*

X

Monstruos clásicos del cine cargando hermosas damas entre sus brazos (FOTOS)

Arte

Por: PIJamasurf - 10/31/2016

La monstruosidad y la belleza pueden ejercer una extraña y simpática atracción mutua

La monstruosidad es, desde cierta perspectiva, una faceta hermosa dentro del universo cultural. Hay algo en ella que, aunque a muchos les parezca paradójico, ofrece una preciosa honestidad. Y aunque poca gente tenga la sensibilidad necesaria para percibir lo anterior, por fortuna hay algunas bellas damas que son lo suficientemente susceptibles como para apreciar esta discreta cualidad de lo monstruoso. 

Prueba de lo anterior son las siguientes fotografías que, compiladas por el sitio Dangerous Minds, nos muestran a algunos de los más famosos monstruos del cine, entre ellos Frankenstein, Drácula, el Hombre Lobo y La Momia, cargando entre sus brazos a prístinas doncellas, incluida una sirena. Y aunque suponemos que en muchos casos es en contra de su voluntad y en realidad se encuentran victimadas, tampoco podemos descartar que aún en estos casos "el universo conspiró" (como diría Paulo Coelho) para que el encuentro entre ambos germinara.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

Te podría interesar:

Una orgía de letras: cuerpos desnudos como tipografía (FOTOS)

Arte

Por: Pijamasurf - 10/31/2016

Con estas letras a uno le dan ganas de escribir obras maestras donde la forma sea el contenido

El cuerpo es en cierta forma un alfabeto y el universo mismo está hecho de signos. Esta tipografía es una forma de celebrar tanto esta visión de que el lenguaje crea realidades como también que el cuerpo está atravesado de lenguaje. Pero más que todo este discurso cabalístico-semiótico, qué diversión haber estado ahí para crear letras y quizás sílabas con los cuerpos desnudos, una orgía lingüística.

Las imágenes aquí presentadas (vía Dangerous Minds) fueron creadas por un grupo de artistas holandeses en 1971: Ed van der Elsken, Anna Beeke, Pieter Brattinga, Anthony Beeke, y Geert Kooiman para capturar lo que creían era una nueva libertad sexual que estaba en su apogeo. Así construyeron todo un alfabeto hecho con cuerpos de mujeres desnudas como una obra de arte avant garde. Según los autores, el alfabeto era una protesta contra los "deshumanizadores, indescifrables y mecanicistas alfabetos". Al parecer, los artistas holandeses tenían una cierta dosis de humor además de tener acceso a un buen grupo de modelos o voluntarias que hacen que las letras sean elegantes y que den ganas de escribir con ellas.

Anecdóticamente, el font de las letras es "Baskerville Old Face".