una cierta conducta sexual y la ausencia del mismo: la monogamia. 

Cuando una especie practica la poligamia, es decir múltiples machos copulando con múltiples hembras, la necesidad de sostener erecciones largas y duraderas cópulas es mucho mayor. A partir del momento en que el ser humano comenzó su proceso de monogamización, con el tiempo este báculo (como se designa al hueso que tienen en el pene varios mamíferos) habría desaparecido –y eventualmente, la industria del Viagra florecería.

Para reforzar la hipótesis anterior tenemos el caso de algunas especies de monos que tampoco tienen báculo, y curiosamente se trata de especies, por ejemplo los tarseos (Tarsidiae), que muestran inclinaciones por la monogamia o en su caso la poligenia (un macho copula con múltiples hembras pero no viceversa). De hecho estos monos son famosos por el romanticismo de sus relaciones de pareja, lo cual nos lleva a reflexionar sobre la sorpresiva relación entre romance y evolución y a imaginar otras posibles incidencias de un agente en el otro.