*

X
Acaso como fiebre de temporada, la fascinación por lo payasos encontró cauce en un medio inesperado: la pornografía

Desde hace unos días ha circulado información a propósito del avistamiento de payasos en distintas ciudades de Estados Unidos, México y algunos otros países, y aunque esto podría parecer inocente y quizá hasta divertido, en general los que se encontraban en la calle tenían un tinte siniestro, como si tuvieran la intención explícita de asustar a la gente.

Como sabemos, aunque al payaso se le asocia usualmente con la diversión, también se le utiliza para llevarlo a sus opuestos, en especial lo trágico (como en Pagliacci, la ópera de Leoncavallo) o lo terrorífico (como en It, la novela de Stephen King, también adaptada al cine).

Existe, sin embargo, otra derivación aún más sorpresiva: la pornográfica. Aunque parezca asombroso, no sólo existe porno de payasos, sino que además, en las últimas semanas su consumo ha aumentado exponencialmente, esto al menos en una de las plataformas de porno en línea más visitadas, Pornhub.

Según reportó Pornhub, la búsqueda de porno de payasos en su sitio aumentó en 213% en la primera semana de octubre, en comparación a la tendencia que se tenía desde mediados de septiembre, según se ve en esta gráfica.

En cuanto a los términos de búsqueda, éstos han sido los más populares en los últimos días:

Sin duda un giro inesperado en esta figura que bien podría considerarse un arquetipo moderno.

Te podría interesar:
Este track "jazzero" fue compuesto entre una máquina pensante y un músico humano; el resultado es bastante extraño

Entre lo emocionante y lo aterrador, así está siendo el proceso en el cual la inteligencia artificial va sumando habilidades a su acervo. Si bien con un poco de suerte, mucha precaución y una agenda ética, la calidad de vida de la humanidad podría elevarse significativamente gracias a las máquinas pensantes, es evidente que también se corre un riesgo, y uno grande, al estarlas dotando de inteligencia y facultades diversas. 

En todo caso, y en lo que vamos comprobando hacia dónde apunta este vasto campo de desarrollo, hoy ya podemos "disfrutar" de composiciones musicales creadas por una inteligencia artificial. Se trata de una pieza obra del FlowComposer del Computer Science Labs de Sony. Esta mente artificial puede hilar notas y tonos, aunque aún no considera en ese proceso el efecto que las diferentes combinaciones que crea puede tener en el oído, y menos en el ánimo, de un humano.

Actualmente el proceso creativo de FlowComposer consiste en que éste crea la melodía y los acordes básicos y luego un humano, el francés Benoit Carré, hace los arreglos y compone la letra.

A continuación la pieza "The Ballad of Mr Shadow", que recuerda pinceladas de Duke Ellington, Cole Porter y George Gershwin.