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Una breve guía sobre mitos y verdades de la gripe, tos y resfriado para la temporada invernal

Salud

Por: pijamasurf - 10/28/2016

Investigamos la eficacia de algunos remedios tradicionales y compartimos una guía práctica para hacer más llevaderos los síntomas de la gripe

¿Funcionan los remedios caseros y medicamentos contra la gripe, la tos y resfriado común?

La temporada de fríos siempre deja un saldo de resfriados que entre 2014 y 2015 alcanzó niveles casi epidémicos. Se estima que en Estados Unidos se diagnostican unos 500 millones de casos anuales de resfriado común, aunque obviamente no todos van a visitar al médico cuando comienzan los estornudos. Por otra parte, el adulto promedio sufre entre dos y tres resfriados al año, desde síntomas muy leves hasta complicaciones respiratorias, provocadas no sólo por la contaminación y los malos hábitos de salud, sino también por un mal tratamiento.

Seguramente todos tenemos recuerdos de estar enfermos en cama cuando éramos niños: nuestra mamá nos preparaba un té, caldo de pollo y nos untaba alguna pomada con alcanfor para ayudarnos a respirar. ¿Pero cuál es la verdadera efectividad de estos remedios?

Como saben los médicos, cada caso de gripe debe ser analizado y tratado individualmente, así que te sugerimos tomar estos consejos simplemente como sugerencias, y visitar a tu médico de confianza en caso necesario: recuerda que tu salud es lo más importante.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la gripe “es una infección vírica que afecta principalmente a la nariz, la garganta, los bronquios y, ocasionalmente, los pulmones. La infección dura generalmente una semana y se caracteriza por la aparición súbita de fiebre alta, dolores musculares, cefalea [dolor de cabeza] y malestar general importante, tos seca, dolor de garganta y rinitis.”

Una aclaración: usamos "resfriado" y "gripe" como si fueran sinónimos, pero existen algunas diferencias. La gripe es una enfermedad respiratoria causada por el virus de la influenza, mientras que el resfriado común o catarro es una infección vírica de las vías respiratorias altas, causada por 200 tipos distintos de virus. En ambos casos, la duración de la enfermedad va de los 5 días a las dos semanas, y el tratamiento consiste en ayudar a paliar los síntomas. Es importante mencionar que la administración de antibióticos no ayuda en absoluto a ninguna de las dos (más sobre esto al final del post).

De no recibir tratamiento alguno, la mayoría de los afectados se recupera en una o dos semanas como máximo; el peligro de la gripe en realidad consiste en que puede ser la puerta de entrada a complicaciones como la neumonía, especialmente en niños y adultos mayores, además de que es muy fácil contagiarse al entrar en contacto con pequeñas partículas de fluido expulsado durante los estornudos o la tos. 

Temporada de estornudos

En las regiones templadas del mundo, la gripe alcanza niveles epidémicos durante el invierno, y en las zonas tropicales puede aparecer durante todo el año. La OMS estima que anualmente la gripe causa entre 3 y 5 millones de casos graves, de los cuales 250,000 a 500,000 terminan en la muerte. 

El contagio puede producirse rápidamente en lugares públicos como escuelas, oficinas y el transporte público, por lo que las medidas de prevención son el primer paso para enfrentar la enfermedad aunque todavía no se manifieste.

Medidas preventivas

Vacunación: Existen vacunas para dos de los tres tipos de virus de gripe más comunes (A y B). Deben administrarse sobre todo a poblaciones de riesgo: mujeres embarazadas, niños de entre 6 meses y 5 años, adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y trabajadores de la salud.

Sanitización: ¿Sabías que los rinovirus pueden vivir hasta 48 horas en la superficie de los objetos? En lugares concurridos como gimnasios y oficinas es muy fácil que el virus pase de mano en mano al tocar manijas, pasamanos, tazas, hornos de microondas, puertas, botones de elevador, equipo de oficina o de ejercicios, etc. Llevar toallas sanitizadas y no compartir objetos de uso cotidiano es una buena medida de prevención (¡eso incluye el desagradable hábito de chupar la tapa de las plumas!).

Cuando ya te (ACHÚ) dio

Te duele la cabeza y el cuerpo, la nariz comienza a emitir fluidos y todo tu cuerpo te avisa que necesita descanso: según la OMS, los antivíricos administrados durante las primeras 48 horas desde la aparición de los síntomas ayudan a reducir las complicaciones y muertes; sin embargo, a nivel mundial los virus se han vuelto cada vez más resistentes a estos medicamentos, por lo que siempre es bueno contar con la opinión experta de un profesional de la salud para saber cuál y cuánto tomar.

Algunos remedios caseros, sin embargo, pueden ayudar a hacer más llevadera la enfermedad; muchos de estos pueden ser sencillamente placebos (como las pomadas en el pecho y espalda), pero parece ser que otros funcionan bastante bien. No hay más que probar cuál es el que mejor le funciona a tu gripe. Aquí te mostramos algunos de ellos:

Una reconfortante taza de té

Según Murray Grossan, otorrinolaringólogo del Cedars-Sinai Hospital de Los Angeles, California, beber té caliente con miel y limón estimula los cilios, que son pequeños folículos capilares al interior de la nariz, los cuales ayudan a eliminar los gérmenes con mayor rapidez. Además, el limón adelgaza la mucosa y la miel es antibacterial.

Sin embargo no existe evidencia de que un tipo de té ayude más que otro. Grossan, por ejemplo, sugiere tomar té negro o verde, mientras que la medicina tradicional mexicana tiene compuestos como el gordolobo, la buganvilia, la canela, el jengibre o el té de limón que pueden ayudar a los síntomas por sus ingredientes, pero tal vez también por el efecto del vapor y el calor sobre las mucosas. 

Baños de agua fría para la fiebre

La fiebre, temperatura alta (o pirexia) es una respuesta natural del organismo para combatir las enfermedades, pues muchos virus y bacterias prosperan mejor cuando el cuerpo tiene una temperatura normal (inferior o igual a 37ºC), por lo que aunque parezca muy dramática debido a la presencia de convulsiones febriles en algunos casos, la fiebre en realidad está ayudando al organismo. En niños y adultos se considera fiebre alta a partir de los 37ºC (99ºF) y superior. A partir de los 38º, tu médico puede recomendarte un antipirético con paracetamol o ibuprofeno que ayude a bajar la fiebre.

Es importante beber líquidos en abundancia (de preferencia agua y bebidas no azucaradas) y descansar. Los paños de agua tibia (nunca fría) en frente y nuca pueden aliviar las molestias, pero en realidad la fiebre se resuelve dentro del cuerpo. La cantidad de ropa y frazadas dependen directamente de la comodidad del niño o del adulto, pero en menores de tres meses de edad (o cuando la fiebre alta dura más de 48 horas) lo más recomendable es no arriesgarse y consultar a un experto. 

Tomar baños de regadera o tina puede ser benéfico: un remedio casero para la fiebre en bebés consiste en dejar correr el agua caliente de la ducha sin entrar en ella; el vapor ayudará a descongestionar las vías respiratorias, pero es importante no hacerlo en periodos prolongados (además del notable desperdicio de agua y gas, you monster!). 

Sin embargo, tomar baños de agua fría para bajar la fiebre no es muy recomendable debido al efecto vasoconstrictor, lo que disminuye el flujo sanguíneo. Frotar el pecho y espalda con alcohol puede sentirse bien al principio, pero en realidad estás aumentando la temperatura central del cuerpo, que es precisamente lo que quieres evitar.

Algunos remedios tradicionales para bajar la fiebre incluyen agua de pasas, de manzana o de lechuga, que consisten básicamente en hervir los ingredientes en agua, endulzar al gusto y beber en abundancia.

Caldito de pollo 

Un estudio realizado por el doctor Stephen Renard sugiere que tu mamá tenía razón: analizando las muestras de sangre de algunos voluntarios, se descubrió que la sopa inhibe el movimiento de los neutrófilos, que son los glóbulos blancos que te defienden de infecciones. Al evitar que los neutrófilos se muevan, el caldo de pollo ayuda a reducir los síntomas de la gripe. Gran parte del “cuerpo cortado” se debe al esfuerzo de tu cuerpo en defenderte de la enfermedad; pero aunque el estudio no establece una conexión clara entre el pollo y la gripe, algunas opciones vegetarianas pueden incluir verduras como cebollas, calabazas, papas, chayote, nabo, chirivía, zanahorias, cilantro, perejil, etc.

La vitamina C en realidad es un placebo

Existen remedios que rayan en lo salvaje y cruel, como echar gotas de limón directamente en la nariz tapada para destapar los conductos. Además de que existen opciones menos dolorosas (como el agua de mar, de la que hablaremos después), si buscas curarte milagrosamente consumiendo vitamina C, parece que estás en un error. Aunque esta vitamina es importante para el crecimiento de los tejidos y es un gran antioxidante, su relación con la gripe y su alivio no son claros. Según el sitio MedLine Plus, la vitamina C puede protegerte durante “breves periodos de actividad física severa o extrema”, pero no te protege contra la gripe. 

Sin embargo, algunos profesionales de la salud sugieren tomar batidos o licuados de frutas para ayudar a limpiar el sistema linfático, para que las toxinas abandonen el cuerpo con mayor eficiencia. La paramédico Kristina Economou sugiere empezar el día tomando un jugo que contenga col, brócoli, manzana, arúgula, perejil, pepino, zanahoria, acelga, limón y menta. 

Jarabes para la tos y antihistamínicos

La mayoría de los jarabes para la tos de venta libre que puedes encontrar en las farmacias consisten en combinaciones de un supresor y un expectorante: el primero te ayuda a bloquear el reflejo de la tos y te da un descanso cuando estás muy adolorido, mientras el expectorante ayuda a suavizar el moco y las flemas y a dejarlas salir.

Sin embargo, tomar el tipo incorrecto de jarabe puede traerte problemas más graves que una dolorosa tos. Por ejemplo, el dextrometorfano (ingrediente en muchos jarabes de venta libre) puede tener una ligera acción sedante, y puede generar tolerancia y dependencia mental y física en usos prolongados, particularmente en adolescentes, que lo han utilizado desde el principio de las eras como una droga recreativa. Ya sea que se utilice de manera controlada o excesiva, las reacciones secundarias de su consumo pueden ser desde ligeras molestias intestinales hasta estreñimiento severo, náuseas, vómito y dolor de cabeza. 

Por si no fuera suficiente, algunos jarabes para la tos pueden interferir con otros medicamentos. Si tomas algo para la depresión es necesario que consultes al médico antes de tomar cualquier jarabe.

Por otra parte, los antihistamínicos sirven para reducir o eliminar los efectos de la alergia, que pueden inflamar tu piel y especialmente tu nariz. Sin embargo, debido a su acción vasoconstrictora deben tomarse bajo supervisión médica si se tienen enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial o hipertiroidismo, además de que pueden producir taquicardia. Los antihistamínicos de primera generación pueden provocar una fuerte somnolencia debido a sus efectos supresores del sistema nervioso central. Son un buen aliado cuando el resfriado y la tos no te dejan dormir (especialmente en niños), pero para ellos tal vez sería mejor visitar al médico.

Nariz irritada

El flujo nasal y el constante sonarse con pañuelos desechables puede inflamar e irritar la nariz. Para ayudar a descongestionar las vías respiratorias y reducir el uso de pañuelos (que, por cierto, son otro foco de infección si no los desechas y te sepultas en una montaña de pañuelos sucios) puedes usar solución de agua de mar o salina. Existen marcas comerciales de venta libre en presentaciones para bebés, niños y adultos, pero procura no utilizar los sprays a base de zinc, que pueden tener efectos secundarios como náuseas o mal sabor de boca. Según el doctor Brent Bauer de la clínica Mayo, algunas personas pueden perder el olfato de manera permanente a causa de sprays nasales a base de zinc. Para la irritación de la piel de las fosas nasales puedes usar un poco de petrolato o una gotita de miel.

Evitemos el apocalipsis de antibióticos

Algunos estudios consideran que una de cada tres prescripciones de antibióticos (30% de los casos) es innecesaria, además de que no sirven para tratar el virus de la gripe. El Centro de prevención y control de enfermedades (CDC) de Estados Unidos estima un exceso de 47 millones de prescripciones, que pueden poner a los pacientes en riesgo de reacciones alérgicas y de la peligrosa clostridium difficile, o diarrea mortal. 

La resistencia a los antibióticos es un problema de salud grave, pues los medicamentos no funcionarán en pacientes que realmente los requieran debido a que las poblaciones humanas se vuelven inmunes a ellos, a la vez que los virus se vuelven más fuertes. No te autoprescribas antibióticos para tratar la gripe.

Dicen que el tiempo cura todo

…y en el caso de la gripe, bastarán unas dos semanas para que vuelvas a estar en perfecto estado.

¿Olvidamos algo? ¿Tienes algún remedio que funcione y que no aparece aquí? Compártelo en los comentarios.

[Con información de: OMS, CDCMapfre y Health.com]

¿Es la compasión la frecuencia vibratoria más alta de la mente? (Estudios así lo sugieren)

Salud

Por: Pijamasurf - 10/28/2016

Una serie de importantes estudios científicos que han medido a monjes budistas meditando sugieren que la compasión produce las frecuencias mentales más altas y podría ayudar a combatir la depresión

Puede que resulte paradójico, pero la mejor forma de asegurar tu felicidad es pensar en la felicidad de los demás. Esto es el fundamento del budismo mahayana –del camino del bodhisattva–, que se basa en la compasión y el altruismo como método para alcanzar la iluminación, pero recientemente también está siendo comprobado por la ciencia (no la iluminación pero sí el bienestar del cuerpo-mente).

Hace algunos años el neurocientífico Richard Davidson visitó al Dalái Lama en Nepal. En una de sus conversaciones, el Dalái Lama le sugirió que si bien la neurociencia había dedicado mucho tiempo a estudiar la depresión y la ansiedad, menos sabía de la compasión y la felicidad, así que por qué no intentar medir sus efectos en el cerebro. Davidson, quien tiene un laboratorio en la la Universidad de Wisconsin-Madison, echó andar un importante estudio para medir las ondas cerebrales y las diferentes activaciones que se producen en el cerebro cuando personas meditan. Para el estudio en cuestión volaron a ocho monjes budistas de Asia, a los cuales conectaron a más de 128 sensores de un electroencefalograma. 

A partir de estos experimentos, el monje budista Matthieu Ricard obtuvo el apodo del "hombre más feliz del mundo", particularmente por la gran cantidad de ondas gamma que producía su cerebro cuando hacía una meditación de compasión (una técnica muy común en el budismo tibetano). Esta firma neural fue asociada por los científicos con un mayor bienestar. Recientemente entrevistado por la revista GQ, Ricard, explica que este apodo es erróneo, ya que en el experimento hubo personas que superaron sus picos de ondas gama. "Hubo un monje que sacamos de una cueva en Nepal. Él fue el que más fuertes ondas registró, fue algo nunca visto", explica Ricard, quien también tiene una formación científica. 

Davidson y su equipo notaron también que el grupo de monjes registró una menor "reactividad" que el grupo de control de meditadores. Esto fue medido disparando el sonido de una explosión por unos audífonos y midiendo la reacción en su cerebro. Se les dijo a los participantes que debían neutralizar su reacción. En inglés se llama a esto "startle response" (respuesta de sobresalto) y está asociada con emociones negativas, ya que si se exagera la respuesta o la mente merodea en ella, puede producir estrés y emociones negativas. En el caso de los monjes se presentó una repuesta mínima, que mostró su capacidad de desapego. Esto sugiere que los meditadores tienen una mayor tolerancia y una menor tendencia a frustrarse por eventos. No era que los monjes no reaccionaran, sino que liberaban su respuesta rápidamente. 

Este mismo estudio notó que la respuesta más notable en las imágenes neurales ocurría cuando se meditaba sobre la compasión. Picos de ondas gamma de alta simetría se producían en estos casos; ya que las las ondas gamma son las de más alta frecuencia, uno puede conjeturar que realmente el amor o la compasión, como mantiene la sabiduría popular, son los estados de más alta conciencia o vibración a los que accede el cerebro humano.

Richard Davidson explica además que estos estados de alta amplitud "indican plasticidad", es decir, que el cerebro se modifica cuando se presentan, así que no son pirotecnia de poca consecuencia, sino que son fuegos constructivos que pueden moldear poco a poco nuestra estructura neural. Las imágenes de resonancia magnética mostraron actividad notable en la ínsula anterior. Davidson apunta que esta región es la que coordina mucho de la relación cerebro-cuerpo: "los sistemas en el cerebro que dan soporte a nuestro bienestar están íntimamente conectados con diferentes órganos y con el sistema endócrino e inmune." Las resonancias revelaron que "la compasión es un estado que involucra al cuerpo de manera integral". En otro estudio, Davidson descubrió que la meditación mejora la respuesta inmune a la vacuna de la influenza (inclusive cuando los meditadores no eran monjes budistas o meditadores "profesionales").

Davidson concluye que la mejor forma de activar los circuitos de emoción positiva del cerebro es través de la generosidad. Su colega, el profesor Lutz, señala que cultivar la compasión puede ayudar a prevenir la depresión, entre otras cosas. Ambos resaltan la importancia de que la compasión no es algo que dependa de ciertas cualidades innatas, sino que se puede aprender a desarrollar.

Hace una semanas publicamos el artículo (que recomendamos como continuación de este tema): La verdadera inteligencia es la compasión (lo que los maestros iluminados descubrieron), en el que intentamos mostrar cómo la compasión es la piedra angular de diferentes tradiciones religiosas y filosóficas e incluso ha sido considerada como una forma de alquimia emocional, generando lo que los budistas llaman bodhicitta, la mente del despertar.