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Adolescente hackea los sitios de 444 escuelas para transmitir mensaje a los maestros: son unos incompetentes

AlterCultura

Por: pijamasurf - 11/10/2016

La tecnología puede ser un inmejorable aliado de la desobediencia civil: aquí un ejemplo

Cuando la tecnología se alía a la subversión pueden ocurrir cosas maravillosas. Para muestra de esto basta con ver lo que un adolescente japonés hizo con los sitios de 444 escuelas en su país para transmitir un mensaje puntual a los maestros: son unos incompetentes. 

El estudiante de 16 años lanzó un ataque DoS contra el servidor de la la Red de Educación de Osaka, que agrupa a esas tantas escuelas. El motivo que impulso al joven a atacar los servidores fue uno con el que todos alguna vez hemos resonado: cuestionar la autoridad de maestros y directivos –bajo la premisa de demostrar su incapacidad para, por ejemplo, evitar el ataque cibernético de un simple adolescente.

Odio cómo los maestros nos ordenan y jamás nos dejan expresarnos. Así que pensé que sería bueno recordarles su propia incompetencia. Se sintió bien verlos en problemas. Lo hice varias veces.   

Lamentablemente las fuerzas coercitivas ya le cobraron factura al adolescente ciber-rebelde, pues ha sido detenido y podría enfrentar una pena dictada en caso de ataque cibernético contra el gobierno (ya que la red es del sistema de educación pública), que podría alcanzar hasta 3 años de prisión y una multa de aproximadamente 5 mil dólares. 

Una de las celebraciones más importantes del hinduismo festeja la luz, la sabiduría y la prosperidad

Hemos logrado la luz, hemos hallado a los dioses.

Rig Veda

 

Hoy inicia la celebración del festival de las luces y la prosperidad o Dīpāvali (a veces escrito como Diwali o Deepavali) en varios países del mundo donde existen personas que siguen esa compleja y heterogénea religión que es el hinduismo. La festividad conjuga diferentes mitos y ritos, pero a grandes rasgos es una celebración del triunfo de la luz sobre la oscuridad (o de la sabiduría sobre la ignorancia) y comienza su celebración cada año el treceavo día de la luna oscura del mes de Aśvin, el séptimo mes del calendario lunisolar. La festividad es conocida por los espectaculares arreglos de luces combinados con los llamados rangolis que en ocasiones se estructuran en patrones geométricos y formas consagradas a las deidades. 

El sitio Sánscrito en México (que se dedica a impartir clases de sánscrito) explica que este jueves se celebra el primer día de la celebración llamado dhanteras. "El nombre de esta celebración proviene de Dhāna que en sánscrito significa riqueza y de trayodaśa que significa 13". Agregan que: "Durante la celebración se imprimen coloridos rangolis en las entradas de las casas con los pies de la diosa, se recitan himnos devocionales y se le ofrecen dulces y frutas. Se adornan los negocios y tradicionalmente se considera auspicioso adquirir oro, plata y utensilios nuevos. En las aldeas rurales se adorna y honra al ganado como fuente de sustento".

La historia detrás de por qué se considera auspicioso adquirir oro y plata tiene que ver con la leyenda del joven Hima que estaba destinado a morir por la mordedura de una serpiente. Su esposa habría urdido una estratagema para salvarlo, vistiéndose con joyas de oro y plata y llenando sus aposentos de lámparas y objetos brillantes. Cuando apareció Yama, la deidad de la muerte, manifestada como serpiente, se vio encandilada por las luces y los ornamentos y así se logró burlar a la muerte con el ingenio. "Yama no pudo entrar en la habitación y el joven príncipe evitó su destino gracias al ingenio de su esposa; se dice que así nació la celebración".

El día de mañana se celebra el día en el que se encienden las luces, conocido como Naraka Caturdaśī. Es en este día que los devotos encienden velas y lámparas (divalis) para recibir a la diosa Lakṣmī, diosa de la prosperidad y consorte de Viṣṇu, se realizan pūjās y especialmente se utiliza el día para renovar los espacios. Se dice también que esta fecha fue cuando Dhanvantari, médico de los devas, reunió el Amrta, el elixir de la inmortalidad, en el famoso episodio del batido del océano cósmico, en la batalla entre los devas y los asuras. 

Aunque no está asociado con esta festividad, el espíritu de la misma es captado en este famoso mantra que aparece en los Upaniṣads y que habría sido utilizado en la ceremonia del Soma (la bebida que confería la divinidad):

 

Pavamana Mantra 

asato mā sad gamaya,

tamaso mā jyotir gamaya,

mṛtyor mā amṛtaṃ gamaya

 

[Llévame de lo irreal a lo real,

de la luz a la oscuridad

de la muerte a la inmortalidad.]

 

vía Sánscrito.org