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Médico británico denuncia censura gubernamental para la investigación del LSD

Psiconáutica

Por: - 10/18/2016

La prohibición para investigar clínicamente psicodélicos como el LSD, la psilocibina o la cannabis es la peor forma de censura a la investigación científica, según el profesor David Nutt

Imagen: Jonathan Greet, 2015

David Nutt es un notorio investigador inglés de las sustancias enteógenas: saltó a la fama hace unos años cuando era consejero de la oficina de adicciones del Reino Unido por afirmar que en realidad no todas las drogas eran dañinas, y que incluso muchas de ellas, como el LSD, la psilocibina o la cannabis, tenían importantes potenciales terapéuticos.

Desde el Imperial College de Londres, el profesor Nutt ha hecho importantes contribuciones a la investigación sobre psicodélicos, como aquella sobre el potencial de la psilocibina (hongos mágicos) para tratar la depresión crónica

En una conferencia en la Breaking Convention, Nutt declaró que negarse a investigar el potencial de los psicodélicos para la medicina es una cruel forma de censura ejercida desde el gobierno.

Los políticos tienen este miedo peculiar al LSD. Albert Hoffman [el primero en sintetizar la sustancia en 1938] dijo que el LSD era ‘su niño problema’. No hay duda de que aún es un niño problema para muchos políticos, por razones históricas, basadas en la ignorancia y la desinformación.

La opinión pública asocia el LSD y otros psicodélicos a la contracultura hippie de los años 60, en un marco de desinformación que la propaganda de la guerra contra las drogas ha extendido. Sin embargo, nunca nos ponemos a pensar que el LSD no es diferente que la penicilina, en el sentido de que es una sustancia que produce efectos positivos en el cuerpo si se administra correctamente. El LSD, de permitirse su investigación abierta y responsable por parte del gobierno, podría ser para las enfermedades mentales lo que la penicilina para las infecciones:

Una de las cosas interesantes sobre los psicodélicos es que generan una enorme simpatía en el público general, particularmente en cuanto medicinas. Mucha gente está muy molesta de que se hayan prohibido al público como medicina por más de 50 años. Mi propia opinión es que ésta es la peor censura a la medicina y a la investigación clínica en la historia del mundo. Si realmente quieres usarlos como medicina, es importante tener una fuerte base científica de fondo.

Junto a su equipo de la Fundación Beckley, Nutt ha realizado al menos tres importantes estudios sobre los efectos de la psilocibina en el cerebro, además de la manera en que el LSD reestructura las conexiones neuronales, lo que podría ser un salto cuántico en el tratamiento de la depresión de lograr rebasar la censura gubernamental. Y afirma:

El mundo necesita despertar al potencial de drogas como el LSD y la psilocibina, y también la cannabis. Estas drogas tienen un enorme potencial. Cada día que pasa en que estas drogas siguen siendo ilegales, los pacientes sufren; los pacientes cometen suicidio porque no están siendo tratados de su depresión o su dolor. Así que se trata de una prioridad para la medicina en todo el mundo cambiar estas leyes.

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Estas plantas han sido usadas desde tiempos ancestrales para despertar la conciencia, evocar sueños lúcidos, realizar regresiones y tener experiencias espirituales trascendentes

Desde tiempos inmemoriales el ser humano ha buscado entender la verdadera naturaleza de la realidad y para ello se ha valido de diversas plantas de poder que con frecuencia son veneradas por su capacidad de poner a quien las consume en contacto con la divinidad, de tal manera que diversos grupos han echado mano de la capacidad que tienen estas plantas psicoactivas para alterar las percepciones, sensaciones y pensamientos para alcanzar el éxtasis espiritual e imbuir sentido a su existencia. Con frecuencia las experiencias con psicoactivos están relacionadas con una claridad en la percepción pero desde un rol de testigo que, a pesar de tener menos control sobre su experiencia que durante la vigilia, de alguna manera puede contemplar cómo se desdoblan las fuerzas cósmicas a través de sensaciones vívidas e inusuales. Este tipo de experiencias también se caracterizan por la predominancia de una conciencia de unidad desde la cual los límites entre objetos y sujetos se vuelven difusos y todo parece ser parte de todo. Las siguientes son siete plantas mexicanas que han llevado a numerosos psiconautas a explorar dimensiones hasta entonces invisibles a su percepción: 

 

1. Ariocarpus retusus o peyote falso

Este cactus alcanza un máximo de 15cm de altura y su diámetro oscila entre los 10 y 15cm, su color es grisáceo, así que se mimetiza con las piedras del desierto donde crece, al norte del territorio mexicano. Los tarahumaras le dan el nombre de “híkuli sunami” o peyote cimarrón, lo consideran sagrado y lo tienen en gran estima, aunque los huicholes creen que es maligno y le atribuyen el poder de enloquecer a quien lo come. El Ariocarpus funge como entéogeno pues contiene alcaloides como N metil-tiramina, N-metil-3, hordenina y 4-dimetoxifenetilamina.  

 

2. Mimosa tenuiflora

Popularmente esta planta es conocida como catinga, jurema y tepezcohuite y puede encontrarse en varios países de Centro y Sudamérica, así como en algunas regiones de Chiapas y Oaxaca en México. Ha sido usada como enteógeno ya que entre otros componentes tiene N-N-dimetiltriptamina y puede utilizarse como materia prima para la producción de DMT. También tiene propiedades médicas, especialmente para tratar diferentes afecciones de la piel como quemaduras, granos y heridas.

 

3. Conocybe siliginoides

Muchas especies de hongos Conocybe contienen psilocibina y por lo tanto se les ha usado ritualmente. Sus efectos son similares a los de la mezcalina y el ácido lisérgico. Es importante señalar que se deben consumir con cuidado pues un exceso de estos hongos puede producir intoxicación, lo cual a su vez deriva en ataques de pánico, altos niveles de ansiedad, paranoia y delirios, además de arritmias y posibles convulsiones. 

 

4. Psilocybe cubensis

Estos hongos son conocidos comúnmente como San Isidro, aunque en náhuatl llevan el nombre de teonanácatl. Al igual que los Conocybe siliginoides contienen psilocibina y algunos de los efectos positivos que pueden tener implican euforia, mayor creatividad, mayor flujo de ideas, introspección o una experiencia espiritual vívida y trascendente. Por otro lado un “mal viaje” con estos hongos puede implicar dolores de cabeza que llegan a durar hasta 1 día, náuseas y malestares digestivos, ansiedad, vértigo y pánico. 

 

5. Argemone mexicana

También conocida como "cardo santo", fue una planta utilizada ritualmente por los aztecas, que la consideraban "el alimento de los muertos” y era ofrendada a los dioses. También hay registros de su uso en México a principios del siglo XX por  inmigrantes chinos que buscaban un sustituto legal para el opio. Actualmente hay quien la fuma como un sustituto de cannabis. 

 

6. Calea 

Esta planta nativa de México y Costa Rica también es conocida como zacatechichi, hoja madre, hierba de los sueños y hoja de Dios. Contiene diversos alcaloides que producen sueños vívidos después de fumarla. Los chontales también la han utilizado medicinalmente para tratar trastornos gastrointestinales y como remedio para la disentería y la fiebre. Aparentemente sus propiedades psicodélicas no se manifiestan hasta que quien la consume se ha dormido; por esta razón ha sido usada por los chamanes para estimular los sueños lúcidos. 

 

7. Heimia Salicifolia

Los aztecas se referían a ella como sinicuichi o hierba del Sol, por lo cual estaba asociada a Tonatiuh --que significa "Sol".  Crece desde el sur de Estados Unidos, a través de México y América Central, hasta Argentina. Al parecer su nombre se debe a que uno de sus efectos incluye un halo dorado alrededor de los objetos, pero esto no es lo único que provoca. Los usuarios frecuentemente reportan alucinaciones auditivas, relajación, euforia y una mejor memoria. Esto último puede ser la razón por la cual tradicionalmente ha sido utilizada para recordar vívidamente situaciones pasadas y realizar regresiones.