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Este mapa del placer femenino es una metáfora del sexo como exploración permanente (ILUSTRACIÓN)

Salud

Por: pijamasurf - 11/15/2016

Esta ilustración de Curt Montgomery, artífice del proyecto "Regards Coupables", nos invita a mirar el sexo como una exploración permanente y vivificadora de la existencia

El sexo es sencillo, pero el placer sexual puede tener ciertas complicaciones. Como humanos que somos, nuestra naturaleza es doble: por un lado tenemos nuestros impulsos, aquello biológico con lo que nacemos, pero quizá aún más importante es la cultura que se impone a eso y que desde cierta perspectiva es incluso una especie de segundo código genético que guía nuestras acciones, en prácticamente todos los aspectos –y el sexo no es la excepción.

En esa dualidad nace a veces la dificultad. Como sabemos la cultura también tiene su lado oscuro, sus intenciones represivas, su voluntad de censura, todo lo cual se ha enfocado especialmente en lo sexual.

La imagen que ahora compartimos es obra del ilustrador Curt Montgomery, mejor conocido por su proyecto Regards Coupables, que cuenta con una importante audiencia en Internet. Como rasgo distintivo cabe mencionar que las imágenes de Montgomery son usualmente minimalistas, pero no por ello menos elocuentes.

Sin embargo, al hablar sobre ella no pretendemos que sea tomada al pie de la letra, como una representación cartográfica del cuerpo femenino y las acciones que supuestamente se deben emprender para suscitar su placer.

Mejor sería considerar la ilustración como una metáfora de aquello a lo que invitan los mapas: a explorar. Quizá esta imagen nos sugiere que el sexo y el placer eróticos son ante todo y siempre una labor de exploración, una tarea constante y acaso tan inagotable como la energía sexual misma, como el deseo que nos mantiene enamorados de la vida en sí, vivificados.

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Sobre cómo los sueños lúcidos pueden reconfigurar tu vida (y reducir mucho la ansiedad)

Salud

Por: pijamasurf - 11/15/2016

Los sueños –y el estar consientes dentro de ellos– es uno de los métodos terapéuticos más frescos usados hoy en día para hackear el estado de vigilia a nuestro favor

Hiperrealidades, fantasías, alucinaciones, reminiscencias, híbridos extravagantes del pasado y el porvenir, etc. En los sueños cualquier escenario está dispuesto a ocurrir porque cuando dormimos literalmente estamos explorando nuestra mente. Los sueños son esos otros espacios donde la mayoría de las veces no se está consciente de lo que pueda ocurrir. No hay probabilidad de calcular los fenómenos, a menos que estemos preparados para hacerlo, en un sueño lúcido.

Elegir qué soñar (o en qué área de la mente se quiere estar) y adquirir la lucidez suficiente para controlar los eventos percibidos en ese estado onírico es una experiencia que hoy está teniendo cada vez más devotos a nivel científico y terapéutico. Ejemplo de ello son los estudios recientes sobre la capacidad de los sueños lúcidos para tratar complejos psicológicos derivados del estrés postraumático, los miedos, la ansiedad y las fobias.

Este método es similar a lo que se conoce como “incubación del sueño”, técnica que enseña al paciente a imaginar todos los noches antes de dormir una situación específica y a localizarse en ella dentro del sueño para de esta manera resolver su problema. Algo así como un simulacro onírico, una zona de prueba donde se tiene la posibilidad de que las cosas ocurran de manera diferente. Robert Waggoner –un notable explorador de la consciencia vía el sueño– ha analizado durante mucho tiempo este fenómeno por medio del sueño lúcido. Atendiendo a distintas recomendaciones que sugieren el empoderamiento de los sueños lúcidos –aunado a la práctica continua de la incubación del sueño–, muchas personas han afirmado haber superado ciertos sentimientos negativos y  de ansiedad, y de esta manera logrado reconfigurar su sistema de vida hackeando el candado de cada archivo dañado de la memoria.

Pero, más allá de lidiar con pesadillas o circunstancias trágicas que han ocurrido en vida, otra de las teorías oníricas –y de las menos aprobadas–, sugerida por promotores del sueño lúcido terapéutico como Daniel Erlacher, nos dice que si las personas se volvieran lo suficientemente conscientes en sueños, serían capaces de volverse profesionales en la materia que deseen. Solo sería cuestión de ensayarla en sueños. De esta manera los sueños podrían ser cada noche estudios dedicados de lo que podemos lograr en estado de vigilia.

Parafraseando a Adhip Rawal, psicólogo de la Universidad de Sussex, en Reino Unido, nuestras historias oníricas tratan de sacar la emoción de una experiencia mediante la creación de una memoria de ella. De esta manera la emoción en sí ya no está activa pero su recuerdo sí. Este mecanismo cumple un papel importante porque cuando no procesamos nuestras emociones, especialmente las negativas, la preocupación y la ansiedad aumentan exponencialmente en nuestro estado de vigilia. “Las emociones son la materia central de la que está hechos los sueños”, explica Rawal y agrega: “soñar con aspectos emocionales nos ayuda a trabajar en ellos”.

Ahora ya los sabes, si lo que necesitas es una reconfiguración total o parcial de tu vida y los modos en que la digieres, puedes optar por hacerlo primero desde los sueños.